May 9, 2003

Amor a la tierra

PROBEA, la asociación ecologista ganadora del premio EPA 2003

Por Mariana Martinez

Doretta Winkelman se ve cansada pero contenta; acaba de regresar de San Francisco (California) donde ella y su socia Mexicana Dolores Monterrubio fueron aprte de la ceremonia anual de premios ambientales, donde aceptaron uno de los premios representando a todo el equipo del Programa Binacional de Educación Ambiental (PROBEA).

EL programa de premios regionales de la Región 9 de la EPA (La Agencia de Protección Ambiental) ha estado funcionando por cinco años consecutivos, reconociendo a aquellos que contribuyen de manera impactante y comprometida a conservar el ambiente en California, Arizona, Nevada, Hawai, Guam y las tierras tribal. Este año cuarenta y cuatro grupos (o individuos) fueron seleccionados para la premiación, que tuvo más de doscientas nominaciones recibidas para premiar negocios, medios de comunicación, personas trabajando para el gobierno locales, estatal o federal, tribus, organizaciones ecologistas y activistas civiles.

Durante la ceremonia en Administrador Regional Wayne Nastri dijo “Estas organizaciones han sabido utilizar la creatividad, el trabajo en equipo y el liderazgo necesario para enfrentar muchos de los complejos y urgentes problemas que aquejan el área de San Diego. Gracias a sus esfuerzos nuestro aire, agua y tierra serán un lugar más limpio y seguro para generaciones futuras. Los ganadores de este premio son un ejemplo a seguir.”

Un principio rocoso.

Doretta es miembro fundador de PROBEA, uno de los dos únicos ganadores del premio EPA en el área de San Diego. Doretta a basado su trabajo en temas de interés ambiental y ha trabajado en la región fronteriza por más de diez años como parte de su trabajo como Directora del programa de educación Binacional en el Museo de Historia Natural en San Diego, su lugar de trabajo es además el agente fiscal de este proyecto.

PROBEA fue diseñado como una colaboración de organizaciones tanto de México como de Estados Unidos creado durante 1991-1993. Estos dos primeros años fueron particularmente difíciles porque la gente de San Diego venía a Tijuana a ofrecer material educativo y de educación ambiental totalmente gratuito, pero las organizaciones Mexicanas se mostraban desconfiadas, porque previamente habían recibido ayuda esporádica de los “gringos” que prometían volver pero no se comprometían a largo plazo con el proyecto o especificaban el tipo de involucramiento que buscaban.

Los intentos de “cooperación binacional” dejaron muchas veces a los Mexicanos fuera de la toma de decisiones y diseño de los proyectos lo que hacía la ayuda norteamericana parecer una limosna.

Doretta recuerda esos años como grandes retos, a los que ella y el resto del equipo se enfrentaron “Siempre he creído que lo importante no es solamente crear relaciones binacionales o biculturales, si no relaciones personales. Es importante establecer una relación amistosa y eso toma mucho tiempo para logar ganar la confianza de la gente, para poder contestar a las preguntas ¿Qué haces aquí? ¿Por qué quieres hablar conmigo? ¿Por qué estoy yendo para allá?, así que lo más importante es establecer una conección y desde ahí empezar a trabajar juntos” dijo.

A los diez miembros fundadores de PROBEA -cinco de cada país- Les tomo dos años establecer una relación de confianza, igualdad y compañerismo para lograr diseñar estrategias par ala educación ambiental y estructura de organizaciones. Coincidieron en realizar un programa de enseñanza a maestros -De esa manera pueden multiplicar lo aprendido en sus aulas- y diseñar cursos que van desde un programa de seis días hasta un entrenamiento de dos días donde las maestras pueden aprender sobre; reciclaje y composta con gusanos, la problemática del agua en la región y el estuario, donde se junta el Río Tijuana con el Océano Pacífico, y maneras de ayudar al gobierno Mexicano a enfrentar la problemática ambiental y de agua.

El programa se enfoca en lograr que los maestros entiendan que los niños tienen múltiples maneras de aprender y como el aprender en un ambiente natural puede ser beneficioso porque “habla” en los múltiples canales en que aprenden los niños. Doretta lo explica con más detalle “Utilizamos técnicas de aprendizaje y enseñanza durante nuestros entrenamientos porque tenemos a un público muy difícil; Los maestros que estan ahogados en enseñanza obligatoria y mantenerse al día en los programas de educación…El medio ambiente es una parte informal de la educación así que lo que intentamos hacer es facilitarles el trabajo, creando material de enseñanza correspondiente a los planes de estudios Mexicanos de ciencia, español, arte, historia y matemáticas, para que puedan utilizar nuestro material de apoyo mientras cumplen con lo que es necesario que enseñen en cada clase, tanto de primaria como de secundaria.

