March 10, 2006

¿Está usted en riesgo de un ataque cerebral?

La muerte prematura recientemente de un pelotero a causa de una embolia nos enfoca en este tema

Por Eduardo Grunvald, M.D.

Usted está gozando del desayuno mientras está leyendo el periódico, cuando de repente las letras se ven borrosas, su taza de café se quiebra en el piso porque su mano no tiene la fuerza para mantener el asa, las palabras que salen de su boca suenan como un idioma de otro planeta, y cuando usted se trata de parar se desploma porque su pierna derecha ha perdido toda la fuerza.

Lo más probable, usted está sufriendo un ataque al cerebro – para explicarlo mejor, es como un infarto del cerebro. ¿Qué debe hacer? Llame al 911 inmediatamente. Vale repetir… LLAME 911. Afortunadamente, en los últimos tiempos se han desarrollado adelantos asombrosos para tratar esta aflicción previamente irreversible. Ahora existen medicinas que pueden abrir las arterias y permitir las células del cerebro recibir la sangre esencial antes que sea demasiado tarde, PERO SE DEBEN DAR DENTRO DE LAS TRES HORAS DESDE EL COMIENZO DE LOS SÍNTOMAS.

Las estadísticas demuestran que los Hispanos sufren ataques al cerebro con dos veces más de frecuencia comparado con Americanos Anglo-Sajones. Las causas para el aumento de incidencia son similares a los infartos del corazón: la obesidad, la diabetes, la hipertensión, el colesterol alto, y la inactividad.

Este año, en la conferencia internacional de “American Stroke Association” se estimó que en el 2005 se gastaron más de tres mil millones de dólares para tratar la forma más común de ataque al cerebro en Hispanos en los Estados Unidos. Estos costos incluyeron el cuidado urgente y hospitalización, la rehabilitación y el cuidado crónico, y los sueldos perdidos.

Una manera de revertir esta estadística desafortunada es prevenir los ataques al cerebro antes que ocurran y reconocer los síntomas, así se pueden administrar las medicinas para salvar la vida antes que sea demasiado tarde.

El cerebro, como cualquier órgano en nuestro cuerpo, necesita el flujo sanguíneo para funcionar apropiadamente. El oxígeno y el azúcar en la sangre – los dos elementos principales que abastecen de combustible al cuerpo – son distribuídos en la sangre por vía arterial. Cuando unas de estas arterias se tapan, el cual es un proceso que puede ocurrir rápidamente o lentamente durante muchos años, las células en esa parte del cerebro mueren, algo similar a lo que sucede en el corazón durante un infarto. Este tipo de ataque, el más común, se llama ataque isquémico.

El otro tipo de ataque al cerebro es menos común, también conocido como un ataque hemorrágico, sucede cuando hay derrame de sangre en el tejido del cerebro, generalmente asociado con alta presión o tumores.

El cerebro humano es un órgano increíble, compuesto de partes innumerables, cada una sirviendo como centro de control para las funciones diarias que uno da por sentado. Cuando unas de estas zonas se hiere – el resultado final es un ataque cerebral – una función específica se altera o se destruye. Por ejemplo, es común que un ataque ocurra en un área del cerebro que controla el movimiento de un lado del cuerpo o la cara.

¿Entonces, cómo puede uno disminuir el riesgo de tener un ataque al cerebro? De la misma manera que uno puede bajar su riesgo de tener un infarto cardíaco. Además de vivir un estilo de vida bueno – no fumar, hacer ejercicio regularmente y seguir una dieta sana - usted debe ver a su médico en forma regular para controlar los factores más importantes de riesgo: la hipertensión, el colesterol alto, y la diabetes. También tomar una aspirina todos los días puede ayudar a prevenir un ataque, pero como siempre usted debe consultar a su médico antes de empezar cualquier tipo de tratamiento.

Las señales de alerta incluyen la pérdida repentina de la fuerza o la sensación de un brazo, pierna, o de la cara; cambios de vista agudos; mareos o vómitos sin explicación; pronunciación errada, la incapacidad de entender lo que otros dicen o expresarse bien; la confusión, y los dolores de cabeza fuertes y agudos. Si usted no está seguro acerca del comienzo de otros síntomas, no juegue con su salud y llame 911.

El tiempo es de primordial importancia. Si cualquiera de estos síntomas aparecen, NO ESPERE PARA VER A SU MEDICO NI ESPERE QUE ALGUIEN LO LLEVE AL HOSPITAL.

Recuerde que unos pocos minutos pueden hacer la diferencia entre recuperar la función normal y vivir el resto de su vida con daño permanente.

Para más información en prevenciones de ataques al cerebro en inglés y español, visite www.strokeassociation.org (1-888-4-STROKE) o http://health.ucsd.edu/specialties/stroke/prevention.htm (1-800-926-UCSD).

El Dr. Grunvald es Profesor Asistente Clínico, Departamento de Medicina en el Perlman Internal Medicine Group, UCSD Medical Center.

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