May 6, 2005

El Proyecto FIT se enfoca en el embarazo entre las adolescentes latinas

Por Tracy Nelson

“Las hermanas menores de madres adolescentes están de dos a seis veces más propensas de embarazarse como adolescentes que las hermanas menores de adolescentes que no son madres”, de acuerdo a un artículo de la Campaña Nacional para Prevenir el Embarazo Adolescente.

Es debido a estadísticas como ésta que Tricia East y Barbara Reyes crearon el Proyecto Familias en Transición (FIT, por sus siglas en inglés), un programa que forma parte del Proyecto Hermanas Menores, que inició a principios de los 90.

“Sabíamos que [las hermanas menores] estaban en riesgo”, afirmó East, la investigadora principal. “Es un fenómeno reconocido clínicamente”.

El Proyecto FIT, patrocinado por los Institutos Nacionales de Salud y el Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano, se enfoca en las hermanas menores, edades 11 a 16, de madres adolescentes en familias latinas y examina las razones detrás de futuros embarazos. El estudio de investigación observa un número de diferentes aspectos: el involucramiento de la hermana menor en el cuidado del bebé, la dinámica de la familia, y las técnicas para resolver problemas dentro de la familia.

Estos aspectos se concentran en “la transición de la familia de embarazo a la maternidad”, de acuerdo a East.

Ella y Reyes se fijan en todas estas observaciones, con la esperanza de que las llevarán a algún entendimiento del por qué las hermanas menores de madres adolescentes, especialmente entre las familias latinas, son más propensas a embarazarse en su adolescencia.

En el pasado se han hecho estudios que se enfocan en los afroamericanos y anglosajones así como en los latinos. El Proyecto FIT decidió concentrarse en los latinos porque “la urgencia de estudiar a los mexicoamericanos se mantuvo igual cuando en otros dis-minuyó”, afirmó Reyes, coordinadora del proyecto.

La investigación faltante, sin embargo, es en lo que pasa en cuanto nace el bebé y que cambia en la dinámica de la familia. Esta es la razón por la que se observa a las familias en cuatro diferentes ocasiones: seis semanas antes del nacimiento; seis semanas, seis meses y un año después del nacimiento. Actualmente East y Reyes están trabajando con casi 100 familias.

Pero encontrar a las familias no era una tarea fácil. Estas deben reunir una lista de requisitos específicos:

• Las adolescentes deben estar embarazadas por primera vez;

• Ella debe ser la primera hermana en embarazarse;

• Ella no debe estar casada;

• Su madre debe vivir cerca de ella o con ella;

• La hermana debe tener más de 11 años de edad pero más joven que la adolescente embarazada.

“Cazamos por todos lados”, indicó Reyes, quien ha pasado un sinnúmero de horas buscando cualquier programa que trabaje con adolescentes que quisieran participar en el estudio. Ellas han encontrado participantes dispuestos a través del Adolescent Family Life Program en El Centro, Santa Ana y Riverside y a través del San Diego Adolescent Parenting Program. Además, el Proyecto FIT recluta a familias de los condados de Los Angeles, Imperial y Orange y otras ubicaciones más. También contactaron a cuatro ubicaciones de Planned Parenthood en San Diego y tres escuelas magnéticas para madres adolescentes. El personal incluye a tres trabajadores de campo, dos de los cuales son estudiantes universitarios y uno que es de tiempo completo. Los trabajadores reclutan en las diferentes ubicaciones y visitan los hogares de las familias.

“Ellos quieren servir a sus adolescentes y nos permiten entrar y hablar en sus salones de clases”, aseguró East acerca del interés de la escuela magnética en el estudio.

Encontrar participantes es una de las muchas responsa-bilidades de Reyes.

“Yo evito que [East] tenga dolores de cabeza”, dijo Reyes, quien está a cargo de toda la administración del estudio.

East, por otro lado, se encarga de analizar los datos del estudio en la computadora y de redactar los resultados para artículos de investigación.

Las familias reciben una bonificación por participar y por reunirse con uno de los entrevistadores del Proyecto FIT para contestar preguntas para el estudio. Tienen que contestar tres cuestionarios en cada reunión.

Al estudiar a toda la familia unida en vez de llevar a un lado a los hermanos menores, East y Reyes pueden verlos en sus ambientes más confortables y así ver los efectos verdaderos del embarazo de la hermana mayor.

“Tenemos muchas hermanas que dejan saber su opinión”, indicó Reyes. “Son familias maravillosas que están dispuestas a participar”.

East y Reyes describen algunos factores de protección para evitar el embarazo de adolescentes:

• alta autoestima;

• metas educativas positivas;

• destrezas de madurez y resistencia;

• padres que otorguen su apoyo y que se involucren.

Los programas de prevención del embarazo adolescente que están dirigidos a las hermanas menores de la adolescente embarazada o que ya sea madre se están expandiendo más allá de San Diego y California. Se expanden por todo Estados Unidos, de Oregon a la ciudad de Nueva York a Carolina del Sur a Boston a Washington, D.C., y el Proyecto FIT está orgulloso de estar entre ellos.

“Se ha propagado”, aseveró East. “Es en verdad fabuloso ver como puede convertirse en prevención real. [El embarazo adolescente] continua siendo un problema y por eso debe ser tratado”.

Para conocer más acerca del Proyecto FIT puede llamar al número gratuito (866) 543-3614, o visite la página de Internet www.medicine.ucsd.edu/projectfit

Tracy Nelson hace sus prácticas profesionales en el UCSD San Diego EXPORT Center y estudia periodismo en Point Loma Nazarene University. El San Diego EXPORT Center es una asociación de organizaciones que se enfocan investigación acerca de la salud comunitaria entre las minorías y las disparidades de salud.

Return to the Frontpage