May 21, 2004

México del Norte
Por Jorge Mújica

México en la Luna

No se confunda el lector. No es que México ande por la Luna, ni vamos a escribir acerca de algunas propuestas presidenciales que parece que se escribieran en el bello satélite de la Tierra.

Esta columna trata de una invasión, pero no de la que dice Samuel Huntington que los mexicanos estamos haciendo en Estados Unidos, ni la que hicieron los gringos en Texas hace 150 años. Pior tantito, no se trata ni de México del Norte, con sus 25 millones de ciudadanos. Más bien se trata del próximo paso de esta invasión y de sus protagonistas, los valientes michoacanos.

Ahora resulta que un michoacano, de La Piedad para más señas, Juan Hernández Moreno, no confundir con el exconsejero de Fox para Mexicanos en el Exterior, fue nombrado candidato a astronauta por la NASA, agencia espacial de Estado Unidos. Ni tardos ni perezosos, al otro día de saber del nombramiento de su paisano, los integrantes del Cabildo de La Piedad, Mich., encabezados por el Alcalde priísta Jaime Mares se reunieron para discutir la situación.

Hernández Moreno es hoy todo un héroe, igualito que sus papás, porque todos los ciudadanos de México del Norte somos los héroes del sexenio, y los de Juan vinieron hace años a trabajar en el campo en Estados Unidos como indocumentados. Juan será parte del equipo de viajeros que la NASA está preparando para colonizar la Luna y Marte. Es el primer viajero de tiempo completo de origen mexicano en la NASA, donde chambea de jefe de Materiales y Procesos.

Astronauta y abanderado

El caso es que el cabildo de La Piedad quiere pedirle a Juan que se lleve una bandera de la ciudad a la Luna.

“Es una situación histórica para el municipio y a los piedadenses nos agradaría que un personaje tan distinguido, que está dentro del equipo de la NASA, lleve a la Luna los colores de La Piedad”, dice el secretario del Ayuntamiento, Daniel Vázquez, quien confía en que Juan acepte la petición.

“Llevaría los colores de La Piedad en una bandera para ponerla junto a las de Estados Unidos y México”. Al menos esos son los planes del cabildo. Claro que aceptan que “A lo mejor la NASA no lo autoriza, pero la intención es esa, que lleve una bandera piedadense, una bandera rebocera que muestre el sentimiento local”.

La dicha insignia lleva los colores distintivos de la ciudad en amarillo y azul, con un escudo de tres partes, que incluyen un rebozo con una codorniz en el centro, símbolo del asentamiento primario de La Piedad, y dos elefantes enlazados, en alusión a la fortaleza y la sabiduría de sus pobladores. Ni un puerquito, quiensabe por qué.

“Hay mucho entusiasmo por conocer, por honrar a este personaje que gracias a los medios nos enteramos de su trayectoria y de lo cual todo el municipio de La Piedad se siente orgulloso”, dice Vázquez.

Paisano en la Luna

Ora nomás falta que los planes salgan bien.

Siempre puede ser que a Juan le bajen la bandera los policías que asaltan migrantes en las carreteras por llevar carros gringos. O que aduanas le confisque el carro, o que le pidan documentos extra para sacar su matrícula en un consulado móvil.

Es más, mejor urgimos a los paisanos de La Piedad a que la piensen bien, antes de meternos a todos en problemas. Si Juanito va a la Luna y se lleva la bandera, se va a desatar la discusión de la triple ciudadanía, van a surgir las broncas del voto desde la Luna, las remesas, la falta de consulado y los consulados móviles, que en este caso tendrían que ser flotantes pero que se quedarán en la tierra porque no les van a llegar los recursos que apruebe la Cámara de Diputados, y luego van a venir las discusiones de la extraterritorialidad y la discusión de que si México es satélite de Estados Unidos o de la Luna, que si debemos mandar tropas pa’ reforzar al paisano, el bloqueo económico contra La Piedad y a saber qué más.

Y pa’ acabarla, Samuel Huntington va a decir que tenía razón, y vamos a tener que escribir el México de la Luna.

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