June 10, 2005

El Compa Rivas pulls off yet another coup

By Ricardo Raúl & Daniel Alberto Pozos y Garay

An ever-increasing number of albums today bear that “pop” sound calibrated by the mainstream media which, an ever-decreasing number of artists cannily avoid circumventing; however, as we have seen in the past with some all too amenable artists, going “pop” can be the bane of the most ambitious of stargazers. With eight hit albums to his name, El Compa Rivas’ latest, Celda Vacía LP, looks to be his most ambitious and compelling endeavor hitherto.

Yoking together the best elements that compose both radio-friendly and straight-ahead norteño music, all of El Compa Rivas’ fifteen selections on this latest offering, fans and non-fans alike, will find equally congenial. The album’s featured track “Le Compré la Muerte a mi Hijo”, the chef d’oeuvre of the renowned Beto Quintanilla, receives a commensurate rendition here. A wistful song, El Compa Rivas—a.k.a., “El Heredero”—and the music’s consonant sounds cleave to catalyze this timeless ballad for yet another shot at success.

We recently had the privilege of meeting up with El Compa Rivas and confabbed about several subjects. We asked, why the alias “El Heredero?” “Born in El Rosario, Sinaloa, Mexico and raised there and in San Luis Río Colorado, Sonora, Mexico as well —answered El Compa Rivas— I inherited all that culture and I share it with everyone through my music; that’s why the alias.” He noted his distinctiveness as an artist both vocally and musically but also made mention of his influences. “I’ve replaced the traditional saxophone with the clarinet in my recordings—something that’s never been done before—for a more polished resonance; however, as unique as I might be, the legends Chalino Sanchez and Antonio Aguilar, have never ceased to influence my art.”

Consummating the album is a series of classic, hard-hitting corridos à la El Compa Rivas: “Se Les Peló Baltazar”, “El Compa Nuñez”, and “Julián Del Real,” for a crescendo that never lets up despite the copious amounts of tracks, making for a truly convivial ambience. Revamped classics with a silky flare, the approach here is quite basic but effective. Before consigning herself/himself to the circumscriptions of commercial critics, norteño artists ought to do as El Compa Rivas and churn out commercially viable music while keeping its rugged, rural appeal–easier said than done no doubt!

El Compa Rivas se avienta otro golpe maestro

Hoy en día, la cantidad de álbumes que conllevan aquel sonido “pop” calibrado por los medios convencionales va en aumento mientras que menos y menos artistas optan por no adherirse a él; sin embargo, tal como hemos visto en el pasado, el volverse “pop” puede resultar ser el acabose para muchos, sobretodo para los aspirantes a la fama más ansiosos. Con un repertorio que incluye ocho álbumes de renombre, el LP Celda Vacía de El Compa Rivas parece ser su más ambicioso y conmovedor hasta la fecha.

Rejuntando los mejores elementos que comprenden el género norteño y los temas musicales reservados para la radio, cada una de las quince selecciones de El Compa Rivas en este último ofrecimiento, quienes se consideran sus seguidores y quienes no, a ambos les parecerá equitativamente congenial. El sencillo más destacado del álbum “Le Compré la Muerte a mi Hijo,” la obra maestra del célebre Beto Quintanilla, recibe aquí una interpretación proporcionada. El Compa Rivas—alias “El Heredero”—y la consonancia de la música se conciertan para catalizar este corrido inmortal para otra oportunidad al éxito.

Recientemente tuvimos, el privilegio de encontrarnos con El Compa Rivas y platicar acerca de varios temas. Le preguntamos, ¿por qué el alias “El Heredero?” “Nacido en El Rosario, Sinaloa y creado ahí y también en San Luis Río Colorado, Sonora—dijo El Compa Rivas—yo heredé toda esa cultura la cual comparto con ustedes a través de mi música, por eso el alias.” Recalcó su singularidad como artista en cuanto a su voz y música pero también hizo mención de sus influencias. “He reemplazado el tradicional saxofón con el clarinete—cosa que jamás se ha oído—para una resonancia más pulida; sin embargo, por más original que sea, las leyendas Chalino Sánchez y Antonio Aguilar, jamás han cesado de influenciar mi arte.”

Una serie de corridos clásicos y pesados consuman el álbum muy al estilo El Compa Rivas: “Se Les Peló Baltazar,” “El Compa Nuñez,” y “Julián Del Real,” así creando una progresión culminante sin cesar a pesar de la cantidad copiosa de corridos, lo que resulta en un ambiente muy parrandero. La táctica aquí consiste en emplear corridos clásicos retocados con un toque sedoso—sencilla pero eficaz. Antes de consignarse a las circunscripciones de los críticos comerciales, los artistas del género norteño deberían de hacer lo mismo que El Compa Rivas y producir temas musicales con sensibilidades propicias para la radio mientras salvaguardan aquel gusto serrano y bravío—¡como si fuera cosa fácil!

Return to the Frontpage