March 23, 2001

Encienda Una Vela
Mons. Jim Lisante
Director de The Christophers

Increiblemente Unicos

Las investigaciones científicas sobre las características prenatales están revelando datos fascinantes sobre el desarrollo inicial del ser humano. Uno de ellos es la impresión digital. Parece que alrededor de la octava semana de ser concebido, cada individuo ya tiene su propia impresión digital, única, distinta de los demás seres de la tierra. Desde el verdadero principio somos increíblemente únicos.

Que pena entonces que nos pasamos gran parte de nuestra vida tratando de responder a las expectativas de los demás. ¿Por qué nos preocupamos tanto por ser como los demás? En la ropa, en el estilo, en la perspectiva, con frecuencia mucha gente necesita ser exactamente lo que los demás esperan. Algunas veces me han dicho, "usted no es como otros sacerdotes". ¿Y eso qué quiere decir? ¿Cómo puede la gente determinar cómo debe ser un sacerdote? ¿Acaso han observado de cerca a los Doce elegidos? ¿Podemos encontrar un grupo más variado y único que los seguidores del Hijo de Dios? Obviamente Jesús no usó un molde para seleccionar a sus apósteles. Y de la misma forma, nosotros, hechos individualmente por nuestro Creador, debemos ser lo que Dios nos llamó a ser—a cada uno.

Hace poco se estrenaron dos películas —ambas para el público adulto— que tocan el tema de la individualidad y vale la pena verlas. Una es Billy Elliot, la historia de un niño de once años, hijo de un minero en el norte de Inglaterra. Billy se atreve a ser distinto y desarrolla su interés por el ballet. Y con la ayuda decidida y comprensiva de una maestra llamada Mrs. Wilkinson, Billy encuentra su destino en la danza clásica. En la danza es donde él brilla, donde se siente realizado, donde se encuentra a si mismo. Durante la mayor parte de la película, Billy no le dice ni al padre, ni a su hermano mayor Tony, sobre su verdadera vocación. Sabe que si se enteran van a pensar que su vocación no es masculina y se van a oponer. Y efectivamente, cuando al final descubren su secreto el disgusto es enorme. Pero al final, cuando se da cuenta de que, sin la danza, el futuro de su hijo será muy incierto—y casi seguro desdichado— el padre le permite a Billy que realice su sueño.

La otra película es Puedes contar conmigo (You Can Count On Me), donde Terry parece ser la oveja negra de la familia. Recorre prácticamente todo Estados Unidos, yendo de un trabajo a otro, sin encajar en ningún molde y plagando de disgustos a su conservadora hermana Sammy. Junto con los vecinos del barrio, ella piensa, "¿por qué no es como el resto de nosotros? ¿cuándo va a sentar cabeza? ¿por qué no puede ser más respetable, y evitar problemas con la ley?" Pero Terry es más abierto a la vida que todos sus jueces, y hasta menos artificial que su propia hermana. Ella va a la iglesia los domingos, y su hermano no. Pero una vez afuera de la iglesia, ella viola más Mandamientos que Terry. Y en realidad Terry es más sincero consigo mismo, sin pretender ser lo que no es.

Ambas películas celebran la integridad del individuo, el valor de ser quien realmente somos, en lugar de pretender lo que no somos. El valor de ser como nos hizo Dios.

Para conseguir una copia gratis del folleto S-215 "Alcance el máximo de su potencial" escriba a The Christophers, 12 East 48th Street, New York, NY 10017.

Regresar a la Portada