March 24, 2006

LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Katrina Flores-Hurley

Katrina: su secuela y los hispanos

La secuela dejada por el huracán Katrina parece no tener fin. Después de casi ocho meses de ocurrido el desastre natural, los líderes comunitarios siguen enfrentando retos. Para las víctimas hispanas, la situación es especialmente preocupante.

Según un reporte elaborado por el Consejo Nacional de la Raza (NCLR, por sus siglas en inglés), el gobierno federal y la Cruz Roja estadounidense no estarían preparados para responder a las necesidades de la comunidad hispana, en caso de ocurrir otro desastre natural como el causado por el huracán Katrina.

Si bien algunos informes preliminares indicaban que el número de latinos en el área afectada al sur del país era de alrededor de 100 mil, se sabe que actualmente se trata de unas 230 mil victimas en los estados de Alabama, Louisiana y Mississippi.

Son estas víctimas quienes no habrían recibido la asistencia adecuada durante las labores de rescate, especialmente por parte de organizaciones gubernamentales como la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), el Departamento de Seguridad Interna (DHS) y el Departamento del Trabajo (DOL). La Cruz Roja, por su parte, presentó problemas específicos debido a impedimentos burocráticos, falta de diversidad en su personal y escasez de lazos con organizaciones ligadas a la comunidad hispana.

Para Janet Murguía, presidenta de NCLR, no sólo fueron estos factores los que fallaron en la respuesta de ayuda a los hispanos, sino también la manera en cómo operaron luego de ocurrido el desastre. “Este informe confirma que los factores que contribuyen a que la secuela de Katrina fuera una pesadilla aún peor para los hispanos afectados por la tormenta, incluyen no sólo las deficiencias de las respuestas del gobierno federal y la Cruz Roja de los Estados Unidos, sino también sus políticas y acciones, como deportar víctimas y pedirles a los latinos de cuyo estatus migratorio se sospechaba, que se fueran de los albergues”.

En el caso particular de FEMA, un personal poco familiarizado con la comunidad latina habría sido la causa por la cual miles de inmigrantes se quedaron sin refugio y vivienda transitoria. Además, ni ésta ni otras agencias federales hi-cieron anuncios de evacuación o advertencia en un idioma que no fuera el inglés – ni proveyeron suficiente información en español durante las labores de rescate.

Stacy Cooper, estudiante de la Universidad George Mason, viajó a la zona del desastre como parte de su programa de maestría en consejería. “Una compañera del programa con español limitado trataba de ayudar a como de lugar a las víctimas hispanas con sus aplicaciones para la obtención de vivienda transitoria”, recuerda.

Quizás la situación más polémica se debió a las medidas adoptadas por el Departamento de Seguridad Interna ya que, por primera vez en 20 años, el gobierno federal se negó a suspender las leyes migratorias que impidieron que las victimas solicitaran y accedieran a elementos básicos de supervivencia como alimentos, agua y refugio.

Como si fuera poco, algunos de ellos quienes sí solicitaron esta ayuda fueron conducidos hacia procesos de deportación.

La misión de este reporte, además de informar sobre esta situación, fue la de buscar soluciones al problema. Por ello, también contó con una serie de recomendaciones para el gobierno federal y la Cruz Roja – medidas que estas organizaciones deberían implementar para evitar que se repita esta situación.

“Es crítico que señalemos tanto lo que falló como lo que podamos aprender de la experiencia de Katrina. Ahora es el momento de arreglar el problema, antes de que la temporada de huracanes empiece y cuando tenemos una serie de crisis potenciales en el área de la salud pública”, añadió Murguía.

Entre las recomendaciones se encuentran mejorar el acceso a asistencia y materiales informativos en español, incluyendo al sistema de alerta de emergencias nacional; suspender por un periodo temporal la vigencia de las leyes migratorias y hacer cumplir las leyes laborales para quienes participen en las obras de reconstrucción. Asimismo, se exige mejorar el acceso de los inmigrantes a todo tipo de ayuda, tanto de los residentes legales como de los indocumentados. A la Cruz Roja se le pide que diversifique su personal y promueva relaciones con organizaciones locales y nacionales de ayuda a los hispanos, quienes estén capacitadas con personal voluntario bilingüe.

Para obtener información y recursos de asistencia para las victimas del huracán Katrina, llame a la Línea de Ayuda de la Fundación Self Reliance al 1-800-473-3003.

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