May 14, 2004

Con un pie en la consagración

Banderas enfrenta sus miedos y se siente en paz con su mente y cuerpo

Por Jose Daniel Bort

-¿Te importa si fumo?, exclamó Banderas, haciendo amigos.

-No hay problema.

Frente a frente, a muchos le impresionará la corta estatura del actor, apenas cinco pies y nueve pulgadas, o quizá el mínimo o nulo aire de estrella que tiene. También le impresionará lo versado de su lenguaje, en español y ahora también en Inglés. O quizá la mirada gitana directa a los ojos, escudriñando la verdadera naturaleza de la persona con quien conversa. Banderas habla hasta por los codos, pero también investiga el efecto que sus palabras tienen.

“Los mejores años en la carrera de un actor en Hollywood, donde todavía está fuerte y se ve mejor, son de los cuarenta a los cincuenta. Y yo he llegado a un momento en mi vida donde económica-mente estoy mucho más allá de lo que necesito, y me siento privilegiado de hacer las cosas que me emocionan”, dijo el actor malagueño recientemente en un conocido hotel de Los Angeles.

Banderas tiene cuarenta y tres años. Y desde el 2001, el actor ha experimentado un resurgimiento en su carrera a través de proyectos de alta factura. En la encrucijada entre ser un “ha sido” y prometer los mejores años desde ahora, Banderas ha tomado la delantera.

“El año pasado fue un verano frio y un invierno caliente, ya que me quité todos los miedos de encima, provenientes del profundo respeto que le tengo a los actores de Broadway, y me monté en lo que considero mi primer amor: el teatro musical”, dijo el actor.

“Tenía yo quince años. Todavía estaba en Málaga. Vi una producción española de ‘Jesucristo Superestrella’. Me dejó boquiabierto. Yo dije: ‘Esto es lo que yo quiero hacer por el resto de mi vida’. El cine me desvió de ese ideal, y conseguirme otra vez montado en un escenario, con catorce canciones todas las noches, me permitió conseguir un ‘estado’ donde todavía me siento como nunca. Fue una experiencia que me cambió la vida”, confesó el actor.

¿El cine? Muy bien, gracias.

Además de trabajar últimamente con Robert Rodriguez, Brian de Palma y en la nueva versión del ñorro con Steven Spielberg, Banderas le da la voz al personaje “puss n boots”, en Shrek 2.

“Yo era fan de la película desde mucho antes que supiera que iba a trabajar en ella. Lo mejor de este trabajo fue que me llamaran por lo que siempre había sido mi cruz, el inglés, como lenguaje que no era mío. El hecho de que me quisieran precisamente por eso me hizo sentir reinvindicado en esta industria”.

Su hija Stella también influyó en la decision, tal como lo hizo para la serie de Spy Kids. “Stella es una enamorada de los animales. Tene-mos dos gatitos en la casa que son su adoración (también tenemos tres perros en Los Angeles y dos más en la casa de Aspen, Colorado). La gente de Mercadeo le regaló una réplica de peluche de mi personaje y ahora duerme con él todas las noches” dijo Papá Banderas, orgulloso.

Justamente por estos días (el 14 de Mayo) el actor celebra su octavo aniversario de matrimonio con la actriz Melanie Griffith, con quien sostiene una sólida relación. “Melanie y yo estamos estupendos, con nuevos proyectos que nos hacen sentir plenos. Hace poco vimos la película “40 quilates” (40 Carats) con Liv Ullman y nos sentimos identificados con el mensaje de la película: ‘cada arruga en la cara es como un quilate, que aumenta su valor’”, confesó el actor, en base a su opinión sobre anteriores cirugías plásticas que su esposa había efectuado.

De Los Angeles, Banderas viajará a Chicago, Cannes, New York, Inglaterra, Alemania, España y el sud-Este de Asia, promocionando la nueva Shrek y cuadrando sus próximos compromisos. “Estoy trabajando desde el corazón. Por eso te digo que, en lo que termine con esta cantidad de compromisos establecidos, me voy de cabeza a New York a montarme otra vez en el teatro, eso es lo que estoy pensando”, aseguró Antonio.

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