March 11, 2005

Día Internacional de la Mujer

Reporteros sin Fronteras rinde homenaje a las mujeres periodistas amenazadas en el mundo

Mientras, el 8 de marzo, el mundo celebra el Día Internacional de la Mujer, una reportera francesa es actualmente rehén en Irak, y otras cuatro se encuentran encarceladas. Desde el 8 de marzo de 2004 han matado a una decena de mujeres periodistas, en el ejercicio de su trabajo.

Reporteros sin Fronteras rinde homenaje a las mujeres periodistas, ciberdisidentes e internautas que, con peligro de sus vidas y su libertad han cumplido, para nosotros, con su trabajo informativo. “Pedimos a la comunidad internacional que se movilice para conseguir la liberación de las mujeres retenidas en Irak, Ruanda, las Maldivas, Turquía e Irán. En la mayoría de los casos de periodistas asesinadas impera la impunidad. Los gobiernos tienen que movilizarse para que se haga justicia”.

Treinta y ocho de los 636 periodistas muertos en el ejercicio de su trabajo desde 1992 eran mujeres.

Una mujer rehén en Irak

Florence Aubenas, de 43 años, gran reportera del diario francés Libération, fue secuestrada el 5 de enero de 2005, junto con su asistente iraquí, Hussein Hanoun Al-Saadi.  Había llegado a Bagdad el 16 de diciembre de 2004. Periodista curtida, Florence Aubenas ha cubierto desde 1987, para el periódico francés, los conflictos de Ruanda, Kosovo, Argelia y Afganistán.

Tres periodistas privadas de libertad

La joven periodista austriaca Sandra Bakutz fue detenida por la policía turca el 10 de febrero de 2005, en Estambul. Está acusada de «pertenencia a una organización ilegal» y  podría condenarle a entre 10 y 15 años de cárcel. Se encontraba en Turquía para cubrir el proceso de un centenar de militantes de extrema izquierda.

Fathimath Nisreen, de 25 años, está privada de libertad desde enero de 2002, por colaborar en Sandhaanu, un boletín informativo difundido por e-mail, que denunciaba los atentados a los derechos humanos en las Maldivas. Acusada de «difamación», podían condenarle a 10 años de cárcel. Se encuentra desterrada en la isla de Feeail, donde cumple una condena reducida a cinco años de destierro.

En Irán, la policía detuvo el 2 de marzo de 2005 a Najmeh Oumidparvar weblogger (http://www.faryadebeseda.persian blog.com -El alba de la libertad) y esposa del weblogger Mamad Reza Nasab Abdolahi, también encarcelado. Embarazada de tres meses, podría pasar más de diez días en la cárcel. Unos días antes de su detención publicó en su weblog un mensaje escrito por su marido, poco antes de que le detuvieran. En el texto recla-maba su derecho a expresarse libremente y decía «esperar las esposas de la policía».

En Ruanda, Tatiana Mukakibibi, presentadora y productora de programas de ocio en Radio Rwanda, se encuentra encarcelada desde octubre de 1996. Colaboradora del abad André Sibomana, ex director de Kinyamateka, el más antiguo de los periódicos ruandeses, está detenida en condiciones penosas en Ntenyo (Gitarama). Está acu-sada de asesinato, pero Reporteros sin Fronteras pudo demostrar que no existía ninguna prueba sólida contra ella.

En los últimos meses, en todo el mundo han detenido a una decena de mujeres periodistas. Así, la ciberperiodista Mahboubeh Abbasgholizadeh pasó un mes en una cárcel iraní, por haber colaborado en algunos sitios de Internet reformistas. Su colega Fereshteh Ghazi estuvo detenida desde el 28 de octubre hasta el 7 de diciembre de 2004, por sus escritos en Irán. Salió de la cárcel muy debilitada física y mentalmente.

