June 9, 2000


Hispanic Radio Network/La Red Hispana
LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Yhamel Catacora

Los Pormenores del Prom

El prom, o el baile de graduación, es el broche de oro que pone fin a los 14 años de deberes, madrugadas, de buenas y malas calificaciones, de papeletas de indisciplina, de trofeos y torneos, de las notitas amorosas secretas debajo del pupitre, de las picardias, y de toda esa magia que nace en el templo del saber, el segundo hogar, o como llana y silvestremente se le conoce: "la escuela".

Esos 14 años parecen carecer de substancias ante la noche del prom, especialmente en los corazones de los estudiantes. No en vano lucen las jóvenes vestidos que pueden fácilmente costar altas sumas de dinero, o peinados igualmente costosos y trabajosos. No todos los días el muchacho pasa hasta el último minuto de la misma tarde del evento, intentando alquilar el traje apropiado. Tampoco gasta a diario, hasta $50 por el tradicional ramillete que su pareja femenina, lleve en la muñeca; sin contar con la limosina o la cena que no son solo complementos de esta velada, en la cultura de los jóvenes son elementos casi obligatorios.

Pero si los padres y madres tendrían que preocuparse únicamente por los gastos monetarios, esta noche sería realmente mágica. Esa última y nostálgica noche muchas veces se ha convertido en una tragedia para un sinnúmero de familias. Es que después de la gala, de la cena y del baile, los jóvenes tienden a querer más diversión. Las celebraciones se prolongan hasta altas horas de la madrugada y un elemento visible tiende a ser el alcohol.

El gran número de proms es por lo tanto lo que contribuye a que la última quincena de mayo y la primera de junio sean en las que se produzcan más muertes de jóvenes que en otro mes del año. Es que cuando la carroza o la limosina se convierte en calabaza, los jóvenes deben regresar a sus hogares en sus propios coches, muchas veces borrachos.

Sabemos que la edad legal para comprar y consumir alcohol es de 21 años, como sabemos también que la edad promedio de los bachilleres es de 18 años. ¿Cómo se las arreglan, millones de menores de edad, para conseguir bebidas? Solo hace falta recordar nuestra juventud, y nuestro ingenio y destreza al hacer algo indebido; algo prohibido por nuestros padres o maestros. La organización denominada, MADD, (Madres en contra de manejar bajo la influencia del alcohol, por sus siglas en inglés) señala que dos de cada tres adolescentes que beben alcohol, aseguran que ellos mismos compran sus bebidas.

No se trata de justificarlos males de la juventud con nuestros errores. Se trata de tomar precauciones y de abrir los ojos a las experiencias, hábitos y costumbres de los jóvenes. A nadie de buen juicio, le gusta imaginar a sus hijos adolescentes embriagados, y menos poniendo en riesgo sus vidas y las vidas ajenas al conducir bajo la influencia del alcohol.

MADD también indica que los accidentes automovilísticos son la causa principal de muerte en los jóvenes hispanos, hasta los 24 años. La combinación responsable por la mayoría de esas muertes son las llaves de un carro y un alto nivel de alcohol en la sangre.

¿Cómo podemos evitar entonces que la maravillosa noche del prom no se convierta en pesadilla? Padres, madres, profesores, e inclusive alumnos de todo el país han puesto en marcha innovadores proyectos como el designar a choferes que se encarguen de llevar y recoger a los bachilleres esa noche, organizar un evento que siga al baile donde esté prohibido el alcohol; estar seguro que habrá un conductor designado, que no haya bebido y que esté lo suficientemente lúcido para transportar a los agasajados a casa.

Al concluir la secundaria, casi todos sentimos que somos dueños del mundo, y pensamos que podemos sostener esa enorme esfera en las manos. Solo cuando pasan los años nos damos cuenta que la juventud nos brinda muchas cosas, pero sobretodo, valentía.

Pues como adultos es nuestra responsabilidad medir el peligro que enfrentan la juventud y hacer que la protección sea viable. Los padres deben involucrarse en los preparativos de este o cualquier evento que tenga que ver con sus hijos. No es necesario `entrometernos', todo ser humano en algún momento de su vida desea un espacio íntimo, privado. Pero el brindar ese espacio a los jóvenes no significa ausentarnos de sus vidas. Con mucha perspicacia tu puedes estar consciente de cada paso que den tus hijos; sólo así sabrás a dónde se dirigen.

Tal vez el prom sea para tus hijos más importantes que el graduarse, que el ir a la universidad, o de todas las riquezas del mundo. Como padre o madre, la vida de tus hijos o hijas y su bienestar puede ser tu razón de ser, por lo tanto debes conocer su cultura y estar al corriente de sus actividades.

Es probable que el idioma haya sido la barrera que te haya mantenido aislada de las actividades de tus hijos, pero existen organizaciones dispuestas a ayudarte, en tu idioma, en todo el país. La Red Hispana puede brindarte mayor información, llámanos hoy, gratis al 1-888-787-2346.

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