March 4, 2005

Vin Diesel con chupete y biberón

The Pacifier tiene más aciertos que bochornos

Por Jose Daniel Bort

Los avisos gigantescos por toda la ciudad de Los Ángeles auguraban la nueva travesía de la súper estrella del cine de acción Vin Diesel dentro de las aguas hollywoodenses: The Pacifier marca el giro en que la estrella se convierte en papá, de la misma forma que Arnold hizo con “Kindergarten Cop” o Eddie Murphy con “Daddy’s day care”.

La estrategia de humanizar al héroe de acción es tan evidente que provoca inmediato rechazo ante cualquier ser humano medianamente inteligente. Sin embargo, de la mano del director Adam Shankman (The wedding planner con Jennifer López) esta película consigue su sustancia, y ésta es mucho mejor que la fórmula para bebes que se quiere devolver inmediatamente.

Vin Diesel es el agente Shane Wolf, a quien por esas arbitrariedades del cine se le considera para una misión importantísima de alta seguridad estatal: tiene que cuidar a la familia de un inventor caído en la línea de combate mientras la madre se encuentra en una misión especial en Suiza. El hombre sin previa educación ante niños tiene que enfrentarse a dos adolescentes, una prepúber, un nene de cuatro años y un bebe de uno, los cuales estarán sin su madre por las próximas semanas. Completa el cuadro un pato de carne y hueso usado precariamente en la acción.

¡Uh-oh! Y estos son ape-nas los primeros quince minutos de película. Sin embargo, Diesel entra en raya gracias a una edición astuta, un par de buenas secuencias con ritmo y los tres muchachitos principales, cada uno excelente actor. Brittany Show es la joven rebelde adolescente que prácticamente se desintegra en pedacitos cuando habla de su padre. La joven actriz muestra una excelente capacidad para conmover ante una premisa bastante poco creíble. Shankman consigue entrarle a la historia en el momento en que enfoca un close up de esta actriz recordando a su padre.

Pero la mas divertida de todas es Morgan York, veterana en películas infantiles gracias a “Cheaper by the dozen”. La nena de doce años tiene un ritmo de comedia perfecto, robándose todas y cada una de las escenas en que está. El pobre Diesel tiene que servirle las escenas a estas actrices y doblegarse a sus respuestas, lo cual es lo mejor que le puede pasar a este actor.

Poseedor de un carísma y un físico imponente, Diesel es un gigante de hierro bonachón y simpático (igual que su personaje del dibujo animado “The Iron Giant”). Este tipo de comedia le funciona a las mil maravillas, y hasta puede emocionarse sin pensar que pueda lucir débil. Diesel es mejor servidor que rematador, funciona sirviéndole los chistes a otros en vez de lanzar el chiste el mismo. Esta comedia le permite estar en el otro lado de la línea lo suficiente como para conseguir una simpática empatía con el público, quien se pone del lado de los niños. Lo que podría haber sido un verdadero desastre termina despertando la emoción de la audiencia, a pesar de lo insólito y convoluto de la trama.

Lauren Graham de la serie “Gilmore Girls” y Brad Garret de “Everybody loves Raymond” funcionan de maravilla brindando el humor de doble sentido que los adultos pillan y (esperando que) a los niños les pasa por encima. Nadie en su sano juicio creería que la historia de “The Pacifier” pueda alguna vez ser realidad, pero sus actores hacen lo humanamente posible por pasar un buen rato con ella, y lo logran.

The Pacifier
Con: Vin Diesel, Brad Garret, Lauren Graham, Morgan York, Brittany Show.
Dirigida por: Adam Shankman
Clasificación: PG-13
Chiles: 3 de 5.

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