March 19, 2004

LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Rafael Ponce de León

Los videojuegos, ¿entretenimiento o fomento de la violencia?

Seguramente usted ha visto a sus hijos sentados durante horas frente a una pantalla jugando a un videojuego. Nunca pensó que esta forma de entretenimiento difiere de los videos juegos de antes, como los Picapiedras, el conejo Buggs o más cerca en el tiempo, los Simpsons. En realidad la diferencia es que en estos juegos lo único que se impone es la violencia.

Según un reciente estudio efectuado por los investigadores de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Harvard, existen en el mercado una cantidad importante de videojuegos destinados a niños y adolescentes que contienen temas sexuales, expresiones groseras, imágenes violentas y otro tipo de temas relacionados con el consumo de alcohol y drogas, sin que esos contenidos estén especificados en las etiquetas de advertencia que, por ley, deben colocarse en las cajas que los contienen. Para llevar a efecto esta investigación se relevaron 396 juegos de video disponibles desde abril de 2001 y se examinaron al azar 81 de ellos. Las conclusiones resultaron más que categóricas: en el 98 por ciento de los videos aparecían contenidos violentos; a la vez, en un 42% se mostraban imágenes sangrientas; en un 27% se incluían contenidos sexuales; en otro 27% se utilizaba un lenguaje grosero; un 15% tenía drogas en su temática y un 7% poseía bromas de carácter insultante. En cuanto a las historias de los videojuegos, los investigadores observaron que en el 90% de los casos el jugador debe herir a alguien para ser recompensado y en un 69% el objetivo que se persigue es matar. Hace tres años, otra investigación de la misma universidad, que abarcó 55 videojuegos de los 672 catalogados para chicos mayores de 6 años, reveló que 3 de cada 5 juegos tenían un desarrollo o un final violento que incluía la muerte. Los temas vinculados con los contenidos de los videojuegos infantiles han despertado una gran preocupación en diferentes países alrededor del mundo.

La Unión Europea, por ejemplo, adoptó a mediados de 2003 un nuevo código de autorregulación para este tipo de juegos. Se le conoce por sus iniciales en Inglés: PEGI (Pan European Game Information) y su objetivo es que los consumidores, padres y educadores cuenten con una información que les permita saber qué van a encontrar, en cada caso, dentro de la caja. Asimismo, aquí en Estados Unidos se estableció a partir de 1994 la obligación de consignar en cada caja de videojuegos símbolos que indiquen a qué grupos de edad están dirigidos (más de 3 años y, sucesivamente, más de 7, de 12, de 16 y de 18 años). También es obligatoria la inclusión de iconos que permitan conocer qué elementos se van a encontrar en cada video: violencia, miedo, sexo, droga o discriminación.

Ese mismo estudio ha establecido que si bien el 66% de los padres sabe que hay filtros para impedir el acceso a determinados sitios —por ejemplo, a los sitios pornográficos—, en el 90% de los casos esos mecanismos de control no han sido instalados en los hogares. Los videojuegos pueden clasificarse en tres grandes géneros: los de estrategia, los de rol y los que plantean una situación de violencia, y proponen al jugador el papel de terrorista, policía o militar. Los especialistas en este tipo de entretenimientos señalan que si la violencia de los juegos crece es porque también está aumentando la violencia en la vida real. Por su parte, los psicólogos advierten que la hiperestimulación de la agresividad siempre alienta el desarrollo de conductas agresivas.

Está en manos de los padres filtrarlos antes de que lleguen a manos de sus hijos.

Cabe mencionar que en promedio, los niños pasan más de seis horas y media al día sentados frente a la televisión, la computadora o los video-juegos. Esto contribuye al problema de sobrepeso que afecta a casi uno de cada tres niños Hispanos. Sin embargo, la solución está en encontrar juegos sanos que puedan disfrutar en familia. Llamando a la Línea de Ayuda en Español, le enviaremos un frisbee directamente a casa. Este juguete sencillo y divertido ayudará a mantener a su familia siempre saludable. Además le brindaremos información sobre los programas de actividad física y actividad en grupo que existen en su propia comunidad. Marque el  1-800-473-3003.

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