Periodistas muertas en Somalia, Bielorrusia, Nicaragua e Irak

El 9 de febrero de 2005, unos desconocidos que le dispararon con una pistola en la espalda hirieron mortalmente a  Kate Peyton, de 39 años, enviada especial de la British Broadcasting Corporation (BBC) en Somalia (foto), cuando entraba en un hotel de Mogadiscio para entrevistarse con Sharif Hassan Sheik Aden, presidente del Parlamento de transición.

En el norte de Irak, en Mosul, la periodista iraquí Raeda Mohammed Wageh Wazzan apareció muerta el 25 de febrero de 2005, cinco días después de que la secuestran unos hombres enmascarados. De 40 años de edad y presentadora del canal de la televisión pública regional Iraqiya, murió de un disparo en la cabeza. El asesinato de Raeda Wazzan ha sido reivindicado en Internet por un grupo armado iraquí afiliado a Al-Qaeda, sin que se pueda verificar la autenticidad de esa afirmación.

La periodista Verónica Cherkasova apareció asesinada en su domicilio de Minsk el 20 de octubre de 2004, cuando estaba investigando sobre la venta de armas de su país al Irak de Sadam Husein. A pesar de las pruebas, la policía se obstina en hablar de una hipótesis pasional. El investigador acosa al hijo de la periodista, de 15 años.

En Nicaragua,  en noviembre de 2004 mataron a María José Bravo, de 26 años, cuando cubría unos enfrentamientos cerca de un colegio electoral.

En Irán, la justicia sigue poniendo obstáculos para juzgar a los autores del asesinato de la fotógrafa iranocanadiense Zahra Kazemi, de 54 años. Murió el 11 de julio de 2003 en Teherán, como consecuencia de los violentos golpes que le dieron en el cráneo los oficiales que le interrogaban, en una cárcel de Teherán.

Mujeres periodistas acosadas por sus investigaciones

La reportera Anna Politkovskaya, del diario ruso Novaya Gazeta, ha sido objeto de múltiples amenazas y obstáculos durante sus in-vestigaciones, entre otras cosas sobre Chechenia. En septiembre de 2004 fue intoxicada, probablemente por los servicios secretos rusos, cuando intentaba acudir a Beslán, donde se acababa de producir una masacre en una escuela.

En Estados Unidos, la reportera del New York Times Judith Miller podría ser encarcelada por «desacato al tribunal», tras negarse a revelar sus fuentes a la justicia. Podrían condenarle a 18 meses de cárcel por revelar una manipulación de la Casa Blanca.

Desde septiembre de 2004, la periodista independiente colombiana Claudia Julieta Duque viene recibiendo amenazas de muerte, como consecuencia de sus investigaciones sobre el asesinato del periodista y humorista Jaime Garzón.

Mujeres que se baten por sus maridos, encarcelados o desaparecidos

En Cuba, las Damas de Blanco, las esposas de los 75 presos políticos cubanos detenidos en marzo de 2003, se manifiestan en silencio todos los domingos en las calles de La Habana, para pedir la libertad de sus maridos.

En China y en Birmania, a pesar de las presiones de las autoridades, las esposas de los periodistas encarcelados visitan a sus maridos, para llevarles la comida y las medicinas que les niegan las autoridades. Al hablar con la prensa internacional, se ex-ponen a represalias. La esposa del ciberdisidente Huang Qi ha perdido el trabajo y la casa, como resultado de las presiones policiales.

En Sierra Leona, Isatou Kamara, cuyo marido se pudre en una cárcel de Freetown desde octubre de 2004, no cesa de alertar y documentar, sobre la situación del periodista, a las organizaciones internacionales.

En Francia, Osange Kieffer y Fabienne Nérac, cuyos maridos desaparecieron respectivamente en Costa de Marfil e Irak, luchan para encontrarles. “Todos tienen tendencia a hacerme creer que le han matado, yo no estoy de acuerdo, hay que continuar luchando, necesito pruebas, y mis hijos también”, aseguró recientemente la esposa de Fred Nérac, desaparecido en marzo de 2003, cerca de Basora.

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