June 20, 2003

¿Gusta probar el sushi?

El primer festival de sushi en Tijuana

Por Mariana Martinez

Sábado en la mañana, esplendido, soleado.

Me visto a la carrera y llegó al Centro Cultural Tijuana (CECUT) caminando por entre sus corredores hasta llegar al jardín Caracol, saboreando en la imaginación, lo que voy a probar.

El jardín del Caracol es un espacio circular, con árboles y pasto, con un pequeño anfiteatro en el centro, donde la gente de Tijuana busca la paz en medio de los días apurados. Bueno, este sábado el jardín no es lo más adecuado para relajarse; Esta lleno de pequeños puestos con personas que esperan ser atendidas por chefs apurados y a mi derecha- en el anfiteatro- algunas bailarinas representan bailes asiáticos y justo a sus pies estaba una muestra del arte de bonsái. Estoy en el primer festival de sushi de Tijuana.

Extrañamente, los organizadores no son los muchos japoneses que viven aquí, ni la asociación japonesa de Tijuana. El festival es obra de la unión de restauranteros de Tijuana- Tecate (CANIRAC) y estudiantes de 4to semestre de la carrera de turismo de la UABC quienes organizaron el evento como parte de una clase impartida por el profesor Ario Estrada Gaxiola, quién además los supervisó.

El presidente de la CANIRAC, el Sr. César Plasencia ve el crecimiento de Tijuana como una oportunidad para la industria restaurantera, y el desarrollo de nuevas opciones de alta cocina en la región y ve en Tijuana un cambio positivo respecto a una actitud más abierta en probar nuevos sabores.

La comida japonesa llegó a Tijuana hace ya 17 años, pero era cara y rara para una zona en que la gente no acostumbra mariscos crudos en porciones pequeñas, pero en los últimos 3 años Tijuana ha sido sede de una “época de oro del sushi” que ha sido comparada con el Boom de las pizzerías en los años ochenta. Rápidamente Tijuana se ha convertido en una ciudad donde se pueden encontrar barras de sushi de un dólar hasta restaurantes elegantes que cobran 50 dólares el platillo.

Existe una variedad de sushi estilo Sinaloa, cuyos ingredientes incluyen jalapeños y mayonesa preparada con chipotle, estilo que podría convertirse en algo tan común como la comida china “estilo Mexicali”, aunque también existe un estilo más tradicional de sushi, como el que sirven en el Sushi House, donde frecuentemente se puede ver a empresarios japoneses comiendo, lo que según yo, siempre es buena señal.

Mientras me paseo por los puestos en el Jardín del Caracol, se sube al escenario la reconocida actriz Ursula Tania, que con maestría le cuenta a los niños que se acercan, cuentos tradicionales japoneses, haciendo las voces de cada personaje y paseándose por todo el escenario con pasos que hipnotizan. Después, las bailarinas presentan otros número de baile para mantener el ambiente mientras saboreo un excelente sushi, porque a pesar que no soy crítica culinaria, tengo muy buen diente.

Para los organizadores, el viaje hasta aquí empezo hace dos meses, cuando a los estudiantes de 4to semestre de la carrera de turismo se les encargo la realización de este evento; desde invitar a los restaurantes participantes hasta sacar permisos de licor y pedir el jardín Caracol, utilizaron en ello todos sus recursos buscando que este festival de sushi fuera un evento para toda la familia. Elena, una de las estudiantes dijo “Esto fue mucho más estresante pero mucho mas interesante que la mayoría de nuestras materias”, se ve exhausta y contenta mientras vende más boletos a la gente que entra.

Ya son las cuatro de la tarde y la gente no deja de llegar al jardín del Caracol, que se ve ya saturado. Ahora llega la Academia de Artes marciales Las 5 Montañas, que presenta una exhibición del arte que enseñan. Los niños corren emocionados, jalando de los brazos a sus padres, que hartos de comer y beber no se ven muy entusiastas de ver una pelea que luego tendrán que recrear antes de la hora de dormir.

La Academia de las 5 montañas es una de las muchas escuelas alrededor del mundo que siguen las enseñanzas de Nasaki Hatsumi y ofrece clases de karate, kick boxing, aikido, yoga y ninjutsu, el arte practicado para ser ninja.

Los padres lentamente llegan a orillas del escenario pero luego disfrutan como niños con las patadas y peleas de la exhibición.

Una de las metas más difíciles de cumplir, era hacer del Festival un evento para toda la familia, así que además de tener a los 8 restaurantes invitados, se invito a participar a academias de danza, expertos en bonsái, cuenta cuentos y escuelas de artes marciales de todo Tijuana, para hacer del festival un evento entretenido, la idea no fue nunca una ganancia, si no promover la cocina japonesa y hacer del evento un evento anual.

Los organizadores estaban esperando 500 personas para el festival, planeado desde las 12 del día hasta las 5 de la tarde, pero la respuesta fue el doble de la esperada y para las cuatro y media la mayoría de los restaurantes ya no tenían comida, así que los chefs empezaron a improvisar con los ingredientes que quedaban para seguir ofreciendo servicio.

El señor César Plasencia sonríe contento desde un rincón del evento, me acerco a preguntarle ¿habrá otro festival el año próximo? Definitivamente- dice- A lo mejor el proximo año también podría ser aquí en el Jardín del Caracol, pero esperemos que en dos años más necesitemos un lugar más grande para esta nueva pasión tijuanense.

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