March 17, 2006

LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Luisa Fernanda Montero

Debate migratorio: ¡Al muro!

Son más de doce millones, según las últimas cuentas, trabajan de sol a sol; según las cuentas viejas, no están pidiendo amnistía por que ya les dijeron que no, y entendieron.

Son trabajadores, lo que hace honor al más puro estilo de vida estadounidense, porque dicen, el trabajo dignifica, eso dicen, falta ver.

Habrá que ver si dignifica también a los trabajadores inmigrantes, a los que hacen por el pan de sus hijos las labores que otros desechan, a los que arriesgan sus vidas sometiéndose muchas veces a empleadores inescrupulosos, a los que si, son capaces de atravesar una frontera cundida de peligros para llenar el estomago de sus familias y darles un techo donde vivir dignamente, eso, dignamente, el punto está en la dignidad.

Los más de 30 mil inmigrantes que se apostaron frente al capitolio en Washington, saben de dignidad, y eso, el respeto a la dignidad es lo que están pidiendo.

Están pidiendo que se valore su trabajo en sus justas proporciones, que no se les tilde de terroristas y que no se les mande de vuelta.

Regresar a más de doce millones de inmigrantes sería una catástrofe humana, una debacle económica y una vergüenza para Estados Unidos. Sin embargo la propuesta está sobre la mesa.

El tema está candente, los gobiernos latinoamericanos han hecho presencia  a través de sus cancillerías y embajadas, algunos han hablado en voz alta y otros apenas si han hablado, pero se abona el esfuerzo, teniendo en cuenta que muchas de sus economías no pueden prescindir del aporte que representa el envío de remesas y que el futuro de muchos depende de ello.

“Abogamos por la aprobación de una reforma migratoria integral” aseguró el presidente salvadoreño Elías Antonio Saca durante su reciente visita a la Casa Blanca.

Una reforma migratoria integral implica una legislación que dignifique el trabajo del inmigrante y que valore su aporte a la sociedad, pero que también le permita, antes o después, acceder a un estatus definitivo, que con el tiempo le abra la puerta a  la ciudadanía.

El debate ha empezado en el Senado. En la primera línea de discusión está la polémica propuesta del republicano de Winsconsin James Sensenbrenner; el proyecto de ley HR 4437 aprobado ya por la Cámara de Representantes, insta a la construcción de un muro fronterizo, cancela la lotería de visas, acelera las deportaciones y criminaliza la inmigración ilegal.

Por suerte no todo parece ser tan negro y dicha ley —al parecer— quedará enterrada en el Senado, donde ha sido calificada de extremista por representantes de ambos partidos.

La prioridad, sin embargo, es la seguridad fronteriza, eso lo tiene claro todo el mundo, y nadie le puede negar el derecho a un país de protegerse, sobre todo después de un 11 de septiembre.

Así las cosas, el proyecto más realista y equilibrado es el presentado por el senador demócrata Edward Kennedy y su colega republicano John McCain que aunque no resta importancia a la seguridad fronteriza, se aleja del espectro poco realista de los trabajadores temporales y abre la puerta a una legalización permanente.

Pero la noticia de esta semana tiene nombre propio: Arlen Specter.

El plan presentado por Specter, republicano de Pennsylvania y  presidente del Comité Judicial del Senado descarta la construcción de un muro en la frontera con México pero solicita un estudio federal para revisar  su viabilidad, lo que a la larga dejaría en manos del gobierno la decisión final.

Specter propone la creación de una nueva visa de trabajo – la H2C – para trabajadores extranjeros que tendría una duración de 3 años renovables al término de los cuales el trabajador deberá abandonar el país.

Para aquellos que ya habitan tierras americanas Specter plantea la entrega de un permiso laboral condicional de no inmigrante a quienes hayan llegado a Estados Unidos antes del 4 de enero del 2004 y que puedan demostrar cierta estabilidad laboral.

Para tal efecto los trabajadores serán investigados por el FBI, deberán someterse a un examen médico y sus empleadores tendrán que pagar una multa de 500 dólares al servicio de inmigración

La iniciativa ha sido mayoritariamente rechazada por los defensores de los inmigrantes que no ven la solución al problema en el otorgamiento de permisos temporales que a la larga no abren las puertas de una legalización permanente.

Aunque para algunos es poco probable que este año surja una reforma migratoria, para otros más optimistas, es “ahora o nunca” y ha llegado el momento de que la Casa Blanca invierta en el asunto su capital político, lo que no parece tan viable si se tiene en cuenta que la propuesta presidencial se basa en la aprobación de  una visa de trabajo temporal por 3 años renovables, al término de los cuales, el extranjero debe abandonar el país.

Entre tanto algunos estados continúan avanzando en sus políticas antinmigrantes; Georgia, para no ir muy lejos, acaba de aprobar una ley que impone restricciones laborales y limita la prestación de servicios a los inmigrantes indocumentados que viven en el estado.

Sin embargo otros parecen escuchar la voz de la sapiencia, que recuerda que Estados Unidos ha escrito las páginas de su historia con el sudor y el esfuerzo de millones de inmigrantes.

Entre ellos la Senadora Hillary Rodham Clinton, quien en una carta abierta ha expresado que apoya una reforma migratoria que no prescinda de la importancia de reforzar la seguridad fronteriza, pero que incluya penalidades para aquellos que abusan de los inmigrantes indocumentados, posibilidades de reunificación familiar y un camino a la ciudadanía para aquellos que trabajan duro, pagan impuestos y respetan la ley.

Los inmigrantes quieren tranquilidad, quieren tener la posibilidad de confiar en un futuro posible, quieren vivir con sus familias, quieren la dignificación de su trabajo, quieren creer en el sueño americano. ¿Acaso es demasiado? Habrá que ver.

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