June 8, 2001

"Bead and Roses"

Introducción de Andrew L. Stern, Presidente Internacional del SEIU

Sólo los personajes de ""Bread and Roses"" (Pan y Rosas) son ficticios. La alentadora historia es verdadera y continúa sucediendo en miles de empresas de los Estados Unidos cada día. Los empleados de limpieza de Los Ángeles realmente tomaron parte en esta heroica lucha por defender su dignidad y porque se hiciera justicia económica. Y ganaron - y siguen ganando - uniendo sus fuerzas en la campaña del sindicato SEIU Justicia para los Empleados de Limpieza.

Los empleados de limpieza "invisibles" de Los Ángeles eran los residentes más marginados de la ciudad. Inmigrantes latinos en su mayoría, trabajaban muchas horas por un salario escaso y sin contar con beneficios, a menudo bajo la severa vigilancia de supervisores explotadores. "Bread and Roses" (Pan y Rosas) evoca las pasiones, el heroísmo y los sacrificios que estos trabajadores aportaron a su lucha por una vida mejor. Nos recuerda que las campañas de hoy en día están cimentadas en sucesos como la "Batalla de Century City" de 1990, en la que 500 empleados pertenecientes al SEIU y sus colaboradores fueron golpeados brutalmente por la policía en Century City, California. Ese día, el 15 de junio, se conmemora desde entonces cada año como el Día de la Justicia de los Empleados de Limpieza, recordándonos a todos que muchos todavía siguen luchando en circunstancias parecidas para poder hacer que su voz se oiga en sus lugares de trabajo.

El año pasado, las victorias de Los Ángeles - muy parecidas a las que se retratan en "Bread and Roses" (Pan y Rosas) - dieron lugar a cambios vitales para los trabajadores del sector de servicios desde Nueva York hasta San Diego, desde Denver hasta Filadelfia. Decenas de miles de trabajadores salieron a las calles en esas y otras ciudades de los Estados Unidos para participar en la campaña Justicia para los Empleados de Limpieza del 2000 y consiguieron grandes incrementos salariales, seguro médico y trabajo a tiempo completo con negociaciones de sus contratos para 100,000 trabajadores de servicios.

El resultado tangible es que decenas de familias actualmente, y por primera vez, cuentan con seguros médicos que permiten a sus hijos y esposos ver a un doctor cuando lo necesitan. Para miles de padres, significa que ahora tienen la posibilidad de pasar más tiempo con sus familias porque ahora tienen un buen trabajo a tiempo completo, en vez de dos o tres desagradables trabajos a tiempo parcial. Significa salarios decentes que permiten a los empleados de limpieza trasladar a sus familias de apartamentos y casas sin espacio para todos a hogares más grandes donde los niños y sus padres pueden tener sus propias habitaciones.

La campaña del SEIU Justicia para los Empleados de Limpieza que se retrata en "Bread and Roses" (Pan y Rosas) es el punto de partida de una campaña nacional por conseguir leyes de inmigración que sean simples y justas; leyes que recompensen a los inmigrantes que sean buenos trabajadores y que protejan los derechos de todos los trabajadores, sin importar cuál sea su condición como inmigrantes.

El estreno de "Bread and Roses" (Pan y Rosas) llega en un momento crítico en la lucha por la reforma de las leyes de inmigración. Cuando la película se exhiba en cines de todo el país, miles de trabajadores estarán participando en un período de ayuno nacional en favor de la justicia en el lugar de trabajo y de la reforma de las leyes de inmigración el 15 de junio, Día de la Justicia para los Empleados de Limpieza, la conmemoración anual de la "Batalla de Century City".

Con un claro enfoque en la gente que vive el impacto de estos problemas tan importantes, "Bread and Roses" (Pan y Rosas) nos ayuda a ver y sentir la urgente necesidad de emprender medidas activas. Gracias a los personajes que aparecen en la película, aprendemos de nuevo una vieja lección: en la lucha por la dignidad y la justicia, los trabajadores pueden triunfar cuando permanecen unidos.

Queremos saludar a los empleados de limpieza de Los Ángeles y a los innumerables trabajadores de todo el país, quienes nos recuerdan esta lección cada día. Y tenemos el orgullo de unirnos a su lucha para garantizar que su trabajo duro sea justamente recompensado con salarios decentes, dignidad y respeto. Danos pan, pero danos rosas también.

En Unidad,
Andrew L. Stern, Presidente Internacional del SEIU

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