May 13, 2005

Comentario:

Reforma Verdadera, No Ventanas Decoradas

Por Deborah Carlos

Desde el Día de las Madres del año pasado, ha transcurrido un año lleno de miedo y preocupaciones. Me pasé ese día agonizando, pensando en mi hija, que se encuentra presa dentro de la prisión de CYA (Autoridad Juvenil de California) –, una de las prisiones para jóvenes más peligrosas en la nación. Ella ha estado encarcelada por un año y medio. Por un año y medio, no he dormido durante las noches, sabiendo que no está segura. Hace dos años, a mi hija le dieron una paliza y fue golpeada muy feo. Nunca se me olvidará esa noche. Estaba aterrorizada y temiendo por su vida, no había ayuda para ella y nunca fue la misma después de ese ataque. Dos meses después, se peleó y realmente lastimó a su adversaria. Como madre, yo supe que en ese momento teníamos que sanar las heridas que había recibido e infligido y tuve que buscarle ayuda a mi hija. El sistema de justicia juvenil prometió su rehabilitación y restauración – para mi hija y nuestra comunidad, pero esto no fue lo que sucedió, en vez de rehabilitarla, la mandaron a CYA.

Y como cambió mi hija, cuando ella entró a CYA, era una muchacha tierna, pero confundida de diecisiete años. Ahora es una mujercita dura – que no confía, ni teme. Y no es sorpresa, con todo esto que le ha pasado en CYA. Ahora, tengo más miedo que nunca, en este mes el cambio está por venir a CYA, porque noticias del abuso y la violencia de las prisiones están llegando al aire a través de la nación. El lunes 9 de mayo, después del Día de las Madres, CYA publicó un plan de reformas , el cual ha sido muy esperado. Como madre, yo se que esas reformas no pueden llegar lo bastante pronto y, eso es porque mientras yo he estado esperando y preocupándome, tres jóvenes han muerto en CYA; mientras a los guardias los filman en video golpeando cruelmente a jóvenes débiles; este tipo de abuso no es la excepción, es la regla.

Estas prisiones juveniles están mal, son punto y aparte; el personal es indiferente o abusivo, el inmueble se está despedazando y adentro, año con año se promueve una cultura de temor, violencia y enajenación que se fortalece. Vistiéndolas bonito no va a funcionar, pintándolas, no se va a asegurar más a los californianos o que nuestros hijos sean o estén más saludables. Lo único que va a funcionar es cerrar estas prisiones y sustituirlas, implementando una rehabilitación verdadera, los californianos saben eso, el gobernador lo sabe, los legisladores lo saben, las familias con hijos en CYA, también lo saben y ya que todos sabemos eso, no hay ninguna excusa, es tiempo de cerrar las prisiones de CYA, no hay otra opción, piénsenlo.

¿Cómo se rehabilita una persona joven que está metida en un lío? Esta no se logra con golpes, ni con asalto sexual, ni con prisión solitaria por meses a la vez, ese tipo de tratamiento solamente perpetúa el ciclo de abuso. Eso significa que nueve de cada diez jóvenes, se meten en líos nuevamente, después de que los liberan de CYA.

Por otro lado, la rehabilitación significa responsabilizar a los jóvenes dándoles una oportunidad para que cambien sus vidas, así, simplemente funciona mejor la rehabilitación, es mas barato y tiene un record probado que pueda funcionar para California. Algunos estados a través del país han cerrado sus prisiones juveniles y las han sustituido con centros de rehabilitación pequeños, con un personal adecuado de maestros y consejeros, no guardias. Quizás, usted piensa que suena ingenuo, pero yo me he pasado un año y medio enterándome de que la rehabilitación protege a la seguridad publica y ayuda a que los jóvenes empiecen de nuevo, mucho más que los trabajos de adentro.

Cuando publiquen el plan de reforma para CYA, estaremos regocijados y con el corazón hecho pedazos, pero por fin sabremos si el Gobernador cumplió con sus promesas. Lo que si sabemos es que el plan en este momento no tiene el valor ni del papel en el cual está escrito, solamente que se tome la determinación y se cierren esas prisiones brutas y empiecen a impulsar a California hacia adelante.

Este mes, y éste pasado Día de las Madres, marcó una oportunidad verdadera para que California salga de los años viejos de justicia juvenil. California no debe desperdiciar ésta oportunidad tan valiosa para poder hacer algo bueno para nuestras comunidades y nuestros hijos. Yo, no me daré por vencida hasta que la última prisión de jóvenes esté cerrada y el Día de las Madres pueda ser una celebración para todas las familias.

Deborah Carlos es una líder de Books Not Bars (Libros no Barras), la campaña estatal para arreglar la Autoridad Juvenil de California. Su hija ha pasado 18 meses en CYA por pelearse.

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