June 22, 2001

David con la piedra en la mano

Calixto Chinchilla se enfrenta a todos con su Festival de cine Latino en Nueva York

Por Jose Daniel Bort

Calixto se inventó su propio Goliat, producto de la indiferencia con que muchas instituciones públicas y privadas han visto al cine Latino. Tiene dos años apuntándoles su frustración directamente a los ojos con su festival. Lo imaginó a la tierna edad de veintidós años, recién salido de la universidad, y con veinticuatro todavía respira hondo y reza para que la gente se aparezca a ver la selección de películas y aprecie los trabajos de los jóvenes cineastas que se presentan. No puede quejarse de sus santos, las entradas ya están prácticamente prevendidas.

El festival Latino de cine de Nueva York se presenta del diecinueve al veinticuatro de junio en diversos recintos del área metropolitana de la ciudad. Cuenta con la inclusion de más de cincuenta trabajos de cineastas latinos, entre largometrajes, cortos y documentales nacionales o extranjeros.

Y es aquí donde la línea divisoria del ser latino se confunde y se acrecienta. Se es latino porque uno se siente así.

Después de un tiempo trabajando para compañías cinematográficas en mercadeo y de efectuar sus primeros trabajos como cineasta, Calixto decidió emprender este caballo de batalla con la ayuda de muy pocos amigos, entre ellos Albert García, que lo ayudó a definir el concepto del festival. Sin embargo, él aplica la política de "mientras vaya viniendo, vamos viendo", y tiene la actitud del observador que se sienta a esperar a que las cosas pasen. Las corporaciones no se han sentado a esperar ante la oportunidad de penetrar el mercado y han aportado su granito de arena, que a veces se siente como una montaña.

Chinchilla se siente muy orgulloso de que todos y cada uno de los filmes ganadores del año pasado hayan sido recogidos por distribuidoras para su difusión. Entre ellas "Nuestra canción" próximamente estará en un teatro cercano a usted; "Sueno Newyorican" y "Detalles" podrán ser vistas a través de HBO. Este año también MTV entrega cinco premios a los mejores guiones con posibilidades de desarrollo. La motivación más grande que Calixto tiene para realizar este festival es el apoyo al joven cineasta.

¿Qué es lo que hace a este festival latino diferente de los otros que se presentan en los EEUU, tales como el de Chicago o Los Angeles? Yo siento que hemos conseguido un nicho urbano que nos da una manera diferente de ver el cine latino en los EEUU. Mientras otros festivales se han concentrado en una muy activa participación de cine internacional, nosotros hemos puesto nuestro foco en trabajos de realizadores domésticos. Tenemos participación internacional, pero es más reducida. Estamos tratando de crear un festival que refleje la diversidad de la vida urbana en América. Pienso también que la forma como lo hemos mercadeado, el diseño del programa y nuestro material de prensa le ha dado una línea conceptual muy significativa. Eso ha ayudado.

Este es el segundo año del festival ¿qué objetivos ha logrado en tan corta trayectoria? El primer año lo hicimos con las menores expectativas, pero el tremendo recibimiento que recibimos me hizo corroborar las mariposas en el estómago que yo sentía por esta idea. Después del festival estuvimos de gira con 5 o 6 filmes, y hemos aprendido muchísimo. Lo más importante creo que ha sido conseguir que una audiencia muy joven venga a ver nuestro trabajo y se sienta identificada. También hemos logrado conseguir un premio en efectivo para los jóvenes cineastas con buenas ideas que hayan traído trabajo de calidad, a través del premio que vamos a otorgar este año. Esto es algo concreto.

¿Cómo ves que el festival va a crecer? No lo sé. No tengo la menor idea. Soy sincero. Espero que las cosas mejoren cada año. Espero estar haciendo esto por muchos más. Mi idea era hacer un pequeño festival de video y mira en lo que se ha convertido. Por eso no quiero pensar más allá.

