June 17, 2005

Comentario:

Democracias Caricatura: La Realidad Latinoamericana

Por Manuel R Villacorta O.

Ya es tiempo que nos pongamos de acuerdo en lo que significa democracia. Esto, para terminar de una buena vez con el “contrasentido prolongado.” Contrasentido formado por dos aspectos que conviene resaltar. Se dice —hasta el cansancio— que “la democracia es un concepto general, sujeto a la ideología y que por tanto, es lógico que existan diversas acepciones de las misma”. Luego se insiste —he aquí lo incoherente— que los pueblos de América Latina deben impulsar, preservar y consolidar la democracia. Entonces ¿A qué “democracia” se hace referencia? ¿A la democracia popular del presidente Chávez? ¿A la democracia conservadora del presidente Bush? ¿A la democracia socialista del presidente Castro? ¿A la democracia liberal del presidente Fox? Muchas democracias, muchos adjetivos, muchas confusiones.

Es por tanto absurdo buscar la implementación de un sistema político, económico, social y cultural idealizado como el mejor y comunmente denominado “democracia” cuando no se posee un concepto de la misma, establecido y aceptado por consenso. En otras palabras, no se puede llegar a un punto determinado si no se sabe la localización del mismo. Eso está ocurriendo con el concepto “democracia” y el anhelo de llegar a instituir un sistema verdaderamente justo y estable.

Por lo anterior, es entonces comprensible observar como periodistas, columnistas, analistas, políticos y académicos entre otros, se enredan en torno a la crisis política que se vive en América Latina. Nunca antes se había creado una confusión tan grande en torno a la conceptualización de la democracia y de muchos términos anexos al funcionamiento de la misma: partido político, sociedad civil, hegemonía, revocatoria de mandatos y muchos otros. Por lo tanto, no ha faltado aquel “oportuno ingenuo” que en medio de una audiencia desconcertada levanta la mano, toma la palabra y pregunta a los panelistas especializados que tras sendas presentaciones no logran despejar el panorama: Pero, perdón... ¿Podrían decirme entonces que significa  democracia?

No pretendo ser el propietario de la verdad ni el padre de la doctrina política, pero creo que la democracia es “un sistema político que permite la libre organización partidaria con  la consecuente y periódica elección de funcionarios públicos; un sistema económico en donde  convive  racionalmente la propiedad estatal con la propiedad privada, dando énfasis a los intereses colectivos; un sistema social en donde la búsqueda del  bienestar colectivo prevalece ante todo interés sectorial; un sistema cultural que centre a la vida y los derechos humanos como el eje y motivo de la existencia del individuo y las familias”.

Busquemos pues que prevalezca una democracia sin adjetivos. Porque mientras más tardemos en definir por consenso “lo que entendemos por democracia”, más habrá de alejarse la posibilidad de lograr niveles de vida dignos para las mayorías empobrecidas de la región. Ciertamente también, habrán de aprovecharse los “lobos de colmillo fino” que amparados en el desencuentro social y la falta de vectores, saquearán el erario público o pondrán las instituciones estatales al servicio de sus nefastos intereses.

Fujimori, Salinas de Gortari, Alemán, Menem, Mireya Moscoso y muchos otros ex gobernantes corruptos se valieron de las “democracias caricaturas” para ejecutar sus deleznables acciones. Para exterminarlos y evitar el surgimiento de émulos, es imprescindible fijar el objetivo de llegada: una democracia sin adjetivos.  Pero ¿Cuánto tiempo habrá de transcurrir para alcanzarla? ¿Cuántas víctimas habrán de sumarse antes de implantarla?  En su decisión, la mía  y la de todos radica la respuesta.

Manuel R Villacorta O. es Doctor en Sociología Política. Universidad Pontificia de Salamanca, España. E-mail Sr. Villacorta at manuelvillacorta@yahoo.com

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