March 2, 2001


Podemos Ayudar a la Humanidad

Por Sergio Nogués

En mi juventud había una canción que me llamó mucho la atención, en la que el autor contaba que había tenido un sueño en el cual toda la humanidad, vivía en paz, se ayudaban unos a otros pues todos eran amigos y cuando despertó, su deseo fue que esto fuera realidad.

En la actualidad la situación mundial es desesperante. Todo parece indicar que no hay una solución pues las noticias nos informan de hambre, violencia, guerras, odios, etc.

También escuchamos algunos casos de personas que están dando todo su amor a la humanidad, que ayudan a eliminar el hambre, la pobreza y van a países necesitados a ayudarlos. Si cada persona individualmente siguieran su ejemplo, que tratara de hacer el bien y de ayudar a todo el que lo necesite, sería algo muy hermoso. Si todos ponemos un poco de tiempo, esto puede realizarse.

Una persona que su trabajo consiste en preparar perfumes, llega un momento en que su cuerpo se impregna de perfume y por todas partes que esta persona transita, se siente el olor a perfume. Si tratamos de llenar nuestra mente con pensamientos positivos y llenos de amor, veremos que por todas partes que pasemos, dejaremos impregnado ese ambiente de bienestar.

En una estación de radio escuché hace tiempo que decían: "Los hombres forman dos grupos: Los que aman y construyen y los que odian y destruyen". Hay personas que aman y construyen, y con pensamientos positivos ayudan a la humanidad. Otras personas a través de riñas, disputas, guerras, pensamientos negativos lo que hacen es destruir. Algunos no hacen nada y son completamente neutrales, pero esto es peligroso y al final se convierten en destructores. El agua cuando se encuentra estancada, sin movimiento, durante mucho tiempo, se descompone, empieza a dar mal olor y como resultado comienza a corromper y destruir. Esto nos da un claro ejemplo que el estar sin hacer nada nos lleva a ser destructores. ¿En cual de los dos grupos estamos?

Una de las formas en que podemos ayudar a la comunidad es manteniendo un pensamiento positivo por todas partes que transitamos. Para llevar a mi trabajo hace años, tenía que pasar por un área donde las casas se veían sucias y sin cuidados. Había un pensamiento muy negativo en las familias que vivían allí y cada día al yo pasar por allí invertía la escena que estaba mirando y mantenía un pensamiento positivo, viendo esas casas limpias, pintadas, y arregladas. Todo comenzó a cambiar en poco tiempo. Los vecinos comenzaron a limpiar el frente de sus casas, pintarlas, arreglar sus jardines, etc.

En una ocasión leí en un diccionario que las langostas (insectos) son ejemplo de sabiduría, y dice que las langostas salen todas por cuadrillas a trabajar sin tener ningún rey. La labor que ellas realizan lo hacen sin la necesidad de tener a alguien que las dirija. A través de este ejemplo podemos observar que no es necesario encontrar un rey o líder para realizar una obra de ayuda a la humanidad. Cada uno de nosotros individualmente puede comenzar ahora mismo sin esperar por nadie. Tratemos día a día de hacer algo que pueda eliminar todo el mal. Una palabra, una mirada, un pensamiento positivo, es todo lo que tenemos que hacer. El dar simplemente un saludo, una sonrisa, puede ser lo que nuestro prójimo necesite en ese momento y es algo que nosotros tenemos y podemos darle sin necesidad de hacer un sacrificio, ni de gastar ningún dinero, ni de quitarnos nada.

Cada persona individualmente tiene la posibilidad de comenzar a realizar un cambio a su alrededor, en su comunidad, y así todos podemos ayudar a la humanidad.

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