May 25, 2001

Estudio encuentra que la mayoría de las mujeres no saben que el ataque al corazón es el asesino número 1

Más mujeres hoy en día no saben que el ataque al corazón es su mayor enemigo que hace tres años, sin embargo el número es todavía bajo—34 por ciento, de acuerdo a resultados de una encuesta realizada por la Asociación Americana del Corazón.

La encuesta de 1,004 mujeres actualiza los resultados de otra encuesta llevada a cabo en 1997 acerca de cómo las mujeres perciben sus riesgos a la salud, cuánto se preocupan acerca de ellos y cuándo y cómo reciben información acerca de las enfermedades cardiovasculares y los derrames cerebrales.

"En 1997, 30 por ciento de las mujeres vieron las enfermedades cardiovasculares como el asesino número uno comparado con el 34 por ciento actual. Estamos progresando en el área de aumentar el conocimiento de la mujer en relación con las enfermedades cardiovasculares, pero aún hay cuestiones importantes que se tienen que atender", nos dice la presidenta de la Asociación Americana del Corazón, la doctora Rose Marie Robertson, quien también es directora médica del Instituto Vanderbilt para el Corazón de la Mujer. La doctora Robertson escribió un editorial acerca de esta encuesta en Circulación: Revista de la Asociación Americana del Corazón.

Menos de una en 10 mujeres percibe las enfermedades cardiovasculares como su mayor problema. En 1997, 7 por ciento de las mujeres citaron las enfermedades del corazón como la mayor amenaza para la salud de la mujer, comparado con el 8 por ciento de hoy. Además, 62 por ciento de las mujeres creen que el cáncer es su mayor problema de salud comparado con el 61 por ciento de hace tres años. En realidad, las enfermedades cardiovasculares (CVD) son el asesino número 1 de hombres y mujeres en los Estados Unidos, llevándose la vida de 503,927 mujeres, mientras que el cáncer mató a 259,467 mujeres en 1998.

El estudio de la Asociación Americana del Corazón fue conducido por Harris Interactive para monitorear el progreso de la "Campaña de Mujeres" puesta en marcha por dicha asociación en 1997 y diseñada para informar a la mujer acerca de cómo reducir su riesgo de morir de una enfermedad cardiovascular (CVD).

En la editorial de Circulación titulada "Las Mujeres y Las Enfermedades Cardiovasculares: Los Riesgos de la Mala Percepción y la Necesidad de Acción", la doctora Robertson hace notar que las mujeres frecuentemente escuchan mensajes acerca de las enfermedades del corazón y los ataques al cerebro, pero no los están escuchando con suficiente frecuencia en el contexto adecuado, por ejemplo, de parte de sus doctores.

"La gente no cree que las enfermedades cardiovasculares pueden realmente afectarles y ellos lo ven como una enfermedad que pasa tarde en la vida, lo cual subestima los esfuerzos vitales para su prevención. Las enfermedades del corazón son un problema de "ahora", si lo dejamos para "después" pueden que sea muy tarde. Las mujeres entienden el mensaje acerca del cáncer de seno, la necesidad de hacerse chequeos regulares, mamogramas y autoexámenes—ésto es un gran éxito que necesita ser traducido en concientización para prevenir las enfermedades cardiovasculares", agrega la doctora.

El estudio muestra que el número de doctores que hablan con sus pacientes femeninos es todavía bajo, aunque se ha incrementado de un 30 por ciento en 1997 a un 38 por ciento en 2001. "Los doctores se están haciendo más conscientes que las mujeres, aún las más jóvenes, pueden tener enfermedades del corazón.

Sin embargo, es un detalle preocupante que aunque la mayoría de las mujeres revelan que saben que las enfermedaes del corazón se desarrollan gradualmente, 35 por ciento dijeron que las enfermedades cardiovasculares pueden desarrollarse cuando una mujer está entre los 35 y los 49 años. Ahora tenemos evidencia sólida que el proceso de arterioesclerosis empieza aún en la adolescencia. A nuestro mensaje de prevención le está faltando una audiencia crítica: las mujeres jóvenes", añade la doctora.

