June 22, 2001

¿Podemos Hacer Algo Para mejorar la Humanidad?

Por Sergio Nogues

Cuando yo era joven había una canción en la que el autor contaba que había tenido un sueño en el cual toda la humanidad vivía en paz, todos eran amigos y se ayudaban unos a otros y cuando despertó, su deseo fue hacerlo realidad. La letra de esta canción me llamó mucho la atención y mi deseo siempre ha sido de que podamos vivir en un mundo de paz, donde todos expresemos amor unos por otros.

Estamos atrevesando una situación alarmante a nivel mundial. Las noticias nos informan de hambre, violencia, desastres, guerras, odios, etc. Todo parece indicar que no hay una solución.

Por otra parte escuchamos algunos casos de personas que están ayudando a la humanidad, que luchan contra el hambre, la pobreza y van a países necesitados a ayudarlos. Sería algo muy hermoso que cada persona individualmente pudiera seguir su ejemplo, que tratara de hacer el bien y de ayudar a todo el que lo necesite, y así podamos poner en práctica el mandato que nos dejó Jesús al decirnos que nos amemos unos a otros. No es necesario que algunos dediquen casi las 24 horas del día a esta labor. Si todos ponemos un poco de tiempo, esto puede realizarse. ¿Podemos cada uno de nosotros aportar algo para ayudar a la humanidad? La respuesta es que "Si", pero ¿Qué podemos hacer y cómo podemos hacerlo?

Cada persona puede comenzar ahora mismo sin esperar por nadie. En un diccionario leí que decía, que las langostas (insectos) son ejemplos de sabiduría, y cita este pasaje de la Biblia que dice: "Las langostas, que no tienen rey, y salen todas por cuadrillas". La labor que ellas tienen que hacer, la realizan sin la necesidad de tener a alguien que las dirija. Esto nos enseña que no es necesario encontrar un rey o líder para llevar a cabo una obra para ayudar a la humanidad. Pongamos en práctica ahora mismo esta labor, tratemos día a día de hacer algo que puede eliminar todo el mal. Una palabra, una mirada, un pensamiento positivo, es lo que tenemos que hacer. Existen infinidad de formas a través de las cuales podemos ayudar, y si mantenemos nuestro pensamiento unido a Dios, en cada momento recibiremos la inspiración para saber como debemos orar y como actuar.

En los cuatro evangelios vemos como Jesús ayudaba a todos, sanaba enfermos, daba de comer a las multitudes, etc. Muchas veces decimos que somos cristianos, pero: ¿Estamos realmente practicando el Cristianismo en nuestra vida diaria? ¿Cuántas veces al día tratamos de expresar amor a nuestro prójimo? El dar una sonrisa, un saludo, cualquier muestra de amor, puede ser lo que nuestro prójimo necesite en ese momento y es algo que nosotros tenemos y podemos darle sin necesidad de gastar ningún dinero, de quitarnos algo, de hacer un sacrificio. Esto es algo que cada persona individualmente puede realizar. No podemos permitir que continue creciendo el gran destructor de la humanidad que es la "indiferencia". Jesús nos dejó un buen ejemplo en la parábola del buen samaritano, en la cual nos relata que un hombre cayó en manos de ladrones y lo despojaron, dejándolo herido en el suelo. Y pasó un samaritano, se le acercó, vendó sus heridas y lo llevó a un mesón y cuidó de él. Al finalizar la parábola podemos leer el mandato que nos dejó Jesús al decir: "...Ve, y haz tú lo mismo". Al obedecer este mandato estamos practicando el cristianismo. ¿Cuántas personas vemos a diario, las cuales están heridas y necesitan ayuda? Las heridas no tienen que poder observarse físicamente en el cuerpo. Su cuerpo puede estar completamente sano pero su alma completamente herida.

Yo he tenido las posibilidad en varias ocasiones de utilizar el poder de la oración para ayudar a la comunidad. Hace años para llegar a mi trabajo, tenía que pasar por un área donde las casas se veían sucias y sin cuidados. Las familias que vivían allí tenían un pensamiento muy negativo y cada día al pasar por allí comenzaba a orar, a reconocer la omnipresencia de Dios. En poco tiempo todo comenzó a cambiar. Los vecinos comenzaron a limpiar el frente de sus casas, pintarlas, arreglar sus jardines. Esto fue el resultado de la oración el cual toda persona puede hacerlo individualmente cada día.

En las manos de cada uno de nosotros está la posibilidad de que se comience a realizar un cambio en toda la humanidad y solo depende de la respuesta que le demos a la siguiente pregunta: ¿Podemos hacer algo para mejorar la humanidad?

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