June 14 2002

LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Yhamel Catacora

La justicia tarda, y a veces llega

Más de medio siglo ha pasado desde la segunda guerra mundial; tiempo en el que se han engendrado un par de generaciones o en el que perecieron varios de los jóvenes de los años cuarenta. Algunos de esos jóvenes cómo Felipe Nava, hoy octogenario, han podido vivir para contarnos algo sobre sus logros, sobre los postgrados de sus hijos, sobre su grata experiencia de haber nacido en México y de haberse transplantado en los Estados Unidos donde ha crecido su familia y con mucho esfuerzo, su nivel económico.

Pero Felipe Nava también tiene experiencias no gratas que contar y son precisamente aquellas las que le han hecho, en cierta forma, un portavoz de todos aquellos jóvenes mexicanos que en 1942 se inscribían en el programa Braceros, instituído por los gobiernos de Franklin Roosevelt de Estados Unidos y Manuel Avila Camacho de México, y que en cierta forma brindaba una alternativa a millones de campesinos que por lo general se veían severamente empobrecidos, para que vinieran a llenar el gran vacío en la mano de obra estadounidense que en tiempos de guerra era inmenso.

El trago amargo no fue el proyecto en sí. Como pueden atestiguar ex-braceros como Felipe Avila, los 90 centavos que ganaba por hora, le caían muy bien. El problema y en cierta forma la estafa se hizo aparente varios años después, cuando se comenzó a perder las esperanzas de recibir de vuelta el 10% de cada cheque mensual, que supuestamente debía conformar un fondo de ahorro de cada trabajador.

El dinero también ha cruzado la frontera, de regreso a México, pero las instituciones financieras responsables de los fondos, ahora quieren librarse de la responsabilidad o como decimos comúnmente, “lavarse las manos”, de algo que ya pasó hace demasiado tiempo.

Pero en estos últimos 59 años si algo ha cambiado en el mundo, es que el individuo está cada vez más consciente que su voz puede tener una fuerza inigualable. Esa es precisamente la realidad que Felipe Avila como otros ex braceros están viviendo, inclusive al cruzar los 80 años, al demandar colectivamente a las instituciones financieras responsables, quienes lógicamente están apelando al estatuto de limitaciones para continuar con las manos limpias.

La historia no acaba allí. Cada año, cada día algún elemento nuevo sale a la luz pública y nos recuerda que este caso esta todo menos resuelto.

El último episodio se dio precisamente en la capital del país, cuando Luis Gutierrez representante demócrata del estado de Illinois y Sam Farr, demócrata de California, acompañados de los miembros del Caucus hispano y otros organismos que fungen en pro de los braceros, presentaban la legislación que se denominó, Acta para la Justicia de los braceros 2002, que pretende evitar las estipulaciones de los acusados que se basan en el paso del tiempo o el estatuto de limitaciones para responder a las demandas de los braceros.

Todavía resta por saber el futuro del acta. Su paso, sin duda, será una victoria para quienes tal vez, como Felipe Nava, habían dado por sentado y por perdido esa porción de sus ahorros.

El dinero es lo de menos. La verdadera victoria, y una que nos beneficia a todos y cada uno de nosotros yace en el hecho que, por fin, se valore la mano de obra, esos “brazos”, fuertes y baratos que contribuyen literalmente a construir este país, en todos los ramos.

Además instará a los gobier-nos de nuestros países, a valorar a quienes tienen que arriesgar sus vidas, su identidad, buscando el pan de cada día en otro lugar ya que su suelo nativo les es indiferente, generalmente el campesino.

Don Felipe Nava es, como el mismo comentaba, un hombre afortunado, que con sus 80 años, una mente lúcida, un carácter de hierro, y un corazón de oro, ha podido regresar a Estados Unidos y obtener el éxito prescindiendo de la estafa de sus ahorros.

Otros miles de braceros no han corrido la misma suerte, y es posible que muchos ya no estén en el mundo para contar o pedir justicia.

La información y el conocimiento de los hechos pasados puede ayudarnos a forjar un futuro sin trabas, ¿Quieres saber más sobre el programa braceros? Llama gratis a la línea de recurso el 1-800-473-3003.

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