March 12, 2004

Viggo no planea su carrera

Mortensen deja que la vida le enseñe el camino

Por Jose Daniel Bort

No cabe duda de las cualidades del actor Viggo Mortensen para protagonizar una historia. A sus 45 años, está en la plenitud de su madurez como hombre y como actor. Sin embargo, antes de la trilogía de El señor de los anillos que lo hizo famoso, Hollywood no estaba tan convencido de ello.

Lo cierto es que el actor que vivió en Venezuela y Argentina en su niñez y que manejó camiones en Dinamarca (de dónde es su familia) por un tiempo tenía una dilatada y extensa carrera en personajes de apoyo. El hecho de que estuvo fuera del radar de “estrella” tan solo consolidó la experiencia histriónica del “morocho” Viggo.

“Yo fui el último que entró a formar parte del elenco. Prácticamente me soltaron en el patio y al día siguiente tenía que tener listo el personaje”, comentó el actor, entrevistado en referencia a ese proyecto en el pasado.

El personaje de Aragorn le pertenecía a Stuart Townsend, el actor que hizo de “Lestat” en la versión “La reina de los condenados” de Anne Rice y que sostiene una relación de dos años con Charlize Theron (fue su acompañante en el Oscar). Cuando Townsend llegó al set de los Anillos y fue visto con los otros personajes, el director Peter Jackson tuvo que decir: “Gracias, pero no, gracias”, y dejarlo marchar. Viggo fue su reemplazo de última hora.

“Bueno, no solamente a mí. El señor de los anillos le cambió la vida a todo el que estuvo involucrado” recalco Viggo, en español y con perfecto acento argentino.

EL VIGGO DEL PASADO

Hizo su debut en el cine hace casi veinte años en “Witness”, con Harrison Ford y dirigido por Peter Weir, el mismo que realizó “Master and Commander”. En esta película realizó un personaje de la secta Amish, devota de las costumbres antiguas que viven en los alrededores de Pennsylvannia. Luego interpretó un personaje con Woody Allen en “La rosa púrpura del cairo”, el cual fue cortado en la edición, y nunca apareció en cartelera.

Luego consiguió un personaje pequeño en la tercera parte de “Texas Chainsaw Massacre” (no en la misma donde protagonizó Renee ñelwegger, que también hizo una), y luego fue dirigido por Sean Penn en su primera película como director, “The Indian Runner”. Viggo destacaba en cada personaje pero su reputación como actor crecía lentamente.

Su primer éxito de crítica lo recibió a través de la película de Brian de Palma “Carlito’s way”, con Al Pacino, donde interpretó al jíbaro Lalin. El critico Chris Barsanti lo llamó esa vez: “Un jugoso personaje para el actor Viggo Mortensen”.

Pero luego de atrapar las miradas de la industria, su carrera se volvió a diluir, trabajando en películas olvidables tales como “Crimson Tide”, “G.I. Jane”, “Psycho” y hasta una independiente en español, “La pistola de mi hermano”.

EL OTRO VIGGO

Muy pocos saben que Mortensen es también un acompasado poeta y músico, habiendo hecho tres CDs de jazz y tres libros Multimedia: “Sign Language”, “Open city” y “Theology and religions: a dialogue”, que ha publicado con su propia compañía, Perceval Press (se pueden conseguir en Amazon y Barnes and Noble).

Viggo estuvo casado por más de diez años con la líder del grupo punk “X”, Exene Cervenka, con la que tuvo su hijo Henry. El matrimonio terminó en 1997.

Mortensen es un pacifista que utiliza su fama para hablar abiertamente de sus convicciones. Durante las promociones de “Las dos torres”, el actor habló incesantemente en contra de la política del presidente Bush de ir a la guerra con Irak.

“Lo peor es que te traten de antipatriótico por tratar de prevenir más muertes”, dijo el actor en aquella ocasión.

VIGGO Y LOS CABALLOS

Estuvo tan cercano al caballo que le tocó en El Señor de los anillos que pasó tiempo extra con él hasta que se convirtieron en uno. Poco después, el actor compró al equino para tenerlo como propio. Lo mismo ocurrió con el Mustang con que aparece en su nueva película “Hidalgo”.

Producida por Walt Disney Studios (el primero que le brinda una protagonización), Mortensen personifica a Frank Hopkins, quien con su caballo Hidalgo participa en una carrera por todo el Sahara. Filmada al estilo de las antiguas cintas épicas de Hollywood (no se puede evitar la comparación a los films de David Lean: “Lawrence de Arabia”), la película ya recaudó cerca de veinte millones de dólares en su primera semana.

“Ha funcionado para mí. Dejo que el vendaval me lleve hasta donde me quiera llevar. Yo sigo a mi destino”, declaró Viggo con respecto a su vida, en alusión a este personaje que se pierde en la marisma desértica. En este momento, Viggo disfruta del oasis de la fama.

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