March 19, 2004

Más allá de los Zombies

Setenta años del subgénero del terror

Por Jose Daniel Bort

Aunque a primera vista pareciera una estratagema de inescrupulosos productores de películas baratas y sin sentido, las historias de Zombies han atrapado la imaginación de muchos cinéfilos y cineastas, que disfrutan de los “no muertos” con fervor empedernido.

Lo cierto es que a través de la historia del cine, los Zombies han servido como co-mentario sociológico de la sociedad consumista en que vivimos, vía de escape para las nuevas vertientes filosóficas puestas de moda en los sesenta y excusa para matar a muchos extras y hacer efectos especiales. La crisis de credibilidad que tiene este subgénero se debe a los múltiples usos que sus creadores le han dado.

Distintas generaciones han imaginado al zombie de diferentes maneras. La primera película donde se nombra la palabra Zombie data de 1932, “White Zombie”, y el famoso actor de cintas de terror Bela Lugosi tuvo el “honor” de representar al primer descerebrado de la pantalla gigante.

En ese tiempo, Lugosi escogió un Zombie “Cromagnon”, ya que todavía no existía la interacción con el público, quien es al final el dueño y creador de las evoluciones fílmicas de los personajes. Este Zombie no tenía conciencia pero tampoco mucha rapidez, y si se ve la película en este momento se siente un poco “añejada” por el tiempo.

Los Zombies provienen de la mitología Vudú del África occidental y Haití. Según estas tribus (que también tuvieron raíces en el sur de los Estados Unidos), bajo un hechizo mágico se podía lograr que los cuerpos al morir no se separaran completamente, y el alma deambulaba sin sentido y sin la capacidad de recordar su vida pasada.

La característica de que los zombies comen gente la inventó el cine, ya que necesitaban una razón para justificar la presencia de estas criaturas y darles “urgencia dramática”.

El productor de la nueva versión de “Dawn of the Dead”, Eric Newman, expresa a cabalidad esta característica: ‘Zombies son los villanos perfectos, ya que no tienen miedo a nada, no se cansan nunca y parecieran omnipresentes. Tienen tan solo un solo propósito: perseguir, matar y comer humanos. No se puede razonar con un Zombie. La gente se divide en dos: los que tratan de mantener su individualidad en contra de aquellos que luchan por forzar sus principios en otros. Con su conducta, Los Zombies sirven como metáfora del compor-tamiento humano”.

De hecho, una película de Zombies logró una nominación al Oscar, en la categoría de mejor música incidental. Se trata de “El Rey de los Zombies”, filmada en 1941. El detalle interesante es que en aquella época no existían restricciones con respecto al número de nominados que podían tenerse en cada rubro, y el músico Edward Kay fue nominado con otros dieciocho trabajos más. La pregunta sería si en aquel tiempo existiese el sistema de nominaciones que la Academia tiene ahora (donde tan sólo cinco nominados se permiten en cada rubro), este Zombie se podría llevar la gloria de aunque sea haber sido nominado.

EL ALZA DE LOS MUERTOS “DAWN OF THE DEAD”

Esta película de 1978 (y su reciente “redimensión” que se estrena en cartelera hoy), es relevante al tema ya que está considerada la mejor película de Zombies hasta la fecha. En su estreno, el crítico Rumsey Taylor la alabó como “la combinación perfecta de sátira, humor y alegoría. Es uno de los films de horror más ambiciosos temáticamente que se hayan hecho hasta la fecha”.

El cineasta de ascendencia latina nacido en Nueva York, George A. Romero, fue la cabeza pensante de este proyecto, el cual fue la segunda parte de su trilogía “Zombie”, que comenzó con “La noche de los muertos vivientes” y culminó con “El día de los muertos”.

Fiel a sus raíces independientes, con un presupuesto ínfimo y con el control de la producción, Romero y su equipo lograron un exitazo de crítica y público, haciendo en aquella época más de veinte millones de dólares en taquilla.

La primera versión narra como un grupo de sobre-vivientes intenta refugiarse en un “Mall” (centro comercial), durante el tiempo en que esta forma “nueva” de comprar se imponía en America. Efectivamente, Romero criticaba la teoria consumista detrás de la manufactura de estos gigantescos centros de compras.

Todo el mundo sabe quien ganó la guerra entre el consumismo y su crítica, y ya los Malls no son el símbolo capitalista que significaban en ese momento. Sin embargo, un equipo de cineastas consideró apropiado recontar esta historia hoy en día. De aquí nació la nueva versión del clásico que le brindó sentido a las historias de Zombies.

La primera versión contó con cuatro personajes principales que escapan al acecho de los zombies, los cuales se generaron abruptamente y amenazan con desaparecer poblaciones enteras. Estos son lentos y desequilibrados, es fácil correr alrededor de ellos sin salir lastimado. En esta nueva versión, los cuatro personajes se duplican o triplican, creando un grupo de mortales que consigue cerrar las puertas del Mall para permanecer a salvo.

Esta es la única manera de mantener la “vida”, ya que en la nueva “alza de los muertos”, los zombies van directamente adonde su presa. Quizá no sean tan rápidos y pendencieros como otra película de Zombies que llegó a las carteleras el año pasado llamada “28 days Later” (y que es la mejor que ha salido en los últimos diez años, no dude en alquilar el DVD, que tiene dos finales paralelos y se puede escoger cual es mejor). En esta cinta los Zombies atacan a sus víctimas con la rapidez del rayo y el efecto es escalofriante.

A pesar de que el centro comercial parece ser el re-fugio ideal en ambas historias, el tiempo demuestra que su comfort no es tan amplio como parece. El número de Zombies es cada vez mayor y su fiereza los hace cada vez más peligrosos. El único recurso es salir del escondite y unirse a las demás almas vivas que juntas pueden rechazar el ataque Zombie. Por supuesto, el final augura que no todos los miembros del equipo tendrán la posibilidad de salir con vida.

Estos tiempos de guerra funcionan alegóricamente de la misma manera que con los residuos de la guerra de Vietnam que permanecían en la sique de todos los americanos al momento en que esta “inofensiva” película de Zombies salió a la cartelera. Si bien su anécdota nunca pretende ir más allá de unos cuantos sustos y dos horas olvidables y entretenidas, el interés de la toma de conciencia se mantiene en el tema de las dos películas, que supuestamente solo se refieren a “Zombies”.

El director de la segunda parte, el debutante Zack Snyder, expone sus motivaciones personales con respecto al proyecto: “El aspecto más importante que quería resaltar en este film era que debía ser tan serio como un ataque al corazón. Tenemos referencias de humor negro y algun otra forma de humor “demente”, pero era necesario mantener la seriedad en la película”.

La moraleja es sencilla, todos los cineastas tienen una visión distinta de como estos seres mitológicos que despiertan asco, terror y risa, deben ser representados.

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