March 11, 2005

Comentario:

SEGURO SOCIAL: Un debate importante para los latinos

Por Carlos M. Gutiérrez

El presidente Bush ha recorrido el país en semanas recientes para hablar con el pueblo estadounidense sobre su visión para solucionar permanentemente los problemas del Seguro Social. Gracias en gran medida a su liderazgo y valentía, el Congreso ahora se dedica a los graves problemas que enfrenta esta institución estadounidense. Los latinos, como todos los estadounidenses, quieren un sistema de Seguro Social que sea fuerte a largo plazo y que permita que los participantes ahorren para su beneficio personal y de sus familias.

Para la población latina, el debate sobre el Seguro Social será sumamente importante, ya que los hispanos dependen más del sistema que muchos otros estadounidenses. En nuestra comunidad, casi 40% de los beneficiarios hispanos dependen del Seguro Social como su fuente principal de ingresos, y tres de cada cuatro dependen del sistema para mitad, o más de sus ingresos. El presidente Bush reconoce la importancia del sistema para los his-panoamericanos.

El Presidente ha asegurado que no cambiará el sistema de ninguna manera para las personas nacidas antes de 1950; no se cambiarán los beneficios para pensionistas actuales y las personas que están por jubilarse. Más bien, el objetivo es garantizar que el sistema esté sano para nuestros hijos y nietos.

Las cosas han cambiado mucho desde que se creó el Seguro Social hace casi 70 años, y el gobierno ha hecho promesas con las que no puede cumplir con el sistema actual. Por ejemplo, en 1950, había 16 trabajadores aportando al sistema por cada persona que recibía prestaciones. Ahora, hay poco más de tres trabajadores por cada beneficiario. En un futuro no muy lejano, habrá apenas dos trabajadores por cada pensionista del Seguro Social.

Para los hispanos, el problema empeorará cada vez más. Los trabajadores latinos son más jóvenes, en promedio, y asumirán cada vez más responsabilidad por el déficit si no se reforma el sistema. Para 2030, los hispanos representarán el 17% de los trabajadores que aportan el sistema actual, comparado con el 12% por ciento en 2002. Las reformas son necesarias para reducir la carga para los trabajadores latinos y para cumplir con la promesa del Seguro Social en un futuro.

Dentro de tres años, en 2008, los primeros miembros de la generación nacida después de la Segunda Guerra Mundial (los baby boomers) comenzarán a jubilarse. En 2018, dentro de 13 años, el gobierno comenzará a pagar más en prestaciones de Seguro Social de lo que recauda en impuestos salariales. Para 2042, cuando los trabajadores jóvenes de ahora comiencen a jubilarse, el sistema estará en quiebra. Con el sistema actual, las prestaciones del trabajador que ahora tiene 30 años se reducirán en un 27% cuando éste alcance la edad de jubilación.

Incorporando cuentas personales voluntarias sería más provechoso para los trabajadores jóvenes y garantizarían que nuestros hijos y nietos recibieran mejores prestaciones. Las cuentas personales beneficiarían a los hispanos en particular al aprovechar nuestros años iniciales de trabajo a beneficio de nuestra jubilación, ya que las contribuciones anuales a una cuenta aumentarían los beneficios totales de cada trabajador.

En lo que quizá sea el cambio más importante al sistema, las cuentas personales para la jubilación se podrían pasar como herencia a los seres queridos. Cada cuenta personal sería propiedad de cada trabajador individual y estaría bajo su control. Aquellas personas que optasen por tener una cuenta personal invertirían regularmente en bonos y acciones durante toda su vida laboral, y luego podrían decidir si usar esas inversiones para sus gastos durante la jubilación o dejárselas a la siguiente generación.

Los hispanos se encuentran entre las personas que se beneficiarían más de las propuestas del Presidente, particularmente al crear bienes económicos bajo su control. Las cuentas personales son parte de una solución integral para arreglar el sistema actual para las generaciones futuras; acelerarían la tradición estadounidense de mejorar el estado socioeconómico y aumentar la independencia personal.

La prioridad nacional primordial del Presidente es salvar el Seguro Social. Él comparte el objetivo de aumentar el nivel de vida de la comunidad latina.

Para cumplir con la promesa de un Seguro Social para las generaciones futuras, el gobierno federal debe mejorar el sistema de una vez por todas. Si esperamos, las consecuencias serán más drásticas.

El presidente Bush ha prometido colaborar con el Congreso para encontrar la combinación más eficaz de reformas. El Presidente cree que debemos proseguir con la reforma de manera bipartidista, y nosotros, los miembros de la comunidad hispana, debemos respaldarlo, porque la seguridad de nuestros hijos es más importante que la política partidista.

Carlos M. Gutiérrez es secretario de Comercio de Estados Unidos

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