July 25, 2003

Un Año Caóticamente Electoral Las Votaciones en México

Por Mariana Martinez

Análisis

En sus marcas, Listos……fuera.

El primer domingo de Julio hubo elecciones en México para elegir 500 diputados federales, 300 de mayoría relativa y 200 de representación proporcional o plurinominales, seis gobernadores, diputados locales y autoridades municipales en 8 estados del país, incluyendo el efervescente Distrito Federal, con elecciones para jefes de delegación.

Actualmente 60 millones de mexicanos están en el patrón electoral, 7% más que en el 2000. En estas elecciones se instalaron 122 mil casillas en los 300 distritos en los que se pudo votar para candidatos de 11 partidos políticos; varios de ellos, recién nacidos de la vida política nacional como Alianza Ciudadana o Convergencia.

Con tantos partidos políticos se temía una “pulverización del voto” escenario en donde ningún partido tendría una mayoría cómoda y la única salida serían los acuerdos, tan difíciles de obtener en el pasado.

El organismo encargado de las elecciones, Instituto Federal Electoral (IFE) destinó 500 millones de pesos a los partidos, más otros 500 de gastos propios. Una suma millonaria, considerada por muchos ciudadanos como un derroche que pagó campañas vacías y demasiado largas, en un país cuya economía difícilmente está para despilfarros.

Pero ¿Porqué es particularmente importante esta elección?: México tiene a su primer presidente de oposición en 71 años, quien a tres años de su elección se enfrenta a una cámara de diputados dividida, a la que tanto su partido como el presidente, culpan de frenar las propuestas presidenciales; además de una crítica fuerte a su gabinete y a una población exigente y desconfiada de Fox, quién faltó a su promesa de un crecimiento del 7%.

Esta elección significa una oportunidad de cambiar las circunstancias en la cámara, ya sea para fortalecer al partido del presidente, bajo el slogan panista de “quitale el freno al cambio”, o, en el caso de los priístas y demás partidos su oportunidad de utilizar a su favor el fuerte descontento de la población y buscar atraerlos hacía su partido.

En esta elección, las campañas arrancan en un clima nacional en el que los partidos fuertes de México enfrentan intensas crísis de liderazgo interno y a la vez contienden con escándalos públicos. El PRI con un supuesto desvío de fondos apodado PEMEX Gate y el PAN con una investigación inconclusa que busca determinar si la campaña presidencial de Fox recibió fondos extranjeros vía Amigos de Fox.

La época de campaña tuvo además sus propias y muy sonadas controversias; El IFE le pide al presidente que retire su presencia en los medios, incitando al voto, mientras él se rehúsa tercamente hasta que al final con la imágen ya dañada ante el público por caer en “viejas prácticas para apoyar a su partido” accede a retirar los anuncios.

El jefe de Gobierno del DF, Andrés Manuel López Obrador, uno de los políticos con mayor popularidad, pide que se retire su imagen de la propaganda de su partido (PRD), para no contaminar las elecciones ahora que él está en un cargo público y su partido, a regañadientes, también accede y retira los anuncios. México Posible, un partido liberal, denuncia ante el IFE la actitud de algunos jerarcas de la iglesia católica que incitan a sus fieles a no votar por aquellos partidos que estén “en contra de la vida” durante las homilías u actos religiosos y luego de batallas campales en los medios, los sacerdotes acceden también a hacerse a un lado.

La sombra del silencio.

Pero aún en este panorama de lucha campal el verdadero enemigo se llama abstencionismo, por lo que el IFE realizó una inversión millonaria (patrocinada por los que pagan impuestos) para abatirlo.

Lo cierto es que en algunos estados como Chiapas el silencio llegó a ser de un 67.5%, seguido por Guerrero, con un 66.6 % de abstención. Para el analista político e investigador de la Universidad Iberoamericana, Benedicto Ruiz Vargas, el alto abstencionismo en esos estados esta ligado a la desigualdad social, la pobreza y la violencia que sufren estas entidades, de las más pobres de nuestro país. A nivel nacional, para los analistas lo que la gente está diciendo es: “no me gusta ninguna de las opciones políticas”, también se habla de una saturación electoral en donde, debido a lo largo que son las campañas en México, y que las elecciones más o menos seguidas, a la gente simplemente, ya no le interesa.

El abstencionismo record que registró Baja California, que en condiciones diametralmente opuestas a las de Guerrero y Chiapas, registró en estas elecciones un 68% de absten-ción presenta otra problemática. Benedicto plantea varias hipótesis (Periódico Frontera 19-7-03) entre ellas un desencanto con la idea de la alternancia y la experimentación política, que para muchos no ha traído mejoría palpable, es decir ¿para que votar, si mi voto solo será usado como firma para que los legisladores hagan lo que quieran, como subirse el sueldo? Su segunda hipótesis es que con 14 años ininterrumpidos en el poder, el PAN ya no es el “gobierno de la alternancia” y se ha convertido en el partido del poder perpetuo, con todas las “malas mañas” que eso implica.

Con el del abstencionismo, o sin él, las elecciones se llevaron a cabo. A pesar de que se les pide quitar la propaganda, Tijuana sigue inundada de papeles de colores y globos con la cara de políticos idénticos con su mejor intento de sonrisa de buena persona.

Los resultados de las votaciones fueron: Cuatro Estados con nuevos gobernadores del PRI: Campeche, Nuevo León, Colima y Sonora y dos Estados con nuevos gobernadores del PAN: Querétaro y San Luis Potosí.

En cuanto a la cámara de diputados el PRI logró 224 diputaciones como partido, y aliado con partidos minoritarios suma 252 representantes en la cámara. El PAN, que en la cámara anterior tenía 202 representantes, pierde casi 50 de sus representantes, y queda para este periodo con 153¿un voto de castigo como el que sacó al PRI de la presidencia? El PRD tiene 95 representantes en la cámara, sin grandes tragedias.

Varios partidos políticos denuncian irregularidades en las votaciones, ante el IFE: compra de voto, coerción, casillas que no abrieron a tiempo…. mientras la televisora TvAzteca muestra un video clandestino donde una lídereza del PRI en Saltillo, paga por el voto de los ciudadanos. El PAN perdió fuerza y todos buscan culpables, ¿será el presidente del partido, Luis Felipe Bravo Mena? ¿El líder panista Carlos Plasencia? ¿El presidente y su gabinete fuertemente criticado? Lo único seguro es que están desconsolados. El PRI se regocija del dolor ajeno, con sueños de llegar a donde tanto tiempo estuvo y en el PRD la presidenta renuncia a su puesto, a pesar de que su partido mostró avances. De los once partidos que empezaron la contienda, murieron algunos y el resto se encuentra francamente desorientado.

Pero no, la batalla no termina, ni el ciudadano descansa, este año electoral que empezó el 9 de marzo con las elecciones en el Estado de México, tiene todavía por delante el renovar congresos estatales y ayuntamientos a partir del 3 de Septiembre en Veracruz.

Tabasco y San Luis Potosí, para finalizar en Jalisco el 12 de noviembre y sin tiempo para reponerse, para entonces ¿Quién quedará de pie?

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