June 10, 2005

Limpiando la discriminación

Mil 400 trabajadores de la limpieza en el condado de San Diego se van a la huelga. Exigen mejores salarios y seguro médico.

Por Pablo Jaime Sainz

Hilario Chairez está cansado de tener que decidir entre comprar un galón de leche o un poco de fruta para sus tres hijos.

Está cansado de no poder llevar a sus hijos al médico cuando se enferman porque no tiene para pagar la consulta ni las medicinas.

Está cansado de que sus hijos no puedan estrenar ropa nueva al iniciar el año escolar.

Está cansado de tener que pasar todo el día fuera de casa, lejos de sus hijos, por tener que trabajar doble turno.

Está cansado de sentirse triste todo el tiempo por no poder brindarle una mejor calidad de vida a sus hijos.

La historia de Hilario no es única. Se repite de forma similar en los mil 400 trabajadores de la limpieza a los que representa la Unión Internacional de Trabajadores de Servicios (SEIU, por sus siglas en inglés) en los suburbios del condado de San Diego.

Es precisamente ese cansancio permanente de sobre-vivir con un sueldo de mil dólares al mes, lo que el pasado sábado 4 de junio llevó a estos mil 400 trabajadores a irse a la huelga en contra de las compa-ñías contratistas.

La huelga, que inició la noche del lunes 6 de junio, se ha estado llevando a cabo por partes, para que los trabajadores no se vean tan afectados económicamente, afirmó Mike Wilzoch, director de SEIU en San Diego.

Wilzoch explicó que los trabajadores de la limpieza en los suburbios del condado, como La Jolla y Del Mar, reciben sueldos de $7.60 dólares por hora y además no cuentan con seguro médico.

La unión ha estado negociando con las compañías contratistas por más de un mes, indicó Wilzoch.

“En su última oferta en vez de ofrecernos más beneficios y mejores sueldos, nos piden que hagamos recortes, que se congelen los sueldos. Es una oferta ridícula, una falta de respeto para los trabajadores”, dijo el director de SEIU.

El propósito de la huelga es exigir un aumento en el salario comparado a los sueldos que reciben los conserjes en otras ciudades del estado, y que los empleados también reciban beneficios médicos, aseguró Wilzoch.

“No estamos pidiendo unas vacaciones en las Bahamas. Lo que pedimos son cosas básicas para que nuestros trabajadores puedan comprar leche, zapatos y medicinas para sus hijos”, advirtió.

Tomar la decisión de irse a una huelga fue difícil para muchos trabajadores, aseguró Wilzoch.

“Siempre es difícil irse a una huelga, pero esta vez fue más fácil porque las condiciones en las que viven estos trabajadores son muy malas. Viven en una pobreza tan extrema en una de las áreas más ricas del mundo, como es La Jolla. Siempre es un sacrificio irse a una huelga, pero estoy muy orgulloso de trabajar con personas valientes que están dispuestas a arriesgar lo poco que tienen para encontrar más para sus familias.”

Dick Davis, vocero de las ocho compañías contratistas, ha dicho que las compañías tienen un plan para responder a la huelga.

Davis aseguró que las compañías no tendrán problema para limpiar los edificios, aun sin los trabajadores que se fueron a huelga.

Wilzoch señaló que las compañías contratistas se aprovechan de los empleados.

“Las compañías no creen que tenemos poder. No tienen respeto ni valoran las vidas ni el trabajo de estos trabajadores. Las compañías están muy contentas de que estén limpiando sus pisos, pero no les brindan un buen salario ni beneficios médicos. Los trabajadores son pobres, pero valientes. Vamos a responder”.

Trabajadores de la limpieza en Downtown San Diego así como en otras ciudades del estado ganan por lo menos $8.45 dólares por hora y reciben cobertura médica, dijo Wilzoch.

Cerca del 95% de los mil 400 trabajadores de la limpieza a los que representa SEIU en los suburbios del condado de San Diego son de origen latino, y la mayor parte son mexicanos, indicó Wilzoch.

Uno de esos trabajadores es Emiliana Cruz, quien por no contar con seguro médico, tiene que curar los síntomas del asma que padece su hijo con remedios caseros.

“Es una decisión difícil irme a la huelga, pero vale la pena luchar por un salario digno para mí y mi familia. Voy a seguir en la huelga hasta el final. No quiero que las compañías contratistas nos sigan viendo como fantasmas”, aseguró la mujer originaria del Estado de México.

Al cierre de esta edición, la unión de trabajadores se reuniría con las compañías contratistas para tratar de llegar a un acuerdo.

“No podemos predecir el futuro, pero quisiéramos llegar a un acuerdo para poner fin a la huelga lo más pronto que se pueda”, dijo Wilzoch.

El líder sindicalista indicó que el viernes 10 de junio al mediodía se llevará a cabo una marcha masiva en La Jolla, para exigir mejores salarios y seguro médico para los trabajadores de la limpieza.

Wilzoch dijo que las personas interesadas en participar o que quieran apoyar a los trabajadores, pueden llamar al (619) 641-3050.

Return to the Frontpage