March 22, 2002

Editorial

La Iglesia Catolica Acosada por la Prensa Americana Dolorosa Cacería de Brujas Por

Parte de los Medios Periodísticos

Histeria en los medios periodísticos sobre abusos sexuales cometidos por un pequeño número de sacerdotes dentro de la jerarquía Norteamericana, no lleva a ningún fin más que para demostrar lo fácil que se puede manipular al público. Como un Mexicano Americano por nacimiento, estoy resentido de los ataques desenfrenados dirigidos a toda la Iglesia Católica sobre abusos cometidos por un pequeño número de sacerdotes. Una vez más, el enajenamiento de la prensa ha enlodado y distorcionado la extención del problema, y han manchado a la Iglesia Católica. Es fácil ver, desde el principio, como los pobladores de la Nueva Inglaterra fueron manipulados hasta quemar a las supuestas brujas en estacas.

Cincuenta y cinco sacerdotes han sido acusados, pero no convictos ante la corte, de cometer actos sexuales con otros hombres. Fueron removidos de la jerarquía antes de que hayan tenido juicio en la corte. Fueron acusados y juzgados culpables sobre la palabra de individuos quienes, hasta la fecha, no han comprobado los cargos en una corte de ley. La histeria ha tomado posesión y les ha quitado a estos 55 sacerdotes sus derechos civiles y humanos. Los medios periodísticos han condenado a cientos de miles de sacerdotes, por asociación. Un perjuicio penoso ha sido eternizado en contra de sacerdotes inocentes.

Por 2,000 años los sacerdotes han consagrado sus vidas al cuidado y salvación de las almas de sus feligreses. En San Diego, el 65 por ciento de laicos son de descendencia Mexicano/Latino. Sus vidas han estado en convenio con las enseñanzas de la iglesia. Es muy claro que ellos no están abandonando su iglesia sobre las alegaciones histéricas de aquellos que saben muy poco de la religión Católica. La iglesia se mantiene por la creencia de sus miembros. Sin los cientos de miles de feligreses devotos, Mexicanos, Latinos y Anglo quienes reli-giosamente atienden misa, no habría iglesia y sacerdotes. Ellos son el cuerpo de Cristo. Ellos son la iglesia. El Sacerdocio existe para servir a Dios y a su gente. Los cambios en las reglas de cómo el Sacerdocio está constituído cambiará cuando, y sólo cuando, los feligreses de la iglesia lo ordenen así. Desde el Papa hasta el sacerdote de menor rango, todos entran en las Ordenes Santas para servir y ser pastores de la congregación.

Cuando millones se juntan para rezarle a DIOS, ellos manifiestan que "ellos son la iglesia". Reconocemos que por más de 2,000 años, millones de sacerdotes y monjas han servido a Dios fielmente y servido a su llamado con amor y dignidad. Ellos son los sirvientes leales de DIOS. Es inpensable que nosotros, la Iglesia, los abandonemos por las fallas de unos cuantos. Ellos han servido bien a Dios. Aquellos que no lo han hecho, se encontrarán con su creador a su debido tiempo y expiarán por sus pecados.

¿Esto quiere decir que nosotros, como Católicos, debemos perdonar sus acciones? Absolutamente no! Donde sean encontrados, deben ser expuestos, removidos de sus posiciones de confianza y puestos bajo la ley civil por su comportamiento criminal. Darle al César lo que es del César. Dejemos a todos aquellos con sus agendas privadas que están atacando a nuestra fe, se cuiden. No inicien algo que no puedan terminar o ganar.

Letters to the Editor Return to the Frontpage