May 16, 2003

The Matrix - La cubana Gina Torres le da el sabor al estreno más esperado del año

Por Daniel Bort

Desde hace mucho tiempo una película no había captado el inconsciente público como lo ha hecho The Matrix. El fervor casi religioso con que fans han esperado la segunda y tercera partes de la saga solo se puede comparar a “La guerra de las galaxias”, otro clásico en su genero.

Ambas historias son una mezcla de efectos especiales y narrativa épica, contadas a través de la fe que sus personajes imponen a sus creencias. Los mensajes de la “fuerza” y la “liberación de la mente” definen el movimiento pop de la época en que fueron creadas.

Pero hay algo que no tiene la primera que afortunadamente los hermanos Wachowsky se encargaron de colocar: la presencia latina en la pantalla. Las cosas han cambiado desde los años setenta y probablemente ningún actor latino tendría la posibilidad de una audición en aquella época. En el 2003, la industria tiene a Gina Torres preparada para el reto.


Gina Torres

“Mi personaje se adapta a la premisa del film, lo que lo hace tan exitoso: el oprimido consigue en su fe la respuesta a su lucha en la vida. A pesar de que muchos espectadores verán la película siete veces para entender a cabalidad los secretos en los diálogos, es la simpleza del mensaje lo que emociona al publico”, comentó Gina.

Torres representa a Cas, la viuda del personaje Dozer, que muere en la primera parte. Ella guarda con la cabeza en alto el recuerdo de su marido, y es un ejemplo viviente de lo que podría pasar si las “máquinas” llegaran a apoderarse del país de Zion, donde viven los habitantes de The Matrix.

“Me alegra muchísimo representar a este personaje, siempre rodeada de niños, en contraste con las mujeres vestidas de cuero, armadas con pistola y dispuestas a repartir patadas al primero que se les enfrente”, comentó Gina de su personaje.

Gina ha ganado reconocimiento gracias a los personajes de “Jasmine, La devoradora” y “Anna Espinoza” en las series “Angel” y “Alias”, respectivamente. Ambos personajes entran en el molde que ella describe.

“No me quejo, porque siempre he tenido trabajo como actriz desde que comencé en mi carrera. Pero creo que puedo estrechar aún más mi talento”, exclamó Torres.

Nacida en Nueva York, ella pertenece junto a sus hermanos Orlando y Gisela a la primera generación de norteamericanos en su familia, que emigró desde Cuba en los sesenta.

“Me he considerado cien por ciento latina durante toda mi vida. Eso fue lo que aprendí de mis padres, que se preocuparon por darme su cultura y su lenguaje. Quisiera utilizar más esta fuerza en mi trabajo”, comentó Torres.

Con más de cinco pies y diez pulgadas, una figura perfecta y los labios más sugestivos de la pantalla grande o pequeña, Gina no entra dentro del “molde” determinado de la típica actriz latina. Ella lo considera un problema.

“Nunca han sabido que hacer conmigo”, comentó frustada la actriz. “Cuando no soy demasiado alta, soy demasiado morena o diferente a la imagen que ellos tienen en la mente. Me han llegado a decir: ‘Tu tienes un poco de blanco y un poco de negro, verdad? Son incapaces de entender que tan solo soy de ascendencia cubana, y eso lo explicaría todo”, comentó orgullosa la actriz.

Nueva York es su hogar y Los Angeles era el sitio para “trabajar”, hasta que la dicha y una casa en Malibu tocaron a la puerta de la actriz. Desde septiembre del año pasado Gina está casada con el actor Laurence Fishburne, protagonista de “The Matrix”.

“A veces no puedo creer que tengo a este hombre extraordinario a mi lado que lo único que hace es llenarme de atenciones. Le recomiendo a todo el mundo que se case, es lo mejor que le puede hacer a alguien, cuando estás enamorada”, comentó Gina.

Pasaron siete años en la vida de Gina y Laurence para poder decir estas palabras. “Nos conocimos en una cita a ciegas que mi amiga Lina Breedlove hizo para los dos. Nuestras vidas han dado tomado muchos rumbos, pero ahora es nuestro turno de estar juntos”, comentó la actriz.

Gina no tiene hijos y nunca había estado casada anteriormente. Laurence tiene dos hijos de su antiguo matrimonio con Hajna Moss. Gina se preocupa por enseñarle sus costumbres más intimas.

“No es posible que (Laurence) aprenda una sola palabra en español, pero yo sigo intentándolo. Lo que si le gusta es la comida latina, sobre todo en Navidad. Yo se lo preparo todo: yuca, lechón, habichuelas negras, plátanos y ensalada de aguacate”, exclamó Gina.

“Mi padre pasó treinta y siete años con mi madre antes de que ella falleciera; un día nos abrazó a todos en la cena y nos dijo: ‘El hombre no se supone que viva solo. Salgan y consigan a la persona en sus vidas que los haga más feliz’. Yo creo haberla encontrado’. Comentó Gina.

Torres estrena The Matrix: reloaded” esta semana y “The Matrix: Revolutions” en noviembre de este mismo año.

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