July 29, 2005

Detienen el Trabajo de Buen Samaritano en National City

Por Pablo Jaime Sainz

Todo lo que Agustín Lugo quería hacer era ayudar a las familias necesitadas al darles pan gratis.

“La gente sabe que tengo barras de pan disponibles para ellos, así que vienen a mí buscando algo de comer, porque a veces ni siquiera tienen dinero para alimentos”, indicó Lugo de 68 años.

Solía pararse en la intersección de la 18th. St. y Highland Avenue, en National City, y entregaba el pan gratis que recibe de organizaciones como Consider the Poor Charities Ministries.

“Lo hago de corazón, porque me gusta ayudar a la gente,” afirmó Lugo, quien es originario de Puerto Rico.

Hasta 100 familias cada semana reciben barras de pan gratuitas de Lugo, y les da de tres a cinco barras a cada persona.

“Si tengo más les doy más”, dijo.

Pero el 18 de julio, mientras Lugo entregaba el pan a los pobres en el mismo lugar de todas las semanas, una inspectora del Departamento de Salud Ambiental del Condado de San Diego le dió una advertencia de violación: Necesita dejar de regalar el pan porque no tiene un permiso de salubridad para hacerlo.

Aunque la advertencia trata a Lugo como propietario de un negocio y a su causa como un negocio, Lugo dijo que él no vende nada ni recibe dinero de esto.


Agustin Lugo se encuentra ahora con cajas de pan que no puede distribuir.

“Sólo estoy haciendo obras de caridad como un hombre cristiano, tal como lo haría Jesús”, aseveró Lugo, quien ha hecho buenas obras por más de 40 años, también distribuyendo ropa y comida a las colonias pobres de Tijuana.

La advertencia de violación indica que Lugo está violando la “Sección 113920 del Codigo de Salud & Seguridad de California, y la Sección 61.110; Ordenanza Regulatoria del Codigo del Condado de San Diego. Operación de una instalación de alimentos o vendiendo comida de forma ambulante sin un permiso de salud válido”.

En su carro, Lugo tiene escrita la siguiente leyenda, para identificar la labor de caridad que realiza: “Misión Cristiana de un Solo Hombre: Pan Gratis”.

La inspectora de salud usó esa leyenda y la escribió como el Nombre del Negocio en la advertencia de violación.

Las observaciones de la inspectora indican que ella “observó un carro azul oscuro con letreros: ‘Pan Gratis’”.

Después escribe que Lugo tiene que “dejar/parar de anunciar y regalar pan empacado al público. Entregar al dueño para consumo personal”.

La advertencia de violación ordena que Lugo obtenga un permiso de salud dentro de cinco días después de haber recibido la advertencia.

Lugo tiene una simple pregunta: “¿Por qué necesito un permiso para ayudar a los pobres? No estoy vendiendo el pan, lo estoy regalando”.

Corina Santana, una supervisora con el Departamento de Salud Ambiental, dijo que aunque Lugo no está vendiendo el pan, está manejando alimentos, y el condado necesita asegurarse que los alimentos, en este caso el pan, esté en condiciones saludables.

“El permiso se llama Servicio de Instalación de Comida Móvil y es para todos los vehículos que vendan o distribuyan comida en el condado”, indicó. “Aunque sea comida gratuita, debe de haber regulaciones. Necesitamos saber donde guarda el pan, ¿es en su cochera enseguida de donde guarda su carro? ¿El vehículo tiene condiciones sanitarias para guardar el pan? Necesitamos saber todo esto para la seguridad de la gente que recibirá el pan”.

Santana dijo que el permiso tiene un costo de $139.50 al año, aunque después del 1 de julio tiene un descuento del 50% El permiso es valido hasta diciembre de este año, señaló. Santana dijo que alguien puso una queja en contra de Lugo.

Ella aclaró que los inspectores de salud no andan buscando gente que regale pan, sino que la investigación se inicia cuando alguien pone una queja.

Lugo dijo que está dispuesto a pagar por el permiso de salud, pero que su vehículo no llena todos los requisitos.

Georgia Campbell, directora de Consider the Poor Ministries, que abastece de pan a Lugo con el pan que la organización recibe de donaciones de cadenas de supermercados como Vons, dijo que Lugo es un hombre honesto que hace un gran servicio para la comunidad.

“No creo que sea justo lo que le hizo el inspector de salud”, señaló. “Agustín ha ayudado a tantas familias necesitadas en National City y en Tijuana. No deberían de pararlo de continuar su misión”.

Mientras aclara ésta situación, Lugo dijo que seguirá ayudando a los pobres al llevar la comida a Tijuana.

“Espero que más gente siga mi ejemplo y empiecen a ayudar a sus comunidades. Hay mucha hambre allá afuera, y muchas veces se echa a perder mucha comida. Esa comida podría haber alimentado a cientos de niños y sus familias. No debería echarse a perder”, afirmó.

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