June 3, 2005

Bajacalifornianos en contra de las plantas gaseras

Fotos y texto por Luis Alonso Pérez

Desde hace varios años, se ha considerado al gas natural como una de las alternativas energéticas con mayor futuro para la humanidad. Para distribuir el gas es necesario construir grandes plantas que reciban el gas que viaja en barcos, para ser distribuida por tuberías sub-acuáticas. La construcción de estas plantas tiene un efecto devastador sobre las áreas en las que se establecen, además presentan un gran riesgo de contingencia para sus alrededores.

Es por eso que se han negado permisos de construcción en las costas de California y se ha contemplado como una opción viable establecerlas en Baja California, lo cual ha causado preocupación en la ciudadanía bajacaliforniana. Es por eso que el sábado 28 de mayo, grupos y comités civiles marcharon por las calles de la ciudad de Tijuana, para exigir a las autoridades que pongan un alto a los permisos de trabajo de estas plantas.

“Si allá no las quieren, ¿por qué aquí las debemos querer?” declaró Olga Leticia Martínez Tirado, representante del Comité Ciudadano Estatal en Contra de las Plantas Regasificadoras y de Energía Eléctrica Multinacionales en Baja California . Un grupo civil que ha realizado actividades de resistencia por más de tres años, desde que se comenzó a rumorar la entrada de las trasnacionales gaseras al Estado.

“Los gobiernos nunca anunciaron los proyectos que tenían para la costa de BC” comentó la representante del comité ciudadano estatal. “En Estados Unidos las normas de seguridad son muy estrictas, aquí ni siquiera existe una normatividad, se hicieron leyes emergentes. Ni los municipios, ni el Estado tienen infraestructura para atender una contingencia de alto riesgo”.

El trabajo de resistencia de la comunidad ha funcionado. Gracias a las demostraciones de inconformidad reflejadas en marchas, protestas y procedimientos legales, se logró que le negaran permisos para establecerse a otras dos compañías que planeaban establecerse en Baja California: Marathon Oil y El Paso-Philips. Sin embargo Sempra es la que ven más posicionada y con mayores posibilidades de expandir su monopolio de California a Baja California. Los grupos ciudadanos creen que tumbando a Sempra caerán las demás.

Otra compañía en proceso de establecerse es Chevron-Texaco en la isla Coronado (México). “Nosotros solo somos portavoces de los investigadores que han observado como se altera la vida marina (al establecerse las plantas)” comentó Olga Leticia Martínez. “Pero declaraciones de arqueólogos como Jorge Serrano y del propio Instituto Nacional de Antropología e Historia han indicado que el impacto de estas plantas puede ser devastador”.

El proceso de resistir la entrada de las plantas regasificadoras ha sido difícil. La diputada federal Rosa Maria Aviles, integrante de la comisión de energía de la cámara de diputados se ha unido a la lucha

Avilés considera que las leyes han sido violentadas, desde la ley de medio ambiente hasta la constitución. “Eso demuestra primero que los compromisos y el interés de nuestros dirigentes por el capital extranjero son muy fuertes y que hay un claro desprecio hacia las exigencias y las opiniones de los ciudadanos, por desgracia se comprueba de nueva cuenta que los políticos solo recurren a ella cada vez que quieren ocupar un puesto de elección popular”

“Los ciudadanos lo que quieren es garantizar fuentes de empleo y crecimiento” comentó la Diputada “pero tenemos que defender el medio ambiente, cuidarlo y no que so pretexto de un crecimiento económico que no está demostrado, se sacrifique la vocación turística de Baja California, una de las fuentes de ingreso más importantes que tiene. Nadie se está oponiendo al desarrollo económico de la región, pero un desarrollo bien pensado, en función del beneficio de todos, no solo del grupo que posee el capital o poder político”. Considera que el proyecto no es compatible con la industria local como el turismo, el comercio y la pesca.

“Queremos otro tipo de posibilidades de crecimiento” comentó Olga Leticia Martínez. “Uno que realmente traiga a la población las posibilidades de mejorar y no solo mantenernos estáticos con una industria que sólo nos dé para comer, como la industria maquiladora. Las cuales vienen, se establecen, afectan a la tierra y los mantos acuíferos, nos explotan con salarios bajos y de repente se van.

Un riesgo que preocupa a la Diputada Avilés es la soberanía nacional mexicana. “Al dejar entrar a las trasnacionales, existe la posibilidad de que se utilice como pre-texto el cumplimiento de leyes antiterroristas estadounidenses y dejen entrar a los Marines a costas mexicanas para proteger sus intereses”.

Sempra acaba de manifestar que el siguiente mes comienza a construir. Para Rosa Maria Aviles es im-perativo pedirle al ejecutivo federal, la Secretaría de Energía, la SEMARNAT, que paren la obra, que realmente se aplique la ley y que se actué de acuerdo a la ley.

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