March 25, 2005

Espectáculo alude efectos del narco en cultura mexicana

Lux Boreal estrena en abril Flor de siete hojas

Tijuana (Armando Cáceda) — Lux Boreal Danza Contemporánea anuncia que el próximo mes de abril realizará en tres ciudades del estado de Baja California las primeras presentaciones de su nuevo espectáculo titulado Flor de siete hojas, con alusiones a los efectos del narcotráfico en la cultura mexicana.

El grupo de danza contemporánea fundado en 2002 y con sede en esta ciudad, estrenará Flor de siete hojas en el Teatro de la Ciudad de Ensenada, el miércoles 13 de abril. Lux Boreal repone este espectáculo a fines de abril: martes 26, en Mexicali, en el XIII Encuentro entre Fronteras, en el Teatro de la UABC, y viernes 29 en Tijuana, en la VII Muestra Internacional de Danza 2005 Cuerpos en Tránsito, en la Sala de Espectáculos del CECUT.

“El fenómeno del narcotráfico se representa en Flor de siete hojas mediante la conjugación de nuestras expe-riencias –lo que hemos visto y vivido en nuestras ciudades–, que han provocado consecuentemente nuestra inspiración y recreaciones. “Habíamos deseado hablar de este tema desde hace mucho tiempo. Después de un año de esfuerzos, el momento ha lle-gado”, manifestó en entrevista exclusiva uno de los dos co-directores de Lux Boreal, Henry Torres.

Adelantó que este nuevo trabajo, Flor de siete hojas, narra la historia de cuatro personajes: “Flor”, que es una esencia, el espíritu que manipula el entrecruzamiento de acciones de los otros tres, el “Crimen”, la “Ley” y la “Mujer”.

“Múltiples imágenes y asociaciones visuales y auditivas claras dan cuenta de los propósitos fundamentales de estos personajes. “Mezclamos la danza con su teatralidad y mucho gozo desde la plástica generada por los cuerpos en movimiento. “Balanceándonos entre lo lúdico y lo formal buscamos atrapar al espectador. “Somos como creadores de ‘agregados sensibles’.

“Pasados los aproximadamente 50 minutos de esta exposición alucinante, pretendemos provocar ulteriores formas de cuestionamientos y de reflexión.

“Ahora, con un año de montaje, experimentación y preparación, muy diferentes a todo lo que habíamos hecho antes, llegamos a este resultado artístico, urgidos de la complicidad del público”, complementó el bailarín tijuanense José Ángel Arám-bula, el otro codirector de Lux Boreal.

En estos momentos, Lux Boreal retoma una de las tantas preocupaciones de nuestra cultura popular –el narco-tráfico– y plantea, sin hipo-cresía, desde la creación artística, una verdadera interrelación dinámica con el pensamiento de sus espectado-res. Simbólicamente responde, en parte por su autenticidad, a la inquietud de llenar la enorme incomunicación de muchas manifestaciones artísticas frente al gran público. Al aventurar exaltar la representación de uno de los núcleos del poder material de la negación y la muerte; Lux Boreal en este montaje complejo —donde hace alarde de su creatividad expresiva, casi efímera (música fusionada con sono-ridades alucinantes e imágenes en vivo y directo disueltas en imágenes virtuales de video)— manifiesta la fuerza de su espíritu libertario, el cual permanece pleno y enriquecido en la propia afirmación de su vida en el territorio del arte dancístico.

Tanto Arámbula, como Torres, además de una de las intérpretes dancísticas de Lux Boreal, Briseida López Inzunza fueron alumnos de la Escuela Profesional de Danza Contemporánea de Mazatlán, en el estado de Sinaloa, la cual está dirigida por el afamado Grupo Delfos, de quien son frutos y discípulos dilectos.

Refirieron que las ideas sobre Flor de siete hojas empezaron a generarse en Tijuana. Luego Henry Torres obtuvo la beca del FOECA Sinaloa 2004-2005, en la categoría Creadores Jóvenes, para montar precisamente una coreografía sobre el narco-tráfico. El proyecto se fue extendiendo y Patricia Pacheco Bermejo, coordinadora del mismo, fue becada por el FOECA Baja California 2004-2005, en la categoría Apoyo a grupos artísticos. Al incluirse en la propuesta, resultaron becadas por el FECA Jalisco 2004-2005, para Desarrollo Artístico, las hermanas Briseida y Azalea López Inzunza. Igualmente Ángel Arámbula por el FONCA 2004-2005, en la categoría Interpretes.

Éstos y otros apoyos extraeconómicos han permitido trabajar de lleno a este grupo de intérpretes de la danza: al propio Arámbula, a Briseida y su hermana Azalea López Inzunza, a David Mariano Chaho, y a Henry Torres, el bailarín sinaloense que dirige Flor de siete hojas.

Este último, literal y prácticamente dentro de su papel de coreógrafo, ha experimentado, un poco desde afuera, la responsabilidad de coordinar las miradas artísticas, la disposición y la participación de sus cuatro compañeros de Lux Boreal, quienes en conjunto abordan artísticamente la complejidad y trascendencia del narcotráfico, un fenómeno y temática económicosocial y cultural cubierta de tinieblas y misterios, mitos y leyendas en sus conexiones y golpeteos a todo el mundo actual.

Y por lo mismo, ningún sector social debería soslayar y en últimas encubrir esta temática. Es escandalosamente inadmisible, lo ocurrido recientemente con un libro de texto oficial, el de Cien corridos mexicanos, donde se incluyen cuatro narcocorridos, pretexto suficiente para retirarlos de su distribución y sobre todo censurar y acallar la posible discusión por parte de los mentores mexicanos con las nuevas generaciones de nuestra población, de esta temática y, llegado el caso, sobre la necesidad de una reforma estructural de la educación, como institución a la que le competen enormes responsabilidades para mediar, regular y administrar el desarrollo de la cultura nacional de forma democrática, amplia y participativa.

Lo más cierto es que está por estrenarse un espectáculo artístico del cuerpo, Flor de siete hojas donde Lux Boreal Danza Contemporánea, reafirma nuevamente su gran fortaleza expresiva.

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