June 21 2002

LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Diego Alvarez

Más vale tarde que nunca

La creación del Departamento de Seguridaddel Territorio Nacional es un hecho. Los trágicos eventos registrados el pasado 11 de septiembre demostraron la importancia de que Estados Unidos coordine y tenga una adecuada estrategia para proteger a la nación. Una nación supuestamente extremadamente vigilada por el FBI y la CIA.

Por mandato presidencial se estableció el Departamento de Seguridad del Territorio Nacional, precisamente para desarrollar esa estrategia que permitirá a quienes vivimos en este país, dormir con tranquilidad. El equipo que conforma este Departamento tendrá la misión de coordinar los esfuerzos anti-terroristas que se produzcan a nivel federal, estatal y local.

Tom Ridge, ex-gobernador de Pensilvania, fue designado por el presidente para ocupar la dirección del Departamento en mención, mismo que buscará detectar, prevenir, proteger, responder y manejar cualquier incidente relacionado con el terrorismo dentro del país. Algo que debió ser pensado mucho antes de que ocurrieran los ataques a las torres gemelas y al Pentágono.

El Nuevo Departamento es creado en medio de una controversia que involucra a la CIA, el FBI (quienes deberían estar al tanto de lo que ocurre en el país) y las declaraciones de Coleen Rowley, agente especial del FBI, y quien dirigió una carta a Robert Mueller, director de ese organismo, en la que expresaba, en resumen, que algo se sabía de que se planeaba un atentado en suelo americano.

La agente Rowley puso a pensar a la sociedad americana, y a despertar dudas sobre las “sagradas” e intocables instituciones de seguridad del país, las cuales, en esta ocasión, no coordinaron la información que pudo prevenir el ataque a las torres el pasado 11 de septiembre.

En su carta, Rowley manifiesta su inconformidad con el tratamiento que se le dió al tema de los ataques terroristas y afirma que el FBI sabía que algo se fraguaba en algún lugar de los Estados Unidos, en contra de los Estados Unidos. Rowley, una mujer que lleva 21 años en el FBI sin tener un llamado de atención durante su larga carrera, culpa a altos mandos de la institución de haber omitido o distorsionado algunos hechos importantes, los cuales podrían poner en aprietos a personas empleadas allí, o a la misma FBI.

A finales de mayo la situación en el país estaba candente, pero como por arte de magia, o por arte de gobierno, las importantes declaraciones de esta agente del FBI no tuvieron mucha repercusión, o mejor dicho, fueron acalladas por otras acciones y declaraciones que el gobierno sacó de la manga, pero que en casos como estos, sirvieron para desviar la atención de la prensa y de toda la opinión pública.

Es por ello que sin espera, días más tarde, conocimos la noticia de la creación de un Departamento de Seguridad del Territorio Nacional. Algo necesario -por cierto- si se tiene en cuenta la ineficiencia del FBI y de las agencias de inteligencia que se supone actúan en coordinación y que estuvieron relacionadas con lo que ya se sabía respecto a los ataques terroristas.

Además, estaba de por medio la “cuasi bendición” y redención de culpas salidas de los propios labios del presidente, cuando dijo, palabras más palabras menos, que aquellos que “colectivamente” habían fallado en el rastreo de las pistas fueron gente que ama a los Estados Unidos; y que nada pudo haber prevenido el horrendo ataque a las torres.

En los últimos días otro hecho se sumó para facilitar la sepultura de las declaraciones de la agente Rowley: La captura de José Padilla, alias Abdulá al Muhajir, a quien se le acusa de coordinar un ataque con una bomba radioactiva (bomba sucia) en Estados Unidos, presuntamente Washington.

Padilla, quien adoptó el nombre árabe al convertirse al Islam, fue arrestado el pasado mes de mayo en el Aeropuerto Internacional O’Hare de Chicago, tras llegar en un vuelo procedente de Pakistán. Estados Unidos dio a conocer su detención y afirmó que con esta “había frustrado” una atentado probablemente peor al del 11 de septiembre.

Sin embargo, según su abogada Donna Newman, Padilla fue presentado por el gobierno ante los medios de comunicación como un malhechor, pero ni siquiera se le han presentado cargos y eso, según ella es anticonstitucional.

Y tiene razón. En parte. Según convenga al estado. El declarado “enemigo combatiente” puede ser detenido por el gobierno durante un lapso de tiempo no definido, y sin que se le hagan cargos sobre algún crimen.

Según la revista Time, Padilla se encuentra en una especie de limbo, en el que ni sus abogados saben exactamente cuáles son sus derechos.

En la guerra todo se vale, dicen por ahí, sin embargo no todo es legal. Al parecer estas “cortinas de humo” que se alzan cada vez que las instituciones americanas flaquean, tienen por objetivo desviar la atención de la sociedad, la cual clama a gritos más protección por parte de unas agencias de inteligencia que deben reno-varse.

El Departamento de Seguridad del Territorio Nacional se crea tarde. Pero aún es temprano para que las agencias de inteligencia se renueven y para que la sociedad americana reaccione ante los sofismas que aquellas le imponen.

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