March 26, 2004

El trabajador mexicano, sus derechos y su posición social

Por: Paco Zavala

Analisis

En una veloz retrospectiva sobre las condiciones laborales guardadas por los pobladores del territorio de la Nueva España a partir de la conquista a la Revolución Mexicana de 1910. Si la esclavitud a la que fueron sujetos nuestros antepasados a extremos inhumanos, tomaron derroteros distintos a su verdadero destino de progreso, el país se habría convertido en un país justo y soberano, económicamente suficiente, dadas las riquezas naturales existentes.

Fuera de discusión es el hecho de que a la llegada de los españoles y Hernán Cortés (1519) hasta la guerra de Independencia, los indios arrastraron las cadenas ignominiosas de la esclavitud, con toda su crudeza y crueldad.

El país contando en aquellos tiempos con dos grandes fuentes de riqueza: la agricultura y la minería. Con relación a la primera: la superficie territorial fue repartida entre los dominadores a base de “mercedes” concedidas por el rey de España. Para muestra, Hernán Cortés fue amo y señor de los estados de Oaxaca y Morelos.

Ahora bien, aparte de la tierra en estas “mercedes”, ésta era concedida con todos los usos, costumbres y servidores. En 1524, se recibe la primera disposición en la que se señalan el número de jornaleros adjudicados voluntarios, pero como sucedió, ésta órden fue desobedecida y el jornalero fue obligado en las más de las veces a trabajar sin su consentimiento y voluntad. De ésta manera se solapa y se cubre la explotación del trabajador de aquellos tiempos con la contemplación absoluta de la iglesia.

Cortés proclama en 1524, cinco ordenanzas especiales, las que sirvieron para constituir el “Primer Reglamento de Trabajo”. También Cortés organiza las primeras industrias dedicadas a: la construcción de armas, fábricas de pólvora, combinaciones químicas en el salitre, ganadería, agricultura, hilados de algodón y lana, ingenios azucareros en Veracrúz; así fueron creadas las primeras industrias que sobrevivieron y se mantuvieron gracias a la explotación a la que fueron sometidos los trabajadores aborígenes.

Para colmo de males, poco después del descubrimiento y de la conquista, arriba al territorio la Santa Inquisición, traída por el clero católico en el año de 1541, presentando su primer auto (ejecución pública) en 1574.

Por el año de 1599 empezó a aparecer el trabajo voluntario, sobre todo en los ingenios. Se tiene memoria que por el año de 1582, surgió una huelga muy singular. El salario por esos tiempos consistía de un real plata por jornada y de acuerdo con gacetas e información en ocasiones la moneda no podía ser cambiada por otra cosa.

En cuanto a las protestas del trabajador por los malos tratos recibidos (que fueron excesivos) durante este lapso de tiempo, el registro que se tiene es casi nulo. Es falso que la primera huelga que se realizó en México fue la de los tabaqueros en 1905 y la de Cananea y Río Blanco en 1906; el primer movimiento social de esta naturaleza se realizó en el mes de agosto de 1766, cuando era virrey de la Nueva España, don Carlos Francisco de Croix y, también se tiene memoria de movimientos sociales de la misma naturaleza ocurridos a mediados del siglo XIX, por trabajadores dedicados a la industria de los hilados y tejidos.

En México los movimientos sociales que durante más de cien años se realizaron durante el siglo antepasado y el pasado, han aportado alicientes muy pobres relacionados con la problemática laboral; más bien han sido para beneficiar a la familia política y a la capitalista y, el trabajador lo único que ha ganado han sido su sacrificio y el derramamiento de su sangre, pero beneficios económicos que mejore su status, realmente han sido pocos.

Existe tanta información sobre de este tema del trabajo y del trabajador mexicano, el cual es imposible de establecer en este espacio, pero las evidencias aparecen históricamente en multiples gacetas, periódicos y medios de información existentes en aquellos tiempos y son obvias. Por lo tanto damos un salto hasta la Guerra de Independencia. En este gran derramamiento de sangre, las cosas no cambiaron mucho, ni tampoco con la Revolución Mexicana de 1910.

El siglo pasado significa después de la Revolución Mexicana, un avance lento en cuanto a la adquisición de un mejor trato hacia el trabajador, la adquisición de derechos que no sean pisoteados y a lograr el respeto y la consideración de los patrones.

Lo anterior es una suscinta exposición sobre la imagen y la desgracia del trabajador mexicano a través del transcurso del tiempo.

Todos los datos históricos sobre los orígenes de los movimientos obreros en México se aportan con la única finalidad de ubicar y exponer ante la opinión pública este flagelo que ha azotado durante todos los tiempos al trabajador mexicano.

