June 28 2002

Encienda Una Vela
Mons. Jim Lisante
Director, The Christophers

Señales de humo

El Internet tiene a mucha gente preocupada, y lo entiendo. Están preocupados especialmente por material de muy mal gusto que aparece, comúnmente sin ser solicitado, en la pantalla de las computadoras de muchos hogares. Mucho de ese material es pornográfico, y tiene una forma de arruinar todo lo que toca. Me gustaría que nuestros legisladores pudieran acabar con esta clase de desperdicios, pero sus esfuerzos no han sido suficientes. Y quien dude de ésto sólo tiene que mirar esos títulos en la pantalla para entender el problema.

Pero no todo es malo, y de eso les quería hablar hoy. Gracias a Dios todavía hay muchas personas haciendo el bien, encendiendo velas en medio de la oscuridad, en lo mejor de la tradición Cristófora, para recordarnos a lo que fuimos llamados. No es mi intención disminuir el problema de la pornografía en el Internet, en ningún momento. Pero estos seres humanos, a menudo anónimos, nos demuestran que la fantástica tecnología del siglo 21 puede ayudarnos a vivir una vida mejor.

El otro día un amigo me envió una historia por e-mail, y me invitó a que la pasara a alguna otra persona. Pero en cambio la compartiré con todos ustedes porque es un mensaje que todos podemos disfrutar, y nos recuerda cómo el Internet puede ser una fuerza para el bien.

La historia se llama “¿Se está quemando su cabaña?” y cuenta de un náufrago que llegó a una isla deshabitada. Rezó fervorosamente a Dios pidiéndole ayuda, pero no apareció nadie para rescatarlo. Y eventualmente construyó una cabaña para refugiarse y guardar sus provisiones, pero un día volviendo de buscar comida encontró su cabaña incendiándose. Y lo poco que tenía lo perdió.

“¿Dios, por qué me haces esto?” Preguntó el náufrago desesperado.

Y al día siguiente su sorpresa fue incalculable, cuando vió llegar un barco a rescatarlo. “¿Cómo sabían que estaba acá?”, preguntó. Y le dijeron, “porque vimos el humo desde lejos”.

La lección es clara: es fácil desanimarnos cuando las cosas van de mal en peor, pero no debemos perder las esperanzas. Dios siempre está trabajando en nuestras vidas, aún en medio del dolor y el sufrimiento. Así que la próxima vez que su cabaña parezca quemarse totalmente, quizás sea una señal de humo llamando a la gracia de Dios.

Y había algo más en el mensaje de mi amigo: algunos pasajes bíblicos que valen la pena recordar.

Decimos, “es imposible”, pero Dios dice, “lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios”.

Decimos, “estoy muy cansado”, pero Dios dice, “Yo los aliviare”.

Decimos, “nadie me quiere”, pero Dios dice, “te basta mi gracia”.

Decimos, “me siento confundido”, pero Dios dice, “te llevaré por el camino recto”.

Decimos, “no puedo hacerlo”, pero Dios dice, “todo lo puedo”.

Decimos, “no me lo puedo perdonar”, pero Dios ya nos ha perdonado.

Decimos, “no soy inteligente”, pero Dios dice, “he venido ahora para instruirte”.

Decimos, “me siento solo”, pero Dios dice, “nunca te dejaré ni te abandonaré”.

Algo para recordar, ¿no les parece?

Para obtener copia gratis de ECOS S-218 “Viviendo la fe”, escriba a The Chris-tophers, 12 East 48th Street, New York, NY 10017.

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