¿Cómo logró el festival captar la atención de tantas personas? El simple hecho de estar en Nueva York ayudó muchísimo. La gente de HBO que vino el año pasado ha ayudado mucho más. El proceso de selección empezó a crecer y crecer. El interés internacional se contruyó solo, gracias a la Internet y a estar en algunos listados clave. Siento que no solo estamos llegando a los latinos, sino que hemos tocado muchas más personas con el proyecto. Los afroamericanos están interesados, y los anglosajones también.

¿Cual ha sido la actitud de los patrocinadores con respecto al festival? ¿qué obstáculos expusieron cuando le ofreciste la idea? Ellos están en sincronismo conmigo. Quieren ver diversidad, quieren crear un sentido de familia dentro del evento. Estoy preocupado porque la recesión va a crear un vacío pronto.

Es un gran reto traer nuevos e importantes patrocinadores cada año. He tenido que luchar con muchas malinterpretaciones acerca del cine latino, incluso la sociedad latina como tal. Me imagino que todo tomará su tiempo. Si estuviéramos haciendo el festival de música latina, habríamos conseguido muchos más patrocinadores. Las corporaciones nos tienden a asociar con la música más. También estaban muy interesados en apreciar la calidad del material.

¿Cual fue el proceso de selección del festival? Se exhiben trabajos de otros países, al pretender hacer de este un festival local y urbano ¿deben tener una visión norteamericana? El productor, el director o los actores deben ser latinos, o la temática a tocar debe estar relacionada al hecho de ser latino. Debe tener por lo menos varios latinos en posiciones de poder dentro de la realización del film. Y lo más importante, deben tener calidad.

¿Cómo cree que está la producción de los creativos latinos en este momento? Desde el punto de vista de Hollywood, no creo que la situación mejore pronto. No tenemos suficientes personas en posiciones de poder dentro de la industria, y esto no cambiará nada por los momentos. Con respecto al movimiento independiente, necesitamos desarrollo, alimentar el talento de nuestros creadores para colaborar con historias más sólidas y mejores escritas. Para mí todo depende de un buen guión. Esto es lo que va a hacer un film mejor, si está contado de forma interesante y creativa. También necesitamos trabajar en el "networking" o la red de contactos en la industria.

En comparacion con otros festivales, ¿cuál es el aporte que otorgan los festivales latinos? Nosotros nos estamos concentrando en crear un ambiente de familia aquí. Esto nos ayuda a definir nuestra propia identidad como creadores, y esta es en definitiva la funcion más trascendente del festival. Esto no puede ser logrado por otros festivales más generales, que reciben tantas entradas y que inhiben a muchos cineastas que aquí tienen perfecta cabida para sus trabajos, sin necesidad de tantos "Padrinos". Aquí las necesidades del publico y el cineasta latino congruen en la sala de cine.

¿Qué hace el festival para llamar la atención de las distribuidoras de cine? Creamos paneles de discusión, seminarios que tienen que ver con la industria, tenemos una sesión de ideas donde los cineastas describen sus proyectos a representantes y estos escuchan y discuten si alguna historia les interesa. Y últimadamente, están las representaciones de los filmes. No se puede hacer nada más concreto al respecto que la propia exhibición.

¿Cuántas personas están esperando que vayan al festival? Entre unas cuatro y cinco mil personas. Pero por favor no me preguntes acerca de eso. Me dá pesadillas.

¿Qué tan importante considera la participación de estrellas o figuras de renombre a la hora de conseguir prestigio para el festival? Si. Son necesarias, pero gracias a Dios las personas que son y están en lugares privilegiados se han acercado por voluntad propia, llevados por la curiosidad. Yo quiero que vengan principalmente por su aporte como artistas, no por el cubrimiento que puedan tener. Me interesa Jennifer Lopez o John Leguizamo por su calidad como artistas y su disponibilidad al diálogo, pero no por su tamaño como estrellas del celuloide.

David se aleja de la multitud con sus ideas concretas y su pragmatismo acerca de la industria. Sabe que Goliath es cincuenta veces más grande que él y que lo puede demoler con tan solo elevar el pie y desaparecerlo de la faz de la tierra. Pero David reza, tiene pesadillas y trabaja incansablemente para lograr la puntería necesaria. Cuidado, porque tiene la honda en una mano y la piedra en la otra.

Regresar a la Portada