Ahora bien, en punto y aparte, pero relacionado con lo expuesto anteriormente, en la actual Asamblea Ordinaria de la Cámara de Diputados en el Congreso de la Unión de la República Mexicana, de acuerdo con las necesidades del país, en el periodo de sesiones actual que durarán hasta finales de abril, supuestamente deberán tratar dentro del marco de asuntos importantes, lo relacionado y concerniente a: La Reforma Fiscal, La Reforma Energética y lo correspondiente al Tema del Trabajo.

El asunto laboral, es más complicado de lo que parece, en el se conjugan para abrir boca: la economía del país, la buena y excelente manera y forma de vivir de las 30 familias en las que se encuentra la economía productiva del país, la covertura de la jornada laboral, vacaciones y permisos, la percepción salarial, las prestaciones sociales, las pensiones, jubilaciones, retiro y muerte, las enfermedades profesionales y no profesionales y los accidentes de trabajo, los elementos de trabajo, los premios y gratificaciones, etc.etc.

Todo esto y más se encuentra contemplado en el Artículo 123 constitucional, pero... ¿Qué pasa?, lo establecido en el artículo 123, que trata lo concerniemte al trabajo y a la previsión social, en miles de ocasiones es pisoteado impunemente por el patrón. Podemos considerar algunas excepciones en este rubro, que en realidad son muy pocas.

El patrón mexicano o el inversionista en México, se puede ubicar conteniendo las siguientes cualidades.

Ejemplo de esto es el nuevo rico que trata al trabajador en forma irreverente e irrespetuosa, pasando por alto en muchas veces sus derechos constitucionales, sobre todo en lo que concierne a la previsión social, sin pagarle además un salario completo y justo, en moneda del curso corriente y a tiempo.

El rico ve al trabajador como Dios a los conejos, “Chiquitos y orejones”, no desea ceder de ninguna manera, ni perder canongías que le conceden su posición económica, también es un irrespetuoso de los derechos del trabajador.

El millonario inversionista, ni cuenta se da de cuales son las necesidades ni los derechos del trabajador, porque responsabiliza de los resultados de sus inversiones a un equipo de profesionales insensibles “gatos mayores” y estos son peores que los encuadrados en los dos párrafos anteriores, porque defienden a “capa y espada” su posición y defienden las espaldas del patrón inversionista y el trabajador que “chifle a su mauser y que coma churro”.

El trabajador mexicano necesitado como está de un ingreso aunque sea menor para sostener a su familia, aguanta todo, en fin es romántico y soñador. El trabajador ignora lo que contiene el Artículo 123 de la Constitución, ignora lo que contiene La Ley Federal del Trabajo, la Ley del Seguro Social, la Ley del Infonavit (Vivienda decorosa y digna) y otras leyes que es importante que conozca y que sepa del contenido de estos preceptos, para que pueda defender sus derechos. En especial la Ley Federal del trabajo, más parece una ley reguladora protectora del capitalista que del trabajador.

Por otro lado, tenemos a la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos, que se encarga de establecer un salario basto y suficiente para que el trabajador pueda sostener a su familia, sin restricciones. Esta comisión está integrada por el sector del gobierno, del capital y del trabajo. La comisión tal parece trabaja más por el sector capitalista que por el laboral, de tal manera que la tal comisión no cumple con su cometido y desampara al trabajador, sobre todo al trabajador del campo y de las pequeñas poblaciones, que son víctimas de los patrones que carecen de escrúpulos y de vigilancia de parte de la autoridad competente. En este rubro compete a las amas de casa hacer malabares con el raquítico salario que percibe el trabajador para alimentar mal a la familia, vivir mal y por lo tanto enfermarse continuamente y morir más pronto que alguien que tiene los recursos. De esto último no hace falta investigar mucho, nada más hay que preguntar al Seguro Social.

Ojalá que en la Cámara de Diputados, si agendan lo concerniente al tema del trabajo, lo analicen profundamente, realizando cuando menos una encuesta nacional que aporte la realidad que vive el trabajador mexicano y se busque el paliativo más adecuado a las más ingentes necesidades. Seguro estoy, que si se toma seriedad en este asunto, se solucionará cuando menos en parte este grave problema, que es uno de los responsables que haya tanta pobreza en México.

La última noticia que se tiene referente a este tema es que la COPARMEX, Centro Empresarial, se ha echado a cuestas crear fuentes de trabajo en todo el país, bien remuneradas (buen salario) con el fín de terminar con la pobreza totalmente, además, de colaborar para combatir la corrupción en todos los niveles, factor determinante y creador de pobreza.

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