March 5, 2004

Comentario:

De sal, de chile y de limón

Por: Paco Zavala

La panorámica política de México se ha manchado como nunca, por tanto escándalo de corrupción en los que se han involucrado elementos pertenecientes a todos los partidos políticos.

A que se deberá ésta situación, que para muchos es desesperante, increíble e ilógica. ¿Por qué? Bueno, porque las cosas por su propio peso caen, además de que no hay mal que dure cien años ni mortal que lo aguante.

De lo que recordamos muy fresco, inicia esta serie de acontecimientos bochornosos y vergonzosos, el escándalo suscitado en el partido tricolor con Elba Esther Gordillo y Emilio Chuaiffet, en donde también participa Roberto Madrazo. Sobre este escándalo, ya se ha sabido poco, pero tal parece que no ha sido finiquitado.

Siguen otros acontecimientos dentro de los que destacan el chofer del Gobernador del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, del que también ya no se supo en que terminó.

La primera dama del país no está exenta y también aporta su granito de arena. La Sra. Martha Sahagún, con su organización “Vamos México”, de la cual tampoco hay noticias en que terminó ese asunto.

En ésta serie de acontecimientos se le adjudica al representante de México, ante una organización internacional, otro acto de corrupción, en la compra de una casita en Paris, así como la compra de unos colchoncitos y unos carritos.

La semana pasada salta a la escena el famoso niño verde, el Senador, Jorge Emilio González Martínez y lo filman en video, en donde le están queriendo sobar la manita con dos millones de dólares por el trabajito de conseguir unos permisos para construir unos jacalitos y otras cositas. Desde luego que el Sr. Senador, se defiende y dice que lo chamaquearon.

Esta semana le toca de nueva cuenta al gobierno del Distrito Federal, al sorprender a Gustavo Ponce Melendez, Tesorero del Gobierno del Distrito Federal, viajando continuamente a Las Vegas, Nevada, a jugarse unos centavitos en los juegos que allí se encuentran ubicados y ¡vaya escándalo!, porque Gustavo Ponce Melendez, juega fuerte y gasta fuerte, empleado de gobierno, de alto nivel acusado además de peculado por 31 millones de pesos, también de enriquecimiento ilícito. A Gustavo, también le toman un video y no se sabe quien lo tomó, porque dicen que en los casinos de Las Vegas, eso no se puede hacer ni de chiste.

Lo último, una mesada de seis millones que le otorgan a René Bejarano, Diputado del PRD y Presidente de la Asamblea Legislativa del D.F. en varias exhibiciones de parte del empresario de la construcción Carlos Ahumada Kurts y que también son filmadas por cámaras ocultas que tiene Ahumada Kurts en sus oficinas, lugar en donde se realizaron las reuniones en las que se llevaron a efecto los arreglos y las entregas del dinero.

Este hecho de corrupción es interpretado como algo sumamente grave, porque se considera una amenaza para el Gobernador del D.F. y posiblemente si siguen destapando más hechos de esta naturaleza, el asunto se agrave de tal manera que corra peligro la vida misma de López Obrador.

Estos desleales servidores públicos eran cercanos colaboradores de López Obrador. Se pueden pensar muchas cosas, pero una de ellas es que con su actitud podrían intentar manchar la trayectoria del político tabasqueño y de esta manera detener su carrera política.

En qué terminará todo este marasmo de corruptelas que en nada benefician a la familia política mexicana, ni a los partidos políticos. A este día ningún partido de los que están en la palestra, ha salido bien librado ¿Cuál será el mejor?

Alguien expresó en una ocasión que la política es la capacidad social de cualquier pueblo de darse en todos los ámbitos, por lo tanto se considera irrenunciable, pero creo que aquí sí que invirtieron el concepto de entendimiento y conocimiento de tal cosa, porque con lo que ha sucedido a través de los tiempos y de lo cual estamos medio enterados, porque han sido hechos tapados por la tolerancia de un mal patriotismo, fincado en la comodidad del poder bien o mal habido.

Salvate, México de esta fatalidad, porque aún estás a tiempo de hacerlo.

Estos son momentos preocupantes, hay muchas dudas en la opinión pública, porque se está demostrando un vacío de poder en todo el panorama nacional y una corrupción que es lacerante y muy grave.

La sociedad mexicana, ya está cansada de tanta irresponsabilidad abusiva y exige justicia y la aplicación de todo el peso de la ley para estos malos servidores públicos, que únicamente han utilizado sus posiciones para lograr enriquecerse ilicitamente.

La sociedad mexicana, no está dispuesta a tolerar más escándalos que manchen la moral y los principios de convivencia civil que siempre la han caracterizado.

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