No creo que el medio ambiente vaya a dejar de ser parte de la educación informal, pero conozco un caballero en San Diego que ha estado realizando un estudio desde hace ocho años sobre como utilizar el medio ambiente como parte de un aprendizaje integrado con el contexto. Esto quiere decir que si llevo a mis alumnos a un riachuelo o valle, podemos estudiar geología, o podemos ir a la playa o incluso en el patio de la escuela podemos medir la erosión, así que si llevas a los niños fuera del aula y utilizas el medio ambiente como herramienta de enseñanza logras que el aprendizaje sea más relevante, interesante y divertido. Así los estudiantes pueden relacionar lo que estan estudiando con aplicaciones prácticas.”

Cosechando buena siembra.

En 1999 PROBEA empieza a crecer estableciendo un programa de enseñanza en Tecate, donde Fundación La Puerta construyó un centro educativo en medio del desierto, cuyas aulas se confunden con las rocas enormes. El director del centro es un “graduado” de la enseñanza PROBEA que ahora esta adaptando las técnicas a el contexto específico de Tecate, llevando a grupos de estudiantes a visitar el centro y permanentemente capacitando profesores de la zona.

Desde entonces, experiencias similares se han repetido en Ensenada y Mexicali, el grupo PROBEA ha sido invitado a adaptar sus programas para las necesidades específicas de la biodiversidad de Baja California Sur, y se planea empezar a hacerlo a principios del próximo año.

En el 2002 entrenaron a 340 maestras y 30 voluntarios sobre la importancia de la conservación de los estuarios y la protección de la calidad del agua; ayudaron a producir un CD-Rom bilingüe sobre la cuenca del Río Tijuana; obtuvieron recursos para desarrollar una versión en español de “Oasis Marino”.

A lo largo de doce años, PROBEA a establecido un sistema de apoyo, creando conciencia ecológica y actitudes apropiadas para la conservación del ambiente en muchos maestros que ha impactado la vida de 30,000 niños.

Similar a su experiencia en Tecate, el equipo PROBEA esta trabajando en el parque ecológico Eco parque ubicado en Tijuana “Probea acaba de firmar un convenio con COLEF (Colegio de la Frontera Norte) quien es dueño del terreno y de la planta de tratamiento de agua que esta ahí. Probea, junto con Los Niños y Aldeas ecológicas somos colaboradores para hacer de Eco parque un centro de educación ambiental que puedan visitar las personas de San Diego y Tijuana. Queremos que todo el que quiera pueda visitar las instalaciones de Eco parque y ver cual es el tratamiento del agua, como hacer un jardín comunitario o escolar, hacer composta a gran escala o con gusanos o aprovechar la energía solar.

Queremos construir sanitarios secos y salones con material biodegradable para que los niños de Tijuana que visitan Eco Parque tengan la oportunidad de aprender mas,” cuenta Doretta.

La mayoría de las escuelas de primaria ya visitan Eco Parque cada año, así que, de realizarse el proyecto contaría con la visita de casi diez mil niños tijuanenses.

Éxito en la aventura binacional.

Doretta, Dolores y el resto del equipo PROBEA estan orgullosos de su premio EPA pero no tienen tiempo ni siquiera de saborearlo por pensar en lo que les falta por hacer, en el proceso constante de ajuste y compromiso. Después de diez años trabajando en ello, Doretta describe su éxito así “ Tratamos de establecer puntos medios, una cultura tiene cierta manera de hacer las cosas, otra cultura tiene otra diferente, así que encontramos el punto de equilibrio y acordamos hacerlo cada quien a su manera, nos damos espacio para hacer las cosas de diferente manera y somos pacientes y flexibles el uno con el otro.

Constantemente estamos aprendiendo sobre la cultura del otro y eso se hace sobre todo preguntando, porque he descubierto que una o dos palabras mal entendidas pueden cambiar todo el sentido de lo que estoy diciendo a los demás y eso cambia todo.”

Cuando se trata de compromiso binacional los miembros de PROBEA se apoyan en una analogía “Una de las montañas sagradas del mundo, el monte Puchumaa, cuyo nombre significa lugar alto y sagrado esta en Tecate: La punta esta en Estados Unidos pero la base de la montaña es por el lado Mexicano” y esta es la única manera de llegar al pico.

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