June 23, 2000


Hispanic Radio Network/La Red Hispana
LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Yhamel Catacora

El Poder de la Educación

Nunca consideres el estudio como una obligación sino como una oportunidad para penetrar en el bello y maravilloso mundo del saber. (Albert Einstein).

¿Qué puede ser más grato para un padre o una madre inmigrante que haya llegado a este país sin un centavo en el bolsillo, y a trabajar por un salario inferior al mínimo que presenciar la graduación de la secundaria de uno de sus hijos o hija? Y si la toga, el birrete y el sello oficial del certificado, están acompañados de una cuantiosa beca para continuar sus estudios universitarios en una de las mejores universidades del país, el sentimiento es indescriptible.

¿Cómo no podría ser emocionante que un ser querido esté dentro de los dos millones de jóvenes latinoamericanos que se gradúan cada año, y del pequeño fragmento que compone la cifra de jóvenes que continúan sus estudios universitarios?

Recientemente pude internarme precisamente en esa atmósfera y conversar con los protagonistas, jóvenes latinos nacidos en este país, inmigrantes, o productos de una emigración; hijos de padres de uno o varios países o continentes: de centro, sur y norte América. Cada uno tenía una historia diferente que contar, cada uno de ellos había vivido una experiencia diferente y recorrido su propio camino. Sin embargo ahora se encontraban en un punto común, al haber concluído la escuela secundaria y al estar a punto de comenzar su carrera universitaria.

Harvard, Yale, Northwestern, Berkeley, son solo algunos de los nombres que fluían, sin ninguna pomposidad, en las palabras de los jóvenes, al mencionar sus futuras universidades.

"Yo quiero estudiar física", comentaba con mucho acierto, Lenny Bonilla, uno de los jóvenes que se había hecho acreedor a una de las becas a través del Fondo de Becas para Hispanos. Lenny, nacido en Nueva York, de padre puertorriqueño y de madre salvadoreña, futuro alumno de Johns Hopkins University, sentía alivio al no tener que preocuparse en trabajar y poder concentrarse solo en sus estudios.

Yanira Andón, bachiller de la escuela Belmont de California, quien continuará sus estudios en la Universidad de Berkeley en ese mismo estado, exclamaba su deseo de retribuir el esfuerzo de sus padres por brindarle el camino que ella hubo de seguir.

Esa es la fundamental lección que estos jóvenes, padres y maestros nos brindan en esta época de graduaciones; el poder simplemente delinear un camino que nosotros recorrimos y hacerlo más transitable para quienes se preparan a recorrerlo. En otras palabras, enseñar de nuestra experiencia.

Cada día recibimos, como proyectiles, noticias negativas sobre la educación y las minorías, sobre nuestro deficiente desempeño en las aulas, sobre la deserción escolar, son tan malas y tan frecuentes estas noticias que nosotros mismos, en vez de hacerles frente, escapamos y buscamos refugios en leyes como la de acción afirmativa o denunciando la disparidad racial.

Si, es difícil ser un estudiante inmigrante; es difícil aprender inglés y lo más dificil de todo es entrar en una escuela que se asemeja más a un campo de concentración donde los alumnos e inclusive los maestros reflejan el mejor concepto de la hostilidad. Es difícil ser minoría, y es más difícil ser la antipatía de la mayoría.

Es también difícil aprender a sacar la raíz cuadrada de un problema cuando nuestros padres apenas saben restar. Es difícil aprender a leer cuando nuestros padres son analfabetos. La tarea es doblemente difícil cuando ni papá, ni mamá nos pueden ayudar. Es difícil ser el primer bachiller de la familia, y mucho más difícil ser el primer profesional.

Hay muchas lecciones difíciles en la vida pero si logramos vencerlas, al haber llegado a la cima, todas esas dificultades se tornan en triunfos que matizan nuestras vidas y nos hacen doblemente importantes. "A veces los hispanos no tenemos quien nos diga, cómo subir a clases avanzadas, y así obtener beneficios", comenta Yanira, "Afortunadamente yo pude salir de ese nivel regular hacia clases superiores", anotaba.

En este o en cualquier país del mundo para educarse no hace falta el nacer dentro de una biblioteca, lo importante es que alguien nos abra esa primera página a pasar hoja por hoja, el camino hacia el conocimiento, hacia la educación.

Hoy en día, con instituciones como el Fondo de becas para hispanos, ese camino está casi pavimentado ya que algunos sueños se truncan por falta de dinero o por falta de conocimiento sobre cómo obtener esos fondos.

Durante el período escolar de 1998 y 1999, dicho fondo, distribuyó alrededor de 2,224 becas, aproximádamente unos tres millones de dólares. Esas cifras esperan ser mayores en los años venideros ya que la Fundación de Bill y Melinda Gates, han sumado su benevolencia a la educación de nuestra comunidad, brindando 20 años de apoyo consecutivo.

La raza o la apariencia física, son algunos de los aspectos que se toman insignificantes cuando pensamos en una mente cultivada. Ese es el gran legado que nos dejan estos flamantes bachilleres: que la educación es la única arma omnipotente y la única capaz de borrar las diferencias sociales.

Todos, independientemente de nuestro nivel de escolaridad o de nuestra edad, tenemos una responsabilidad hacia las nuevas generaciones, hacia formar más diplomas secundarios y por ende profesionales.

¿Quieres saber más sobre las becas para hispanos? No dejes pasar otro día más cuando se trata de tu educación, llama a la Red Hispana hoy mismo, totalmente gratis al 1-888-787-2346.

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