June 28 2002

Editorial

El Obispo de San Diego Obtruye a los Medios de Comunicación y a los Feligreses

El Consejo Nacional de Estados Unidos de Obispos Católicos se reunieron en Dallas, Texas, del 13 al 15 de Junio para tratar y traer cambios a la Iglesia Católica de Estados Unidos que resolvería el problema de abuso sexual cometido por la jerarquía de la iglesia.

El Martes 18 de Junio, después de su regreso de la junta del Consejo Nacional de Obispos, el Obispo Robert Brom de la Diócesis de San Diego notificó a los medios periodísticos locales de una conferencia noticiosa que se llevaría a cabo en las oficinas diocesanas para presentar su “Carta Pastoral”. Esta carta sería una lectura a los “feligreses” y un reporte de la conferencia. El Obispo Brom estaría “Hablando desde el Podio”. No se permitieron preguntas, no se admitieron discusiones, el laico no tenía que decir, y usted debería sin duda creer cada palabra que el Obispo pronunciara. Tal vez esto era aceptado en el pasado, pero con las recientes declaraciones de que tan frecuentemente los obispos y cardenales traicionan a sus fieles con el fin de protegerse ellos mismos y a sus compañeros sacerdotes, esta actitud no se puede seguir tolerando.

El hecho de que el Obispo llamara a la prensa para una conferencia fue una sorpresa para la prensa local. El Obispo Brom tiene fama por su falta de apertura con los medios periodísticos. La Prensa San Diego recibió tal invitación para atender la “conferencia de prensa”. Era la primer invitación del Obispo en 12 años.

Sabedores del significado del resultado de la conferencia Nacional de los Obispos, La Prensa San Diego estaba preparada para asistir. Se llamó a las oficinas de la Diócesis y preguntamos sobre el formato del evento. Fuimos informados que el Obispo leería de un escrito preparado (Una Carta Pastoral para la Gente de Dios en la Diocesis de San Diego). La Prensa San Diego preguntó si podríamos hacer preguntas o entrevistar al Obispo. Al editor se le dijo que las preguntas que quisiera hacer tenían que ser sometidas 24 horas antes, y que tal vez el Obispo las contestaría. Por motivo de integridad profesional, nos rehusamos a mandar las preguntas por adelantado. No buscamos contestaciones standares, enlatadas, sino la verdad en cada una y todas las declaraciones que se han hecho. Estamos comprometidos de BUSCAR LA VERDAD! No está dentro de nuestra profesión creer ciegamente en lo que se dice en base a la fe.

Nos encontramos aterrados que en este tiempo de tension horrenda para el estado eclesiástico y jerargico, que el Obispo buscara ganar credibilidad con la Carta Pastoral manipulando a la prensa. Desafortunadamente, parece que los Obispos de América están con el ánimo de continuar encubriendo, de seguir manteniendo al estado seglar de participar o comprometerse en diólogo con ellos para buscar las CONTESTACIONES PARA LOS PRO-BLEMAS TAN SERIOS A LOS QUE SE ENFRENTA LA IGLESIA. Así, los Obispos se declaran impotentes de resolver los asuntos que están desgarrando a la iglesia. El cambio debe llegar.

Repetimos, en parte, de nuestro editorial de Junio 14, 2002 de por qué los Obispos son incompetentes para resolver los problemas a los que se enfrenta la Iglesia Católica Norteamericana:

“...la jerarquía ha demostrado una inclinación de tratar el problema en una forma episódica, ejemplo, de tratar los temas en términos de instancias concretas y eventos cometidos por ciertos individuos, en lugar de verlos como un colapso sistemático dentro de nuestra iglesia. La prensa principal ha traído presión pública a la Iglesia Católica reportando las historias en una forma episodica. Esta perspectiva lleva a soluciones tales como “Cero Tolerancia” en donde los individuos son castigados, pero no se han hecho cambios en la estructura Católica para prevenir una recurrencia al problema”.

Sin embargo, la causa que está confrontando la iglesia requiere un contexto más amplio. El tema tiene que ser examinado en un marco temático con el fin de descubrir y eliminar los problemas sistemáticos, generales, que son inherentes dentro de la Iglesia Católica moderna.

Se requiere un análisis general de lo que se necesita cambiar con el fin de resolver el problema. Castigar a los individuos es muy necesario, pero ésto, sólamente, no corregirá las resquebraduras que ha llevado al colapso la operación de la Iglesia. Hay muchas opciones disponibles, tales como permitir a los sacerdotes casarse; que el celibato sea una opción y permitiendo a las mujeres que sean sacerdotizas.

Los Obispos de EE.UU no tienen los poderes revestidos en ellos para dar soluciones temáticas al problema. Este es la obligación del Papa.Nada más que una convocación por el Papa hacia el cuerpo de cardenales y obispos con el propósito de buscar un cambio sistemático puede dar esperanza de que la Iglesia instituirá los cambios estructurales requeridos si la Iglesia quiere sobrevivir. El Santo Padre debe intervenir y tomar acción antes que estas heridas auto-infligidas destruyan todo lo que nos es muy querido.

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