March 28, 2003

Mirando hacia un mejor futuro

La sociedad puede ser considerada como la suma de los esfuerzos de individuos que se han dedicado a luchar por ella y los miembros que la incorporan. Las personas que sirven como instrumentos durante el proceso de mejoramiento, que muchas veces es largo y difícil, saben que el bienestar de su comunidad depende de las metas que se fijen, y de su perseverancia ante retos diversos para realizarlas.

Líderes que se destacan tienen cualidades y talentos que los apartan de los demás, pero que a la misma vez los unen a ellos. Nuestra nación, nuestro estado y nuestras comunidades han tenido grandes líderes, personas que han dado su todo y sacrificado sus vidas por un mejor futuro. Uno de estos líderes es César Chávez, el líder campesino que dedicó su vida a luchar por los derechos de los campesinos y los más pobres. Para conmemorarlo, California celebrará por tercera vez el Día de César Chávez el 31 de este mes.

El dirigente campesino nació el 31 de marzo de 1927 en Yuma, Arizona y falleció en 1993. Su familia perdió su granja durante la Gran Depresión y se vio obligada a buscar trabajo en otros estados. A temprana edad, César Chávez tuvo que dejar la escuela para ayudar a su familia a salir adelante. En 1945, él se inscribió en la Marina de los Estados Unidos para luchar por su país y las libertades que este nos ofrece a todos. Al regresar, se casó con Helen Fabela y regresó a la vida que conoció de niño.

César Chávez de nuevo trabajó en los campos, donde se dio cuenta de las varias necesidades de los campesinos. Para mejorar la situación de los campesinos, él empezó a trabajar con un grupo comunitario de derechos civiles. En 1962, el logró la meta que se había fijado: la creación de un sindicato para campesinos que más tarde se llamaría el Sindicato de Trabajadores Agrícolas (UFW). El fundador controló la organización hasta 1993 y durante ese tiempo luchó por los trabajadores campesinos y los derechos civiles de los más pobres.

Para tener éxito, todo líder debe tener una visión clara y herramientas para efectuar un cambio positivo en la sociedad. También tiene que trabajar con diferentes grupos y personas para lograr sus metas. Las herramientas que Chávez utilizó para conseguir mejores condiciones de trabajo para los campesinos, dignidad y respeto para todas las familias trabajadoras fueron las tácticas no violentas. La lucha de Chávez nos sirve a todos como importante lección, ya que él se enfrentó contra situaciones muy difíciles y pudo, sin embargo, lograr grandes cosas trabajando junto con su comunidad. Esto es algo que deberíamos de incorporar en nuestras vidas. No todos nosotros podemos ser líderes como lo fue Chávez, pero sí podemos decidirnos a que nada nos detendrá al momento de lograr nuestras metas.

El legado de Chávez está marcado claramente por los valores personales que muchos apoyan pero pocos practican. Nuestra sociedad no puede mejorar si no tenemos nuevos líderes que tengan valores virtuosos para dedicarse a la creación y continuación de iniciativas que nos guíen hacia un mejor futuro. Algunos de los valores que César Chávez y otros líderes han compartido son: el servicio a otros, el sacrificio, la determinación, la no violencia, el respeto a otros, y la educación. A primera vista, la importancia de estos valores debe de ser muy, pero muy obvia, ya que valores como estos han servido como plataforma para las exitosas campañas de personas dedicadas a mejorar las condiciones de vida de otros.

Todos los organismos de nuestra sociedad, como el gobierno, las instituciones de educación, las organizaciones comunitarias, los medios de comunicación, deben de trabajar juntos para encontrar la manera de cultivar líderes compasivos y virtuosos. Si no se toman pasos firmes para aumentar el número de líderes que tomen el volante de nuestro destino el día de hoy y de mañana, las futuras generaciones no disfrutarán de las libertades y derechos que nosotros disfrutamos hoy día. La responsabilidad es grande pero la recompensa no tiene precio: un mejor futuro para todos.

Por esa razón, yo me voy a dedicar a cosechar una parte de la próxima generación de líderes latinos. Con la ayuda y los esfuerzos de organismos comunitarios, como lo es La Prensa, se creará un grupo que estará encargado de educar y entrenar a las personas jóvenes que busquen plantar las semillas de la justicia y la prosperidad en nuestra sociedad. Así, podremos seguir celebrando a personas como César Chávez. Este 31 de marzo, mejore a su comunidad y celebre el espíritu de liderazgo, un espíritu que nunca morirá.

Asambleísta Shirley Horton
Distrito 78 de la Asamblea

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