June 2, 2000


Amor de Papel

Oyamel González

 

Ayer entraste tan sorpresivamente a mi mente
como los dedos brillantes del amanecer,

de pronto levantan un dormilón y sin perder tiempo corriste a los rincones de mi mente igual que un ratoncito feroz.

Entonces, siete mil días pasaron en los que mi mente formulaba cómo encontrar el destino de tus brazos desde aquella ronda en un lejano país de hadas cuando descubrí una guitarra en mi garganta.

Entonces, los días se volvieron distracciones
en las noches de mi vida

Entonces, tu faz se formaba en cualquier cara y por cualquier cosa entre las tinieblas de mi gran locura.

Entonces, mis viejas cobijas compartían los suspiros que mi almohada guardaba porque me pusieras como una palmera despeinada por los labios del viento.

Hoy le pido a Dios que termine este amor solo en papel.

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