June 4, 2004

Ixchel Ahau

El Bordado de Dios

Por Diana Gomez

Este pequeño cuento hace que pensemos que la vida tiene una razón de ser, simplemente que no comprendemos cuál es la misión de nosotros, andamos preguntándonos todo; así perdemos el tiempo comentando sobre todo lo que pasa afuera de nosotros, sin ver adentro que es donde necesitamos encontrar nuestro propósito para vivir plenamente.

Cuando yo era pequeño mi mama solía coser mucho; yo me sentaba cerca de ella y le preguntaba que estaba haciendo. Ella me contestaba que estaba bordando. Desde donde estaba yo sentado todo era una confusión hilos de un color, nudos y que no entendía que era eso. Mi mamá me mandó a jugar por un rato y sonriendo me dijo que cuando terminara ella me mostraría el bordado. Salí a jugar; un tiempo más tarde me llamó mi mamá y me dijo que ya había terminado. Entré, me tomó en sus brazos y me sentó en su regazo. Al ver el bordado me sentí fascinado por la hermosura de las flores, de los colores que tan armoniosamente se veían. No podía creerlo, como era posible que una tela desde abajo se viera tan confusa y desor-denada por ese lado. Entonces mi madre con mucha calma, sonriendo me dijo: “Hijo mío, desde abajo se veía oscuro y desordenado pero no te diste cuenta de que había un plan para ello, había un diseño, solo lo estaba siguiendo. Ahora míralo desde mi posición, sabrás lo que estaba haciendo”.

Muchas veces nosotros juzgamos, hablamos, criti-camos, condenamos. Aún no comprendemos que ya hay un plan para todo, que es muy importante cambiar nuestra actitud para ver las cosas del lado positivo. Siempre amanece el sol, hay más sonrisas, belleza en la tierra que no queremos ver. Todos los días nos enfocamos en nuestro malestar, en pequeñas ideas, concentrándonos en un dolor que viene del egoísmo, sin darnos cuenta que hay muchas más personas carentes de lo que nosotros tenemos; ni siquiera apreciamos como vivimos. Tenemos agua, electricidad, transportación, flores, jardines, pavimento, pequeñas cosas que ya no vemos pues el dolor de nuestro ego no nos permite más que estar que-jándonos porque no podemos obtener cosas materiales o falsa felicidad.

Necesitamos cambiar la actitud; ella es lo que más impacta nuestra vida, ella es más importante que nuestro pasado, que nuestro dinero, éxitos o fracasos es mucho más importante de lo que la gente piensa, dice o no dice. Nuestra actitud puede echar a perder nuestro futuro, matar, destrozar compañías, iglesias, comunidades. Nosotros no podemos cambiar nuestro pasado ni lo inevitable. Lo único que si podemos cambiar es nuestra actitud. Al cambiar nuestra actitud cambiamos nosotros, cuando nosotros cambiamos tenemos el poder de cambiar el mundo. El Sr. Charles Swuindoll lo comprobó. Cuando nos dijo que el 10% sólo se sucede y el 90% es nuestra reacción. Nosotros tenemos el poder de cambiar nuestras Actitudes.

Correspondencia:

Muchas gracias por su artículo sobre Prosperidad, practicando el Poder del Amor, me gustaría aprender más sobre ese poder sobre el amor.¿Cómo puedo hacerlo?

Lourdes

R. Hay un hermoso librito que se llama “The Prospering Power of Love” por Catherine Ponder. También puedes asistir a clases en la Iglesia llamada “Cristo Church Unity” en el 3770 Altadena Ave. San Diego, CA. Tel.(619) 280-2501. www.unitysandiego.org en donde puedes tomar esta clase.

Preguntas y Respuestas:

P. Me siento desesperada porque no me alcanza el dinero, siempre estoy en deudas ¿Qué puedo hacer?

Patricia

R. Primero que nada necesita hacer un presupuesto de tus necesidades; empieza por hacer una lista de todos tus gastos, para que puedas analizarlos y ver cuales son tus realidades. Separa tu dinero en tres cuentas, la primera para tus necesidades y gastos reales. La segunda para gastos inmediatos y la tercera para lograr tus metas.

P. Mi hija solamente tiene trece años, se siente muy inquieta pues quiere vivir con más libertad; se queja de todo y solamente quiere que le compre cosas. Me siento impotente para ayudarla ¿Qué puedo hacer para ayudarla?

Ana Maria

R. En la adolescencia las muchachas van pasando por cambios hormonales, están creciendo a su máximo, es como si fueran pasando por un segundo parto psicológico. Tu hija necesita que le oigas, que le des su lugar y respeto, sin embargo al mismo tiempo necesita reglas y consecuencias por sus acciones. Aprende a ser su amiga, escuchándola. Busca conse-jera en la iglesia o particular, pero no la dejes sola. Te necesita mucho. Deja de usar el dinero como compensación.

P. ¿Es verdad que todos los familiares se enferman cuando un alcoholico/drogadicto vive en una familia?

Arturo

R. Si es verdad, toda la familia necesita ayuda, existen grupos de ayuda que pueden ayudar a los familiares. Lo más importante es que aprendan que todos son codependientes de la enfermedad. Si el alcoholico/drogadicto empieza a recuperarse, es sumamente importante que los familiares empiecen a hacerlo también. Llamen a los grupos de Alateen o Alanon. En San Diego el teléfono es (619) 296-2666.

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