March 17, 2006

Secretos en la habitación

Por: Doctora Luz

A pesar de tener conciencia de que el sexo es parte fundamental en la vida del ser humano y que si prescindiéramos de éste la humanidad se extinguiría, el tema del sexo crea una serie de reacciones: morbo, vergüenza, tentación, atracción, cautela, coraje, deseo, etc. De esta manera, les voy a compartir ocho factores necesarios para tener una relación sexual viva.

Primer factor: sentir confianza. El sentir confianza consiste en dos partes: primero, tener confianza en uno mismo y segundo, en tu pareja. Cuando estamos desnudos es cuando somos más vulnerables; el sentir confianza en ti mismo es aceptar tu cuerpo para poder entregarlo. Tu percepción y tus creencias influyen en la calidad de confianza y esto te permitirá gozar la intimidad. El sentir confianza con tu pareja te da la oportunidad de acercarte y no preocuparte de ser rechazado o cuestionado.

Segundo factor: saber dar y recibir placer. Una relación es de dos personas y si uno siempre da y el otro únicamente se limita a recibir, el que da -con el tiempo- se queda vacío. En otros casos, si das y el otro no sabe recibir, el que da se siente rechazado; pero si los dos se preocupan el uno por el otro y los dos saben recibir y dar, todo el momento será gratificante para ambos.

¿A poco no vale la pena vivir así?

Tercer factor: sentir plena libertad de expresar y sentir amor. La libertad de ser uno mismo sin temor de ser rechazado. El buen sentido del humor en la habitación es importante, ya que teniendo la libertad de expresar (sentimientos, emociones, gustos, etc.) en ocasiones puede ser gracioso y placentero para la pareja.

Cuarto factor: estar presente emocionalmente y en pensamiento. Tu pareja debe ser lo más importante en ese momento. Si tú crees que tu pareja no se va dar cuenta de que estás pensando en alguien más o bien, en algo más (como en el trabajo, el hogar, los hijos), esto es, tu pensamiento no corresponde al hecho de estar en la intimidad con tu pareja, te equivocas. Al vivir un momento donde estuvieron los dos presentes tanto en cuerpo, mente y emociones te deja un sabor de satisfacción completa. Amaste y fuiste amado y culminó con un orgasmo -¡qué regalo de Dios!-.

Quinto factor: permitirte experimentar y expresar variedad para mantener viva la relación. Si conforme pasan los años se repiten las mismas posiciones, horarios y lugar donde compartes la intimidad, uno —o ambos— terminan aburriéndose. Pero si hay confianza, saben dar y recibir con plena libertad de expresión, ambos están pre-sentes —física y mental-mente—, no les va a costar trabajo crear fantasías o juegos para los dos. Eso sí: tengan cuidado de no cruzar líneas que pudieran destruir la relación.

Sexto factor: saber lo que te gusta a ti y lo que le gusta a tu pareja. Si tú conoces tu cuerpo y sabes dónde sientes placer o la cantidad de presión que te gusta (intensidad de caricias en las zonas sensibles del cuerpo), entonces, comuní-caselo —verbalmente— a tu pareja. La cultura ha puesto toda la responsabilidad al hombre; pero yo les digo: ¿cómo va a saber un hombre en qué parte del cuerpo –de su parejasiente más placer si él no tiene el cuerpo de una mujer y viceversa? Así que, al explorarse, comuníquense lo que les gusta.

Mucho ojo: ¡No vayan a decirle a su pareja —después de leer el presente artículo—: “qué malo/a eres en la cama”; mejor lean juntos el artículo y compartan su punto de vista, aplicando dichos consejos de acuerdo a su situación, no a la pareja en general.

Séptimo factor: usar todos sus sentidos en la habitación. Utilicen aromas, sabores, palabras, gemidos, caricias y, sobre todo, su imaginación. De esta manera, los sentidos del tacto, la vista, el oído, el gusto y el olfato estarán al 100% y completamente estimulados.

Octavo y último factor: la educación sexual. La información sexual enriquecerá su vida en la habitación, y en el momento que se presente algún problema, ya sea causado por un trastorno o padecimiento médico o personal, lograrán tomar mejores medidas para solucionar el problema.

La unión de estos factores: confianza, saber dar y recibir, gozar en libertad, estar presente emocionalmente y en pensamiento, saber lo que te gusta a ti y lo que le gusta a tu pareja, la educación sexual, y sentir cariño por la persona, el simple acto sexual se convierte en “hacer el amor”, y si a lo anterior le añades la experimentación, la espontaneidad y la variedad usando todos tus sentidos, equivale a gozar tu sexualidad toda la vida.

Se pueden comunicar con la Doctora Luz María Villanueva González, Ph.D. vcsseminars@yahoo.com. (619) 434-7779.

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