May 26, 2000


Rechazo Contra Las Acciones De Los Rancheros De Arizona

MEXICO DF. (NOTIAMERICA) - Ante los constantes ataques de los rancheros contra indocumentados mexicanos que cruzan hacia Estados Unidos por el estado de Arizona, los gobiernos de México y la Unión Americana acordaron acciones conjuntas.

El gobierno de México se comprometió a desmantelar a los tres "cárteles" de traficantes de trabajadores indocumentados, mientras el estadounidense ayudará a perseguir penalmente a quienes han atentado de manera violenta contra los mexicanos que cruzan la frontera.

Al concluir la 17ª Reunión Binacional en Washington, José Ángel Pescador, subsecretario de Gobernación, aceptó que desmantelar a las organizaciones criminales tendrá un impacto profundo contra la corrupción policiaca que por años ha alimentado el multimillonario negocio del tráfico de indocumentados.

Ante la canciller Rosario Green, la procuradora Janet Reno y una decena de funcionarios de alto nivel de ambos países, la secretaria de Estado, Madeleine Albright, calificó de "inaceptable", la figura de los "vigilantes" que se dedican a "cazar ilegales" en diversas zonas de la frontera.

"En Arizona tenemos dos casos concretos, en Caborca y Douglas, uno más en Texas y otro en California", informó Pescador.

En un momento en que la economía estadounidense tiene una dramática necesidad de mano de obra, las expresiones antiinmigrantes cuentan con menor apoyo de parte de la administración del Presidente Bill Clinton.

La canciller Green anunció que trabaja ya con un bufete de abogados en Estados Unidos para integrar un expediente plausible con pruebas en contra de los rancheros de Arizona que hayan cometido actos ilegales. "Seguimos trabajando buscando la evidencia que necesitamos para armar bien el caso", dijo.

La titular de la diplomacia estadounidense aseguró que la intención es investigar y procesar a los responsables de las cacerías de indocumentados.

"Ni México ni Estados Unidos estamos dispuestos a tolerar la violencia ni la violación de los derechos humanos ni en México ni en Estados Unidos", expresó Green en la conferencia de prensa conjunta con Albright ofrecida al cierre de la Reunión Binacional.

Sin embargo, al inicio de las discusiones la comisionada del Servicio de Inmigración y Naturalización, Doris Meissner, defendió la actitud de los rancheros caza-mexicanos. "Esta gente está traspasando propiedad privada, por lo tanto, las preocupaciones de los rancheros son legítimas. El simple traspaso es un acto ilegal", dijo.

En la conferencia de prensa se cuestionó si creían que con esta Declaración Conjunta se resolvería el problema. La canciller mexicana afirmó que se trata de "un paso muy importante" porque los dos Gobiernos no se quedaron en "la mera preocupación" sino que llegaron a un compromiso de redoblar esfuerzos en una serie de medidas concretas.


Nuevos Hannagan Vuelven Al Ataque en Arizona

La nada ejemplar leyenda de los Hannagan ha vuelto a escucharse por el sur de Arizona. La versión corregida y aumentada de hombres blancos que quemaban los pies a hombres morenos se presenta nuevamente en Douglas, Arziona.

Hace 25 años, a punta de pistola, George Hannagan detuvo a un grupo de indocumentados que cruzaban por su rancho, localizado en los límites de la frontera que forman Douglas y Agua Prieta, Sonora; los ató y, antes de entregarlos a las autoridades, les quemó los pies.

Cuentan que no era la vez primera que éste y otros rancheros "aprehendían" con su propia mano a los ilegales, pero aquel episodio fue la gota que derramó el vaso. El gobierno estadounidense envió a la cárcel a Hannagan y se recuerda que le hizo pagar una multa de 240 mil dólares.

En repudio a esta familia, los habitantes boicotearon por mucho tiempo el Dairy Queen, negocio de helados de su propiedad, además de convertir el episodio en la historia más oscura de racismo en el sur de Arizona, con añadidos y exageraciones, según la voz que la cuente.

Sin embargo, el sentimiento antiinmigrante no ha quedado en el pasado de estos pueblos que crecieron al impulso de la explotación del cobre -ahora viven de la ganadería, la agricultura y el comercio- y que a partir de los años 60 en que cerró la fundidora y muchos estadounidenses se fueron a otras regiones, vieron au-mentar la proporción de mexicanos.

La hostilidad contra los inmigrantes ilegales de los 70 sigue encendida y hoy es un foco de alerta en Arizona para sus pobladores y para las autoridades estadounidenses, pues Douglas es el cruce de mayor tráfico de indocumentados a lo largo de los 3 mil kilómetros de la frontera México-Estados Unidos.

Regrese a la Portada