March 17, 2006

Proselitismo anarquista

‘V for Vendetta’ hace interesantes preguntas sobre el estado político actual

Por Jose Daniel Bort
Latino Press Services

El Hollywood comprometido con temas sociales vuelve otra vez a dejar en claro que están aquí para quedarse, y para complementar la muestra de filmes socialmente relevantes que dominaron la última entrega del Oscar llega el primer film del mismo perfil que goza de un presupuesto mayúsculo por parte de un estudio de cine.

“V” for Vendetta viene de la mano de los hermanos Wachoski (Larry y Andy) creadores de la trilogía de “The Matrix”. Esta vez decidieron no dirigir y tan solo se ocuparon del libreto y la producción, dejando la barita a su fiel asistente de dirección, James Mc Tiegue, quien se encarga del producto final. Mc Tiegue sigue la línea estilística de sus mentores, pero su rítmo y trabajo con los actores pierden en consistencia, si se comparan con el molde inicial.

De todas formas esta es una película sumamente interesante, que abre el camino para superproducciones cinematográficas para adultos con criterio. De la misma forma en que Batman Begins se esforzaba más en personajes y en ideas que en acción irrelevante, V triunfa en su depiccion de arquetipos con grandes responsabilidades en las manos.

Basada en las tiras cómicas de Alan Moore y David Lloyd, la historia cuenta la vida de V, un personaje enmascarado resoluto a destruir al orden establecido por considerarlo opresivo. Antigua rata de laboratorio que sobrevivió a un tipo de holocausto estilo Mengüele en la Alemania Nazi, V toma el trabajo de la figura histórica Guy Fawkes, quien en 1605 quería detonar el parlamento inglés para restituir a los católicos en el poder.

V es, en esencia, un anarquista de obra y palabra. Anarquía es una utopía que plantea la evolución del estado, ya que los ciudadanos serían tan organizados que no necesitarían ni gobierno ni justicia. En la práctica, la anarquía se ha caracterizado por la toma de la justicia por parte de los individuos, comúnmente por la fuerza. Obviamente, este tipo de práctica es más cercana al terrorismo que a la democracia y es por eso que nuestro protagonista es un antihéroe que merece morir al final.

No sin antes luchar hasta la tumba. En su camino, V se consigue con Evey (Natalie Portman, siempre sólida como actriz) una joven sin idiosincrasia que se deja llevar por la pasión de V, sin entender que su ira también le afectara. En una relación amorosa mucho más etérea que física ambos sufren y se torturan a si mismos con su presencia, lo cual es esencial para entender la reacción final de la chica, quien ayuda al anarquista a cumplir su cometido y cometer un acto que tan solo se puede llamar terrorista y que ha estado al centro de la trama todo el tiempo.

Esta película generó protestas en Londres mientras fue filmada con una intensidad poca veces vista. Inclusive se pensó durante un tiempo desechar los planes de estrenar la película debido a su incendiaria temática, y sus obvios paralelismos a la política de Bush y Blair en Inglaterra. Pero obviamente, los tiempos han cambiado, y en el corto tiempo de un año el clima es radicalmente opuesto al tiempo de su filmacion, y el público recibe esta reimaginación Orwelliana de un estado opresor y fatalista con los brazos abiertos. Hablando de Orwell, el actor John Hurt, protagonista de “1984” (de la cual V toma muchos códigos) hace el personaje opuesto en esta película, convirtiéndose en la figura totémica que llega sempiterna en las pantallas de televisión.

V for Vendetta fue creada como reacción al recalcitrante clima político creado por Margaret Tatcher en los ochenta, el cual funciona perfectamente para comentar en los tiempos que corren.

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