Setenta y cinco por ciento de las mujeres en la encuesta recibieron información acerca de las enfermedades cardiovasculares; 20 por ciento de estas mujeres reportaron que recibieron información de un profesional de la salud en el año anterior a la encuesta. En 1997 ese número era 18 por ciento. Alrededor de dos de cada cinco mujeres (43 por ciento en ambos años) obtienen información sobre las enfermedades cardiovasculares de las revistas. Un 21 por ciento obtiene información de la televisión en el 2001 contra un 24 por ciento en 1997.

"Si bien es cierto que las revistas populares y otros medios son una manera efectiva de llevar el mensaje, los profesionales de la salud deben también reforzar estos mensajes", nos dice la doctora Robertson. "Esto requerirá realmente de más que panfletos en las salas de espera de los consultorios médicos. En este ambiente presionado por el tiempo, necesitamos encontrar maneras de asegurar que el mensaje para prevenir las enfermedades cardiovasculares y los derrames cerebrales sea escuchado".

La concientización de los síntomas de las enfermedades del corazón y los derrames cerebrales fue otra área clave en la encuesta. Sesenta y cinco por ciento de las mujeres mencionaron el dolor de pecho como un síntoma de un ataque al corazón, pero debido a que es uno de los síntomas más comunes, "ese número debería ser mayor", dice la doctora Robertson.

Aunque 69 por ciento de las mujeres reportaron estar preocupadas por tener un derrame cerebral, sólo 36 por ciento nombraron una súbita debilidad/adormecimiento en un lado de la cara ó del cuerpo como un síntoma principal. La mayoría de las mujeres identificaron correctamente siete actividades que pueden prevenir ó reducir el riesgo de un ataque al corazón ó un derrame cerebral, tales como el ejercicio, perder peso y dejar de fumar. Pero un sorpresivo 26 por ciento cree erróneamente que la aromaterapia puede prevenir contra las enfermedades cardiovasculares.

Actualmente, un número muy grande de mujeres (54 por ciento) contra 47 por ciento en 1997, creen que la terapia de reemplazo de estrógeno puede prevenir ó reducir el riesgo de enfermedades del corazón. "Mientras más mujeres creen que la pérdida de estrógeno contribuye al desarrollo de las enfermedades cardiovasculares al llegar la menopausia, y que tomando la terapia de reemplazo de estrógeno pueden reducir su riesgo de enfermedades cardiovasculares, la evidencia científica para apoyar estas opiniones, todavía no ha sido establecida", continúa la doctora Robertson.

Las mujeres están más preocupadas acerca de su salud en general que hace tres años: el número de mujeres que dijeron estar preocupadas acerca de un ataque al cerebro aumentó del 58 por ciento en el cuestionario previo a un 69 por ciento en esta encuesta. "Esta concientización puede llevar a la acción", finaliza la doctora Robertson.

Para más información llame a la Asociación Americana del Corazón al 1(800) 242-8721 ó visite nuestro sitio en la red www.heartsource.org. La Asociación Americana del Corazón gastó casi $337 millones durante el año fiscal 1999-2000 para la investigación, educación pública y profesional y programas comunitarios. Con más de 22.5 millones de voluntarios a nivel nacional, la Asociación Americana del Corazón es la organización de salud más grande que se dedica a combatir las enfermedades cardiovasculares y los derrames cerebrales que anualmente matan a más de 950,000 personas en los Estados Unidos. En un nuevo plan estratégico aprobado en Septiembre de 1998, La Asociación Americana del Corazón fijó la meta de reducir el riesgo de las enfermedades coronarias y los derrames cerebrales en un 25% para el año 2010.

Regresar a la Portada