May 13, 2005

Un golpe más grande de lo que se puede aguantar

Por Jose Daniel Bort

Crash es un muy serio intento de hacer una película comprometida con una realidad palpable, verdadera, honesta y complicada. Es lo más parecido al cine con ribetes políticos de los setenta, un maravilloso tiempo dentro del cine de Hollywood donde los creadores creaban cine al nivel de espectáculo, pero también brindaban una propuesta social e importante a la obra artística filmada.

Su creador, Paul Haggis, acaba de hacerla grande en Hollywood. El autor escribió la ganadora del Oscar “Million Dollar Baby”. Crash es la película que él decide hacer (tanto como escritor como director) después de tan tremendo éxito, sabiendo que ésta será la verdadera medida con que lo tomarán en cuenta en la industria. Haggis decidió asumir la misma vía comprometida de la famosa película y contar una historia de clases sociales que irremediablemente chocan en el mismo espacio físico.

Contada a la “Magnolia” o “Traffic” (varias historias paralelas que pueden o no estar interconectadas), Haggis intenta descifrar el panorama sociopolítico del sur de California actual. Cuando la desconfianza entre dos grupos viene dada únicamente por el color de piel, el roce es inevitable. “Estamos en un barrio de puros blancos. Esos dos de allá nos miran como si los fuéramos a robar. Mira alrededor, somos los únicos negros a la vista, no seríamos nosotros los que debiéramos estar nerviosos” dice Anthony (actuado por el rapero Ludacris)… ¿Y te preguntas por qué no lo estamos? Le contesta Cameron (Terrence Howard). ¿Será por qué tenemos armas en la mano? Es la respuesta de su compañero. Y ambos proceden a robar a la pareja.

Este intercambio resume de muchas formas la película. Inteligente, reflexiva con las palabras como su mejor arma y certera en sus observaciones. El discurso no es realista en lo absoluto, pero la audiencia se cree el robo sin pensarlo dos veces.

Justamente esta cualidad dialéctica es la que le da los mejores momentos a la película y la que le hace tener altibajos en su ejecución. Es obvio que Matt Dillon como el policía Ryan Parks es un racista, y sus acciones no podrían ser justificadas por nadie con juicio. Pero es en la conciencia de su condición que el personaje se mide ante el espejo. Cuando tiene que enfrentarse a sus opciones en la vida (y rescatar a una víctima de un choque a la que abusó anteriormente) es donde Haggis usa el extremo para brindarnos una inolvidable escena dramática.

Es el mayor problema en Hollywood en estos días, nadie toma riesgos más allá de lo que los estudios de mercado permiten. Crash es una consciente toma de riesgo por parte de un autor que tiene cosas serias e interesantes que decir, y eso ya lo hace interesante. No será Clint Eastwood dirigiendo, pero va encaminado hacia un cine vital y maravilloso, como no se ve hoy en día. Los interesados no podemos esperar a la siguiente.

Crash
Con: Matt Dillon, Thandie Newton, Terrence Howard
Dirigida por: Paul Haggis.
Clasificación: R
Chiles: 4 de 5

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