March 7, 2003

Entendiendo la Menopausia

Por David Minkow

La menopausia le llegó a Velia Sprague por sorpresa. “Antes de que me comenzara a pasar, yo ni siquiera sabía que eso existía”, dice la residente de Hayward de 52 años. Cuando Sprague estaba a principios de sus 40’s, su esposo le sugirió que le dijera a su doctor sobre sus síntomas “raros”. Fue un gran alivio cuando el doctor le explicó que la menopausia es el final de la menstruación y que los cambios en su cuerpo eran normales.

“Me dan calores y sofocaciones que son como un fuego ardiendo desde mis pies hasta mi cabeza. Cuando esto me pasa, me pongo de mal humor y no quiero ni hablar con nadie” describe Sprague. “Otras veces me siento muy fría o simplemente comienzo a llorar por nada. Es un tiempo muy raro”.

El doctor de Sprague le recetó una terapia de reemplazo hormonal (HRT) y ella tomó el medicamento de Premarin y Provera todos los días por 10 años para el alivio de sus síntomas. Hace dos años, cuando fue a hacerse una mamografía y describió el dolor que sentía en los senos, ella cuenta que la enfermera le dijo que eso era muy común en las mujeres tomando HRT. Después de que la mamografía reveló que tenía cáncer de seno, Sprague dejó de tomar las medicinas.

“En verdad pienso que fueron las hormonas las cuales me causaron este cáncer”, dice Sprague, quien ahora sigue los últimos consejos de su doctor y toma un vaso de agua fría y sale a caminar si acaso le da el calor o las sofocaciones.

En Julio pasado, la conexión entre HRT y el cáncer de seno alcanzaron a ser noticia de primera plana cuando unos investigadores terminaron prematuramente un estudio llamado La Iniciativa para la Salud de la Mujer (the Women’s Health Initiative) patrocinado por los Institutos Nacionales de la Salud (National Institutes of Health) después de haber descubierto que el medicamento para HRT llamado Prempo (una combinación de Premarin y Provera), aparentemente incrementan las posibilidades del cáncer de seno, enfermedades del corazón o de un infarto.

Desde entonces Sprague se ha recuperado del cáncer y ahora es miembro de un grupo de apoyo del cáncer de seno llamado La Vida con Esperanza, patrocinado por el Tiburcio Vázquez Health Center (TVHC) en el Condado de Alameda. Carlos Lontono, coordinador y educador comunitario sobre temas de la salud, dice que anualmente les pregunta a las mujeres de los grupos de apoyo sobre que temas quieren hacer sus presentaciones, y todos los años en la lista se encuentra la menopausia.

Otro problema, de acuerdo a Lontono, es que muchas mujeres latinas se sienten incomodas al tener que hablar de sus sistemas reproductivos con los proveedores de cuidados médicos, especialmente si esto sucede enfrente de algún miembro de la familia, quien con frecuencia es necesario esté presente para traducir.

“Tratamos de informar a las mujeres que entiendan que esto es un periodo normal de la vida, para que puedan reconocer los cambios y que sepan que está bien pedir ayuda”, nos dice. “El primer paso es darles la confianza para que simplemente puedan hablar del tema, después tratamos de educarles más sobre el tema y en muchos casos, ayudarles a obtener atención medica”.

Encontrar el tratamiento apropiado no es fácil, dice Susan Sykes una doctora OB-GYN (Obstetricia y Ginecología) con La Clínica de la Raza en Oakland, donde un 86 por ciento de sus clientes son Hispanos, y primordialmente de bajos ingresos. “Hay una gran parte de inmigrantes recién llegados quienes no quieren tener nada que ver con la terapia de reemplazo hormonal”.

Muchos de sus clientes usan remedios de hierbas, como la cimicífuga y la linaza. Sykes nos dice que hay evidencia que algunas de estas hierbas sí funcionan. Pero nos advierte que es muy importante para los doctores saber que es lo que están tomando sus pacientes porque el mezclar medicamentos occidentales y hierbas puede causar efectos negativos. “No se puede solo preguntarles que medicinas están tomando, porque solo te dirán de los medicamentos occidentales, se tiene que aparte también preguntar sobre que otros remedios están tomando”.

De acuerdo con Sykes, la terapia hormonal es aun una buena manera de tratar las incomodidades de la menopausia, más no un medicamento para tomarse a largo plazo. “Si es usado en períodos cortos y para síntomas específicos, HRT es un tratamiento razonable. “Esto no debería de incrementar el riesgo de cáncer pero sí debería de darles mayor control sobre sus vidas”.

Sykes, quien junto con todos sus compañeros de trabajo es bilingüe, trata de educar a las mujeres Latinas a que entiendan que está bien obtener tratamiento por síntomas como calores o sofocos. “Uno de los obstáculos es que las mujeres piensan que como ya terminaron de tener hijos, entonces no tienen porque cuidar de sus cuerpos” Sykes nos dice, recomendando también que regularmente se hagan una mamografía, el papanicolaou, pruebas del colesterol y revisiones para detectar el diabetes.

Los factores del tipo de vida son también importantes, de acuerdo con Ellen Gold, profesora de epidemiología y medicina preventiva en la escuela de Medicina de UC Davis.

“Es un tiempo en la vida muy complicado. Los niveles de las hormonas, por ejemplo, son influenciados por una variedad de factores, como el cigarro, la dieta y la actividad física”.

En el 2000, Gold publicó un reporte en la Revista Americana de Epidemiología (American Journal of Epidemiology) que denota las diferencias étnicas en los síntomas de la menopausia. Este reporte es parte de los Estudios de la Salud de las Mujeres A Través de la Nación (SWAN), el cual en 1994 comenzó haciendo investigaciones en siete sitios a través del país sobre el impacto que los cambios en la etapa media de la vida tienen sobre los riesgos a enfermedades.

“Definitivamente hemos visto diferencias étnicas. Las mujeres Hispanas, por ejemplo, tienden a reportar más sequedad vaginal, escape de orina, palpitaciones y se vuelven olvidadizas”, nos dice Gold, la investigadora principal, del sitio de red de Northern California. Agrega que el hecho de que las mujeres Hispanas que participaron en este estudio eran de bajos niveles de educación, con mayores tensiones financieras, alto número de embarazos y de mayor masa corporal que el resto de la población, podría darnos factores contribuyentes al resultado final.

En el 2001, Gold publicó los resultados que las mujeres Hispanas tienden a comenzar la menopausia a una edad más temprana que el resto de la población. De acuerdo con el estudio de SWAN, la edad promedio en la que las mujeres comienzan la menopausia es 51.4 años.

Velia Sprague, quien oficialmente entró a la menopausia cuando tenia 45, quiere que sus hijas, 29 y 27, estén mucho mejor preparadas para como es que sus cuerpos van a cambiar.

“ Muchas mujeres Latinas no tienen información sobre cuestiones de la salud, porque no la buscamos. Ahora que ya tengo esta información, voy a asegurarme de pasarsela a mis niñas”.

Para más información sobre la menopausia puede llamar a The North American Menopause Society al 1-800-774-5342 o mande un email a: info@menopause.org

(Nota: Puede participar en una discusión de radio estatal sobre la menopausia de 7 a 8 de la noche, el Miércoles 12 de Marzo, transmitida localmente en KPBS, 89.5 en FM.)

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