May 12, 2000


Antonio Aguilar Festeja En Grande Sus 50 Años Como Interprete De La Musica Mexicana

Por Lucero Luna Campos

MÉXICO, D. F. (NOTIAMERICA).- Con más de 160 discos grabados y 150 películas protagonizadas a lo largo de 50 años de trayectoria profesional, el actor y cantante Antonio Aguilar es de los pocos artistas que han logrado mantener vivo el recuerdo del cine campirano nacional y la música mexicana, tanto en territorio azteca como en el extranjero; por ello, y como un homenaje a tan fructífera carrera, el próximo viernes será distinguido con el "Premio a la Excelencia", durante la entrega de los galardones Lo Nuestro a la Música Latina, en Miami.



Antonio Aguilar, Flor Silvestre y Antonio Aguilar, hijo.

Con esta distinción, el cantante de música vernácula -próximo a cumplir 80 años de vida- será la séptima figura de la música latina en recibir este homenaje. Sus antecesores fueron Julio Iglesias, Plácido Domingo, Gloria Estefan, Marco Antonio Solís, Los Panchos y el Mariachi Vargas de Tecalitlán.

Antonio Aguilar Barraza, nació el 17 de mayo de 1920 en el municipio de Villanueva, Zacatecas, y es en aquella localidad donde realiza sus primeros estudios, los cuales combinaba con las labores propias del campo en la hacienda de Tayahua, propiedad de los Aguilar desde el tiempo de sus tatarabuelos y que casi pierden por una deuda del padre del pequeño Antonio en 1935.

A los 12 años, Antonio decide ingresar al seminario de Ojo Caliente, Zacatecas. En el coro se da cuenta de sus aptitudes vocales cuando entonaba el "Ave María" y otros cánticos religiosos.

Pero la Revolución cristera llegó y con ellos se esfumaron sus anhelos de convertirse en sacerdote, así que regresa al campo, sólo para vivir una época de pobreza extrema.

Su vocación artística lo lleva a formar un grupo de teatro con los amigos de trabajo y más tarde, con 25 pesos en la bolsa, emigra a la ciudad de México, donde pasa momentos difíciles hasta que logra obtener una beca para estudiar aviación en Estados Unidos, y posteriormente, en este país consigue otra beca, pero ésta era para aprender canto.

Su idea era la de ser cantante de ópera, pero al viajar a Hollywood esa premisa desaparece porque le duró muy poco el gusto... lo deportaron.

Ya en territorio nacional, su carrera inicia en un local de la comunidad, ganaba ¡12 dólares! A la semana, comenzó a ahorrar y en asociación con un amigo, logra comprar un cabaret.

Ese hombre que había pisado suelo capitalino con pocos pesos en el bolsillo, regresa en auto último modelo y veinte mil dólares, suma que le permitió comprar el centro nocturno Minuit, lugar de moda en pleno Paseo de la Reforma.

Además de dueño, Tony, como ahora se le conoce, era la estrella del programa y una de esas noches, Luis Manrique, productor fílmico, lo escucha e invita a formar parte de la cinta "Yo fui una callejera", al lado de Meche Barba.

Su labor en el séptimo arte fue tan destacada que firma un contrato de exclusividad con Filmes y entra en acción en su segunda película, "La mujer desnuda", con la misma Meche Barba.

Durante la década de los cincuentas trabajo para otras productoras, en ese entonces Tony vestía muy a la usanza del llamado "catrín" y cantaba boleros y fue hasta que Guillermo Arenas lo lleva de gira por Latinoamérica, que en Venezuela descubre que el público lo ubicaba más cuando interpretaba las "rancheras", sello que ya nunca dejaría.

Entre sus éxitos musicales destacan los temas "Yo", "El aventurero", "Albur de amor", "Copitas de Mezcal", "El adolorido" "Paso del norte", "Ya viene amaneciendo", "Y por esa calle vive", "Alta y delgadita" y "El chubasco".

Cuando retoma su carrera histriónica en México, lo hace con los filmes "Pueblo quieto", "Música, espuelas y amor" "La arranca", hasta lograr un total de 16 películas en sólo 2 años.

La serie de 1956, "Heraclio Bernal", le da el último empujón, pues no sólo dejó de ser Tony, sino que logra fundar Producciones Aguila.

A lo largo de su carrera, Antonio Aguilar ha demostrado no sólo ser un buen vendedor de discos sino un formidable actor, también ha sabido conducir a su familia tanto en su seno como en el espectáculo. Con su eterna novia, Flor Silvestre, formó un gran hogar Toño y Pepe son un buen ejemplo de ello.

Con ellos ha viajado a diversos países con su espectáculo ecuestre, de hecho, el Madison Square Garden de Nueva York es como su casa, ahí se han apuntado grandes éxitos, amén de poner el nombre de México muy en alto tanto por las tradiciones como por su relación intrafamiliar.

Así don Antonio llega a cincuenta años como intérprete. Cincuenta años en los que, como pocos, ha sabido concentrar sus ganancias económicas en beneficios para su familia, lo que más que todo habla muy bien de este exponente de la cultura nacional.

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