May 21, 2004

Con Fe en la Justicia

Durante una reunión pública se reconoció al director de la agencia Asistencia Legal Rural de California (CRLA) por sus 25 años de servicios mientras se inauguró una importante muestra fotográfica sobre trabajadores del campo.

Por Eduardo Stanley
PACIFIC NEWS SERVICE

FRESNO, CA — El jueves 13 de mayo, unas de 200 personas se congregaron en el Arte Américas para celebrar los 25 años de trabajo del abogado José Padilla en la agencia Asistencia Legal Rural de California (CRLA). Desde hace 20 años, Padilla es director de esa organización, creada en 1966 y cuyo objetivo es proveer servicios legales gratuitos para trabajadores del campo y sectores rurales de bajos ingresos.

“Siempre me pregunto por qué hago esto. Pero pienso en la gente que representamos y me inspira para seguir adelante”, reflexiona Padilla, un abogado que inició su carrera en CRLA en El Centro, ciudad fronteriza con México. Hoy CRLA tiene 22 oficinas en todo el estado y entre sus logros se cuentan haber forzado al gobierno federal a realizar audiencias sobre el uso del DDT que contribuyeron a su prohibición en 1970; también forzó al estado en 1990 a reestablecer $20 millones de dólares para planificación familiar; en 2002 contribuyó a la reubicación en Fresno de 58 familias oaxaqueñas que vivían en terrenos anteriomente usados como depósito de residuos tóxicos.

Debido a esto, y a varias demandas y causas ganadas por CRLA en favor de las poblaciones menos favorecidas, diferentes administraciones norteamericanas han limitado constantemente la capacidad de la agencia, principalmente reduciendo permanentemente sus fondos. “Nos han querido eliminar pero no lo lograron. Pero desgraciadamente, los ataques han limitado nuestra acción”, dijo Padilla. “Para los pobres de las zonas rurales, esto significa implementar una justicia de segunda clase, porque a la de primera clase no tienen ya acceso”.

Padilla agregó que varios congresistas del Valle Central, tanto Republicanos como Demócratas, han contribuído a las limitaciones de CRLA. “Imponen más y más reglamentos a nuestro accionar, llaman a auditorías constantemente. Son maniobras para entorpecer nuestro proyecto”, se quejó. Sin embargo, no esconde su fé en el futuro.

“Los cambios políticos y sociales ocurren con cada generación. La de nuestros padres, soñaban con ocho años de educación y un trabajo rural estable. La nuestra, la universidad y participar socialmente. Confío que nuestros hijos mejoren la sociedad”, comentó sonriente Padilla. “Los latinos estamos segregados, más que los afro-americanos, pero debido a los reglamentos, no podemos participar tampoco en esto”.

Para cambiar ésta y otras situaciones, según Padilla, se requiere un trabajo político a largo plazo, y paciencia.

“Los sectores más pobres de la sociedad, como por ejemplo los campesinos, deben comprender cómo son afectados por los políticos. Esto es algo en que debemos trabajar más”, insiste Padilla. “No se respeta al trabajo de los más desprotegidos”. Y finalizó diciendo que debemos juzgar a los políticos por sus agendas, no por su origen étnico.

El reconocimiento a José Padilla se mantuvo dentro de un ambiente donde se destacó áas bien el trabajo de los campesinos y se hicieron reseñas sobre los logros históricos de éstos en la búsqueda de justicia. Dentro de este contexto, se presentó una exhibición fotográfica de Rick Nahmias, sobre la vida de los campesinos de California.

“Estudié cocina“, dice son-riendo Nahmias, nacido en Nueva York hace 38 años y quien actualmente reside en Los Angeles. “Un día me pregunté quién cosecharía las cebollas y los ingredientes que yo y millones de personas alrededor del mundo usamos para cocinar”. Esa curiosidad lo llevó a visitar zonas como el Valle Central de California y observar las condiciones de vida de quienes laboran en él.

Las numerosas fotografías de excelente calidad que componen esta exhibición presentan la vida diaria, el trabajo y las alegrías y tristezas de comunidades campesinas de California. “Hay poca conciencia acerca de la vida de los campesinos como personas. Quise darle un rostro humano a quienes nos proveen los alimentos”.

Nahmias asegura además que la intención fue la de exponer las condiciones de vida y de trabajo de los campesinos. “Quise que la gente que mira las fotos comprenda lo que significa ser campesino y ojalá ayude a despertar conciencia de esta realidad”. El fotógrafo trabajó durante ocho meses para completar este proyecto, financiado en parte por él mismo.

Nahmias aseguró estar satisfecho de presentar sus fotografías como parte del evento en honor a José Padilla ya que lo considera parte de un todo que contribuye a exponer la vida de grupo social poco representado. Y precisamente, su próximo proyecto incluye fotografiar otros grupos marginados de la sociedad, “porque es importante documentar sus vidas”, sin olvidar sus condiciones sociales.

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