March 24, 2006

Activistas de San Diego en contra de la represión en México

Por Luis Alonso Pérez

El pasado martes 14 de marzo en la ciudad chiapaneca de San Cristóbal de las Casas un grupo de sujetos no identificados destruyeron las puertas e irrumpieron en el hogar de Norma Medina, directora de la organización católica Caritas de esa ciudad, y de su esposo David Méndez, colaborador del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas. Los perpetradores hurgaron entre sus pertenencias sin llevarse objetos de valor, excepto una computadora portátil.

Este es el decimoséptimo caso en cinco meses de hostigamiento y violencia contra activistas y trabajadores sociales de la ciudad de San Cristóbal de las Casas, que se han declarado afines a “La Otra Campaña” del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional.

En rechazo a esta reciente ola de represión que se ha estado gestando en Chiapas y en todo México en contra de las comunidades afines al movimiento Zapatista, se llevó a cabo una manifestación frente al Consulado General de México en San Diego el pasado lunes 20 de marzo.

“Estamos aquí para apoyar a los compañeros Zapatistas que estan siendo reprimidos por el simple hecho de expresar sus opiniones en contra del gobierno y por luchar por un verdadero cambio” expresó Enrique de la Cruz del Colectivo Zapatista de San Diego.

Alrededor de una docena de manifestantes, en su mayoría jóvenes, exteriorizaron enérgicamente sus reclamos y entregaron una declaración a los representantes consulares con el fin de que sus reclamos sean del conocimiento de las autoridades mexicanas.

“Queremos enviar un mensaje al gobierno mexicano de que la gente en San Diego no tolerará ningún tipo de represión en contra de aquellos que se están organizando y expresando sus opiniones” agregó de la Cruz. “A pesar de que estamos en este lado de la frontera seguimos teniendo una fuerte conexión con México y la represión que ellos están sufriendo no es muy diferente a la represión que sentimos aquí en nuestras comunidades”.

Sin embargo el abuso a Norma Medina y David Méndez puede ser considerado como un detalle minúsculo en comparación a otros incidentes violentos que se han presentado en los últimos días en México.

El pasado 11 de marzo del presente año fue encontrado sin vida, amarrado, con rasgos de tortura y degollado, el cuerpo de Concepción Gabiño Quiñones, líder de la comunidad indígena Nahua de Cuzalapa de la Sierra de Manantlán en el Estado de Jalisco, quien fungía como representante legal de dicha comunidad en una batalla por defender sus tierras de los caciques de la comunidad, quienes presuntamente actuaban en complicidad con funcionarios de la Procuraduría Agraria del Estado.

El caso de Gabiño Quiñones y los indígenas Nahua es solo un ejemplo de los cientos de luchas sociales de grupos e individuos que buscan defender sus tierras, recursos naturales y modos de subsistencia de las manos de terratenientes adinerados o de grandes corporaciones nacionales y trasnacionales, un escenario que lamentablemente se ha convertido en una práctica común en el país vecino del sur.

“México es uno de los países más ricos del mundo en cuanto a recursos naturales, sin embargo sigue siendo uno de los países más pobres” comentó un manifestante que se hace llamar El Trago Amargo. “Esto va a seguir igual, no importa que partido político esté en el poder, es la misma naturaleza del sistema” agregó desilusionado, ya que dice llevar muchos años escuchando el mismo discurso político que pide al pueblo tener paciencia porque los cambios toman tiempo. “Yo ya cumplí 53 años y ahora vienen estas nuevas generaciones, pero nos siguen dando la misma respuesta”.

Para Ruth Vela, una joven partícipe en la manifestación, este escenario no es nada nuevo en la historia de México. “Históricamente hemos visto la represión desde Tlatelolco hasta lo que le pasó a Digna Ochoa, así que no es nada nuevo que cuando se levanta el pueblo y la gente se quiere defender, el gobierno mexicano responde con la represión, la violencia, el asesinato y la encarcelación de los líderes” comentó.

“No estamos aquí porque se ven bonitas las máscaras o nuestras playeras Zapatistas, estamos aquí porque la gente se está muriendo y porque hay muchas personas que están sufriendo por sacar adelante al pueblo” agregó Vela, quien considera que esta debe ser una lucha de todas las comunidades que han sido y siguen siendo oprimidas por los poderosos.

“Como dice mi mamá, de todos colores y sabores, no solo mexicanos, sino cualquier persona que esté con los que sufrieron, porque así como sufrieron los africanos afectados por el huracán Katrina, así sufren diariamente las personas en el bordo. Esta lucha no es solamente de los mexicanos, es de los filipinos, de los africanos y de toda las personas que tengan corazón”.

Para El Trago Amargo lo primero que debe lograrse es que la gente tome conciencia de lo que está sucediendo y “quitarse la venda que muchos todavía tienen de que viven en una supuesta democracia que no existe. Mientras la gente siga mirando al cielo y esperando que les caiga una solución esto va a seguir sucediendo”.

“Una vez que se creó conciencia en la población, entonces la gente debe comenzar a tener participación política activa y comenzar a buscar otros medios a seguir” agregó el manifestante.

Sin embargo el escenario político en México actualmente atraviesa un momento crítico en el que el abstencionismo electoral refleja el desencanto de la población hacia las prácticas políticas tradicionales, especialmente en las nuevas generaciones de votantes.

“Yo al igual que mucha gente en México ya no tengo fe en las elecciones y pienso que el voto más poderoso es que la gente salga a las calles para hacerse escuchar” comentó Ruth Vela, “Los partidos no traen soluciones, la respuesta esta en el pueblo, la solución está en la gente”.

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