June 11 2004

Ixchel Ahau

Vivir Como Flores

Por Diana Gomez

San Diego está en abundancia de flores; por todos lados vemos los diferentes colores que nos tapizan los caminos. Es por eso que les escribo este pequeño cuento que está lleno de filosofía espiritual para mejorar nuestras vidas, fue escrito por Graciela De Filippis.

- Maestro, ¿qué debo hacer para no quedarme molesto? Algunas  personas hablan demasiado, otras son ignorantes. Algunas son indiferentes. Siento odio por aquellas que son mentirosas y sufro con aquellas que calumnian.

- ¡Pues, vive como las flores!, advirtió el maestro.

- Y ¿cómo es vivir como las flores? Preguntó el discípulo.

- Pon atención a esas flores- continuó el maestro, señalando unos lirios que crecían en el jardín. Ellas nacen en el estiércol, sin embargo son puras y perfumadas. Extraen del abono mal oliente todo aquello que les es útil y saludable, pero no permiten que lo agrio de la tierra manche la frescura de sus pétalos.

Es justo angustiarse con las propias culpas, pero no es sabio permitir que los vicios de los demás te incomoden. Los defectos de ellos son de ellos y no tuyos. Y si no son suyos, no hay motivo para molestarse. Ejercita  pues, la virtud de rechazar todo el mal que viene desde afuera.

Esto, es vivir como las flores.

Muchas veces nos vamos a dormir, tristes, extraños... Hacemos el balance del día, pensamos en las personas con quienes nos relacionamos, en sus gestos, sus actitudes.

El balance muchas veces no es bueno. Nos quedamos con muchos residuos en nuestro interior.

Despertamos con una sonrisa, dejando de lado nuestras preocupaciones y de pronto una palabra o un gesto nos borran la alegría.

Llegamos al trabajo, o a casa o nos encontramos con alguna persona y de pronto nos sentimos en otra sintonía.

Nos hacemos preguntas sin respuestas - porque rara vez encontramos la respuesta- a determinado proceder de un amigo, de un familiar, de la pareja, de un hijo... Automáticamente nos sentimos culpables, y nos decimos y planteamos:

“Tal vez esto le cayó mal...”, “Quizás no tenía que decirle que...”, “Seguro que está enojado porque yo...”, “Me trató así porque...” etc...

Culpas y más culpas... Y entonces nuestro día que imaginamos sería lindo se convierte en una pesadilla en donde terminamos siendo nosotros los culpables de todo.

No dejemos que eso ocurra nunca más...

No nos contaminemos...

Intentemos rescatar lo mejor de quienes nos rodean, eso sí nos hará bien, nos nutrirá, todo lo que nos afecta no lo tomemos...

Por primera vez y para siempre cuidemos nuestro interior y recordemos todos los días:

“Es justo angustiarse con las propias culpas, pero no es sabio permitir que los vicios de los demás te incomoden.

Los defectos de ellos son de ellos y no tuyos. Y si no son suyos, no hay motivo para molestarse.

Ejercita  pues, la virtud de rechazar todo el mal que viene desde afuera. Esto, es vivir como las flores. Entonces... Vivamos como las flores. Si buscas la luz comienza por encenderla en tu interior... Solo tu puedes hacerlo.

Graciela De Filippis, nos da un mensaje hermosísimo, recordemos que el ser humano tiene el poder de la alquimia, si tu quieres tu puedes cambiar, necesitas querer ser Luz y ser una flor.

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